Comunidad y cultura
Llegó el Año Nuevo Chino en la Ciudad de México
La calle de Dolores, donde se ubica el Barrio Chino de la Ciudad de México, recibió a miles de visitantes, con motivo de las fiestas por el nuevo ciclo. Foto: Raúl Castillo / El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
8 de febrero de 2008

Fernando Ríos / El Sol de México

Ciudad de México.- Con la vistosa danza del león y el dragón, la comunidad china asentada en esta capital, celebró la llegada del año 4706 de su país (calendario lunar), que estará bajo la influencia de la rata.

Durante el festival por el Año Nuevo Chino, con movimientos ágiles los danzantes dieron vida al dragón y al león, que ahuyentan el mal; fueron lo más espectacular.

El Barrio Chino, ubicado en el centro Histórico de la capital del país, en la calle de Dolores, entre Independencia y Artículo 123, es el sitio en donde la cultura oriental celebró además con pirotecnia, teatro, demostraciones de artes marciales y danzas, la llegada de un año más.

Según algunos participantes del festival, en la cultura china el roedor indica a los campesinos asiáticos si el año será de hambruna o abundancia, de acuerdo a la cantidad de animales en el campo.

Aseguraron que los nacidos en 1960, 1972, 1984, 1996 y 2008 son del año de la Rata y su característica es que son impulsivos, sociables, reservados y dinámicos, y, que, como país, les espera un buen año, con acontecimientos mundiales como los Juegos Olímpicos de 2008 en Pekín.

La comunidad china del Distrito Federal conserva sus tradiciones, por lo que, según las creencias orientales, en el inicio del año nuevo varios dioses ascienden al cielo para presentar sus respetos e informar acerca de temas domésticos al Emperador de Jade, que es la máxima divinidad taoísta.

Por su parte, en honor de los dioses las familias queman papel moneda de uso ritual para pagar sus gastos de viaje. Además, colocan azúcar de malta en los labios del dios de la cocina para que presente un buen informe ante el Emperador de Jade.

Explicaron que esta celebración es como la de todas las culturas del mundo: un pretexto para reunirse con la familia y amigos y mantener vivas las leyendas como la de Nien (que en chino significa justamente "año").

Se trata, dijeron, de una bestia de gran crueldad, que se dedica a comerse a las personas la víspera del año nuevo, y una de las maneras de librarse de Nien es pegar en las puertas de las casas, "coplas" de papel rojo. También mantener la iluminación por medio de antorchas y se encender petardos, por eso el decorado en los locales comerciales del Barrio Chino capitalino.

Señalaron que Nien le teme al color rojo, a la luz del fuego y a los ruidos estruendosos, por eso el color rojo predomina en las celebraciones, hay estruendo de tambores que dan ritmo para las danzas, y la quema de juegos pirotécnicos.

Otra creencia de los chinos, es permanecer despierto durante la noche de la Víspera del Año Nuevo, para que sus padres tengan una vida más larga.