México
Más allá de la SCJN, hay otras leyes, dice obispo sobre aborto
Organización Editorial Mexicana
4 de septiembre de 2008

Claudia Rodríguez Santiago / El Sol de México

Ciudad de México.- Pese a los ataques de grupos proabortistas, la Iglesia católica no dejará de reiterar su rechazo al aborto y señalar a los ministros de que "se lavan las manos como Pilatos y dejan que se mate impunemente a quienes son verdaderos seres humanos, sujetos del derecho a la vida. Validaron como legal un acto criminal". Exhorta a que "la demagogia no nos cierre los ojos" y en las próximas elecciones votar por aquellos que defiendan la vida.

Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, dijo que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), "por mayoría de ocho votos contra tres declaró válida jurídicamente la ley del aborto aprobada en la Asamblea Legislativa, que permite destruir al recién concebido, mientras no llegue a las doce semanas de gestación".

El purpurado subrayó que los autores y defensores de esa ley consideran el fallo de la SCJN "un triunfo de la razón, una victoria de la libertad, una reivindicación de los derechos de la mujer, un éxito del laicismo oficial. Nosotros pensamos que es todo lo contrario, pues se viola impunemente un derecho fundamental. La Constitución protege el derecho a la vida, aunque no diga explícitamente que ésta empieza desde la fecundación. Además, más allá de la Carta Magna y de la SCJN, hay otras leyes y otros principios".

El dignatario eclesial dejó claro que el hecho de condenar el aborto "no es un menosprecio a las mujeres que abortan, sino una defensa del fruto de la maternidad. Jesucristo nos enseña a valorar la dignidad de la mujer, a defenderla de sus acusadores, aunque sea culpable, y ofrecerle apoyo para que salga adelante. Pero también advierte no volver a pecar.

A quienes sufren el dolor de sentirse culpable y se arrepienten, Dios les ofrece su perdón y oportunidades de dar vida, atención y esperanza a muchos seres abandonados, pobres, enfermos, ancianos, presos y huérfanos".

Arizmendi Esquivel planteó: "se avecinan las elecciones para diputados de la próxima legislatura. ¿Qué candidatos son confiables, entre otras cosas, porque defienden la vida humana desde su inicio hasta su término natural?. No confiemos los destinos legislativos a quienes tienen actitudes cobardes contra la vida. ¡Que la demagogia no nos cierre los ojos!".