La Paz
Llega a La Paz la banda de 'Las Marías'
Las Marías son un símbolo de este país, pero algunos vivales se aprovechan para explotarlas y obligarlas a la caridad pública. Foto: José Luis Villafuerte / El Sudcaliforniano
El Sudcaliforniano
3 de diciembre de 2008

Gustavo Alonso Álvarez

La Paz, Baja California Sur.- Inició diciembre y como cada año llegó la banda de las "Marías", gente que opera redes de una moderna esclavitud, pedigüeños bien organizados y liderados por gente del centro que trae a las calles de La Paz gente que se dedicará a pedir limosna en la época "buena" del año.

Usted no las verá durmiendo en las calles por la noche, más bien tienen un horario, hay alguien que las "levanta" a ciertas horas y les hace un corte de caja sobre lo que la gente les dio a lo largo del día, desde hace unos dos años, este diario ha documentado este fenómeno y en este final de 2008 ya comenzó.

No son rostros familiares, La Paz es una urbe bastante pequeña, la gente conoce a sus indigentes, son los mismos de siempre, "La Grillito", la señora del parche en el ojo afuera de los bancos, el señor de silla de ruedas con su perro y algunos otros que más que pedir sólo deambulan por La Paz.

Sin embargo, ahora llegan rostros que no son conocidos, visten como Marías, con el rebozo que las caracteriza, seguramente sí son originarias de pueblos de la zona centro del país, pero no llegaron por sus propios medios, no son pedigüeñas emprendedoras que decidieron probar pidiendo limosna en esta zona.

Siempre le sacan la vuelta a una entrevista, a una pregunta, pero sí han aceptado que trabajan para "el patrón", y que él las ubicó en su lugar para buscar la caridad de los paceños. Actualmente ya están cerca de comercios y zapaterías en el viejo centro de la capital.

Tal y como sucede con los vendedores de productos de temporada, los que vienen a vender banderas en septiembre, flores en mayo, en diciembre piden dinero, pues la gente tiene, al menos en esta temporada, que se presta para apelar a la buena voluntad en la época que nació el Redentor.

Son las autoridades las que deben de investigar esta situación, incluso la Comisión Estatal de Derechos Humanos, pues aquí puede existir una situación de explotación, un engaño a la ciudadanía y una red de complicidades que podría constituir un delito.