Opinión
Temas y Sucesos
Humberto Zamora Ruiz
Soñar no cuesta nada

El Sudcaliforniano
6 de octubre de 2008

A poco menos de dos meses para que termine el 2008 se ha preguntado si sus sueños, sus metas, sus anhelos, sus proyectos, sus planes, sus objetivos se cumplieron?

Si a estas alturas no se ha planteado esa interrogante, sería bueno que se lo preguntara.

Luego se le viene el tiempo encima y ya con la cercanía de las fiestas de Navidad y Año Nuevo, el tiempo se va de volada.

Es más, uno no quisiera que eso ocurriera.

Por el contrario: Que el reloj del tiempo se detuviera y que las horas, los minutos y los segundos no avanzaran.

Pero no hay de piña.

El tiempo es inexorable.

Ya no se recupera.

Lo que tenemos que hacer los mortales, es aprovecharlo.

Pero ¿qué hay de sus sueños, metas y objetivos?

¿Sueños cumplidos?

Aunque usted no lo crea, muchos sueños se hacen realidades.

Desde que el ser humano está en la faz de la tierra ha tenido sueños y muchos de ellos se han hecho realidades.

Los inventos y todas las grandes hazañas del ser humano, primero fueron grandes sueños.

La historia misma, el desarrollo del planeta ha sido obra de la cristalización de muchos sueños.

Todos los grandes hombres y las grandes mujeres que están en los libros de historia soñaron con alcanzar objetivos que hoy nos parecen fantásticos.

Hay quien dice que soñar no cuesta nada y tiene razón.

Pero también hay de sueños a sueños.

Los sueños que no nos dicen nada y de los que al día siguiente ni nos acordamos.

Pero esos son los sueños normales.

Los otros, son los que soñamos despiertos, son los que tarde que temprano se pueden cumplir.

Ora bien, llevamos ya ocho años de este nuevo siglo, de este nuevo milenio.

¿Qué ha sido de su vida durante ese tiempo?

Esa es una buena pregunta.

Porque estoy seguro que han pasado muchas cosas.

Son más de 2 mil 500 días los que han transcurrido desde entonces.

Más de 60 mil horas.

Que equivalen a 3 millones 600 mil minutos.

Así es que si el saldo del balance es negativo, si no ha logrado todavía las metas o proyectos que se fijó para el 2008, todavía le quedan dos meses y 25 días.

Es decir 2 mil 064 horas.

O sea, 123 mil 840 minutos.

Todavía son muchos minutos.

Pero recuerde que el tiempo apremia.

Que el final del año se acerca vertiginosamente.

Que tal vez en este corto tiempo, logre lo que no pudo lograr en tantos meses.

Eso sí, inténtelo.

No se desanime.

Y aún cuando le quede un minuto para lograrlo, siga luchando porque como decía el filosofo aquel del fútbol mexicano, don Fernando Marcos: un minuto también tiene 60 segundos...

La lectura es vida, lo demás...es lo de menos...hzr@prodigy.net.mx

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