Opinión
Alejandro Álvarez Arellano
Más circo que pan

El Sudcaliforniano
21 de agosto de 2008

La fórmula perfecta para mantener a una sociedad dócilmente enajenada es suministrarle pan y circo en dosis calculadas científicamente. A veces a los gobiernos y a los medios se les pasa la mano en circo, pero nunca en pan. Así se compensa el desequilibrio.

Los gritos de los locutores se destemplan, se les quiebra la voz, acosan con las mismas preguntas a los escasísimos medallistas que repiten una y otra vez hasta la saciedad que están muy felices, que agradecen el apoyo hasta de su abuelita, que se partieron el alma, que fueron muchos los sacrificios, que viva México y su delincuencia organizada (muy bien organizada).

En fin para qué repetir las escenas vistas una y mil veces en todos los canales y portadas. Todo está muy bien, que toquen los mariachis. A los aguafiestas no les queda casi espacio para decir con una vocecilla apenas perceptible entre tanta gritería: "les están dando atole con el dedo".

Y es que no hay forma de justificar todavía que una delegación de casi noventa deportistas regrese con un número de medallas que se cuentan con los dedos de una mano, y sobran dedos. Sobre todo para un país que nos han hecho creer que es ya una potencia económica, una de las diez más fuertes del mundo.

En el medallero veo países paupérrimos arriba de nosotros como Indonesia, Jamaica y Zimbaue.

Será por eso que según los que andan en cosas de modelos matemáticos para pronosticar éxitos en materia de competencia olímpica dicen que además de la fortaleza económica, medida por ingreso per cápita o producto interno bruto, hay que considerar también población ya que siempre habrá más probabilidad de que surjan seres superdotados deportivamente en países con cientos de millones de habitantes que en otros con menos de diez millones.

Aunque aquí también fallaríamos porque Australia que tiene veinte millones y Cuba que tiene once están muy debajo de los cien millones de mexicanos que poblamos este sufrido país.

Y ni qué decir de Jamaica que tiene menos de tres millones y ya acumuló dos de oro y tres de plata.

Volviendo a los adivinadores del éxito olímpico dicen ellos que también cuenta la tradición cultural e histórica. Por ejemplo el circo chino tiene más de dos mil años, quizás eso pueda explicar su arrolladora presencia en la gimnasia. Algunos poseedores de humor negro dicen que los africanos corren como demonios porque en sus países así escapan de los leones y de uno que otro dictador caníbal.

O que les ofrecen a los corredores una buena cena para sus hijos si triunfan en la competencia. Puede ser. También parece contar que existan cualidades físicas genéticas, aunque aquí nuestra sobresaliente característica pendenciera no nos ha servido de nada en el box, ni en la lucha (no me refiero a las payasadas de la lucha libre, donde ahí sí sobresalimos en lo farsante).

Uno más de los elementos a considerar es la organización deportiva, los presupuestos invertidos, la infraestructura -gimnasios, canchas, albercas, pistas- y los instructores capacitados. O sea que no todo es ir y "echarle ganas" como dicen los altos y altísimos directivos que a lo que si le echan ganas es a pasearse con la familia por todo el mundo con cargo al gasto deportivo. Pero aún así no sería explicable que países como Azerbayán, Kenia o Etiopía, que no tienen ni de lejos nuestras instalaciones estén por arriba de nosotros en el cuadro de medallas. Total, un fracaso más que se quiere ocultar con fanfarrias.

De que la perra es brava

Hasta a los de casa muerde. Las hordas de Lolo (el loquito López) se adueñaron de la sede del PRD en la ciudad de México para intentar impedir que su Consejo Político se reuniera. Como es de suponerse dicen que no dejarán esas oficinas hasta que les cumplan sus caprichitos. Tal y como hicieron en las cámaras de diputados y senadores. Ahora necean con que se hagan nuevas elecciones para elegir presidente del PRD. No quieren a Guadalupe Acosta Naranjo hasta el 2010, a quien acusan de ser "chuchista". Linda familia.
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