Opinión
Alejandro Álvarez Arellano
Fraude electoral perredista sin solución

El Sudcaliforniano
10 de julio de 2008

Hace ya casi cuatro meses, el dieciséis de marzo, el PRD se adentró en la pesadilla de elegir a su nueva dirigencia nacional. Al día siguiente la prensa y televisión nacionales daban a conocer imágenes vergonzosas de hechos ocurridos durante la elección, robo de urnas, golpes entre perredistas, secuestro de funcionarios. La Comisión Técnica Electoral un mes después de eso finalmente tiró el arpa ante la madeja pestilente que llamaron eufemísticamente "jornada electoral". Al frente de esa comisión se encontraba ni más ni menos que uno de los ex operadores priístas más habilidosos que puede haber, el senador Arturo Núñez. Para que este señor haya dicho "sáquense con su cochinada" es que la cosa no era un frasquito de perfume de rosas. A Leonel Cota entonces presidente nacional títere de Lolo (el loquito López) tuvieron que sacarlo de debajo de la cama para hacerlo renunciar también, ante su clarísima inclinación por Alejandro Encinas y se inició otra pesadilla dentro de pesadilla, elegir al presidente interino. El Trife y el IFE -esas instituciones que Lolo había mandado al diablo- tuvieron que salir al rescate de esa nave acéfala en zozobra para darle el timón a Guadalupe Acosta Naranjo afín a Jesús Ortega, el otro aspirante a presidente nacional.

Después sería la Comisión Nacional de Garantías (CNG) la que le entraría a tratar de enderezar el entuerto con resultados hasta ahora nulos, aunque han dejado entrever la posible anulación de las elecciones. La cadena de ilícitos es tan grande que cualquiera de sus fallos seguramente será impugnado por el candidato que no sea favorecido. Veamos.

Hubo anomalías en la integración del padrón de electores, la inflación fue tan escandalosa que al cerrar su proceso de afiliación y corrección de datos Mauricio del Valle titular de la comisión de afiliación de ese partido político reconoció: "el padrón electoral del PRD está inflado", los entonces candidatos se culparon mutuamente de esta trácala. Otras fallas en el proceso fue la errónea elaboración del acta de cómputo de resultados y la integración de mesas directivas con gente ajena al PRD. Particularmente este asunto mantiene entrampada a la CNG, pues anular las casillas de mesas directivas con gente externa involucra a más de mil de éstas, lo que represente más del 20 por ciento de las casillas instaladas el 16 de marzo. De anularse, automáticamente echarían abajo toda la elección del PRD ya que este porcentaje tan alto de casillas invalidadas es causal de nulidad.

A lo anterior, ya de por sí escandaloso, súmenle la afiliación irregular de militantes todavía días antes de las elecciones, la emisión de una convocatoria cuyos plazos nunca se cumplieron; la famosa carta de Lolo en favor de Encinas, que se utilizó como propaganda irregular empleando para ello ilegalmente el padrón interno del PRD para membretar las cartas y enviarlas a casi un millón de domicilios particulares. También hubo robo de boletas electorales dos días antes de los comicios, así como el traslado de paquetes sin las condiciones de seguridad mínimas para evitar su alteración. ¿Y estos tracaleros quieren llevar a cabo la "consulta" sobre la reforma energética? Fabuloso. A ver quién les cree.

Renuncias esperadas

El secretario de seguridad y el procurador del DF presentaron sus renuncias ante los informes oficiales y de la Comisión de Derechos Humanos del DF sobre la tragedia del New's Divine. Era inocultable la violación a los derechos de los jóvenes y la ineptitud criminal de las fuerzas policiacas para realizar un operativo ya de por sí ilegal. Marcelo Ebrard con tal de continuar su carrera política podrá sacrificar a esos y a otros miembros del gobierno capitalino pero sus aspiraciones presidenciales han recibido un golpe que puede ser fatal.

Créditos de la micro historia

La breve crónica publicada aquí la semana pasada del apañe que realizaba la policía a los jóvenes del rumbo del Peñón hace cuatro décadas me fue contada por el ingeniero Paulino Rojo García, un gran amigo.
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