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Metrópoli
Ya viene la fiesta de Año Nuevo chino
La figura del generoso Buda y, para el Año Nuevo chino la rata, abundan en estas fechas en la calle de Dolores. Foto: Laura Lovera / El Sol de México
El Sol de México
4 de febrero de 2008
Carlos Aviña / El Sol de México
Ciudad de México.- Si las calles del Centro Histórico hablaran, bien podrían narrar la forma en que llegaron y se asentaron inmigrantes orientales para fundar restaurantes y comercios y darle forma al Barrio Chino del DF, el más pequeño de Latinoamérica, ya que abarca sólo dos cuadras de Dolores, desde Independencia hasta Artículo 123. Sus habitantes ya se preparan para celebrar coloridamente, el próximo 7 de febrero, la llegada del Año Nuevo Chino, una vez que ha sido remozado y es de tipo peatonal, con sus dos leones de mármol que lo custodian. El año 4706 chino (calendario lunar) comenzará, según nuestro calendario, el día 7 de febrero, en donde dejará de regirnos el erótico chanchito para estar bajo la influencia de la escurridiza rata. De acuerdo con la cultura china, una buena manera de vislumbrar cómo viene el año es empezando por conocer a la rata. Pero a pesar de los recelos que se le demuestren a este roedor, no todo es negativo en su personalidad, que para los chinos significa un niño recién nacido que saca sus brazos de su ropa abrazando al universo o una semilla; es idea de prolongación o la continuidad de la vida. Se dice que cuando los campesinos chinos advierten que no hay ratas en el campo, se preocupan porque saben que vendrá la hambruna. La rata, junto con el dragón y el mono, forma el triángulo de la creatividad: la rata es astuta en descubrir negocios o proyectos, el dragón aporta audacia y el mono, habilidad técnica y política para materializarlos. Por lo que respecta al ya famoso Barrio Chino de México, su historia se remonta a la primera mitad del siglo pasado, cuando China empezó a expulsar a varios de sus ciudadanos a emigrar a otras tierras. Así, uno de los primeros en llegar a México fue Youzhou Chau. Había cierta persecución xenofóbica, por lo que a los orientales que arribaron se les llamó "chales", por los ojos rasgados, quienes empezaron a abrir cafés sobre las calles de Rosales, Bucareli y después en Dolores. Entonces, en esa época inicia la historia del barrio y el joven Youzhou Chau (quien después se cambió el nombre a Emilio Chau) corrió con suerte: su tío había fundado el primer restaurante de la calle de Dolores, entonces llena de casinos y cantinas. Le puso restaurante Shanghai. Y se sumó a la tradición del pan dulce, el café lechero y la mixtura culinaria mexicana-cantonesa que hoy conocemos como cafés de chinos. Ese pequeño local puso los cimientos para crear un centro comunitario y cultural que hoy conocemos como el Barrio Chino. Es así que la esquina de Dolores e Independencia marca el inicio de 200 metros lineales de historia, donde la cantina El Tío Pepe (que no es china) ha estado abierta desde 1902, fecha en la que se hizo la pavimentación de la calle. Los directivos del Fideicomiso Centro Histórico explicaron que en los archivos "no existe ningún registro de nivelación o remozado de la calle después de ese año". Como parte de las renovaciones del centro, proyectadas en 2002, se tenía previsto la remodelación total de la calle Dolores y de 19 fachadas entre enero y mayo de 2005. Había que empezar desde cero. Contactar a los dueños de los edificios, organizar juntas vecinales. Así se logró hacer del barrio una calle peatonal y un corredor turístico. Cristina Song, cónsul chino, en su oportunidad presentó el proyecto de un arco chino resguardado por dos leones guardianes de mármol, diseñado en Beijing exclusivamente para México, lo que convirtió en oficial el primer arco chino en el país. Ahora, el grupo de danza del León y Dragón, dirigido por Emilio Chau hijo y que cada año representa el año chino, ya está listo para dar una bienvenida digna del nuevo inquilino por estas fechas. "Ya estamos preparando varias danzas y representaciones para ese día. Todavía no tenemos el día exacto, pero será una gran fiesta. Es un honor para la comunidad china invitarlos a todos, que conozcan la cultura china en dos calles. El barrio es nuestro, y es de todos". |
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