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La Paz
Mulegé: Ejidatarios toman instalaciones de ESSA
El Sudcaliforniano
15 de octubre de 2006
Daniel Ernesto Herrera Maldonado / El Sudcaliforniano
GUERRERO NEGRO, BCS.- Ejidatarios de Benito Juárez García y del Ejido Díaz Ordaz, hicieron justicia por su propia mano tomando inoportunamente las instalaciones conocidas como las de las 8 Bombas de la Empresa Salinera Exportadora de Sal en Guerrero Negro. Para este acto los ejidatarios se hicieron acompañar de un nutrido grupo de manifestantes de por lo menos algunos 200 ejidatarios, y de la presencia de los diputados Armando Naranjo y Francisco Elfego, de los distritos XIII y XV respectivamente, quienes se decían apoyar incondicionalmente a este movimiento manifestante al norte de la península sudcaliforniana. Al momento de tomar las instalaciones antes mencionadas, por medio su vocero dijeron que mediante este tipo de acciones ellos querían hacer valer sus derechos, agradeciendo en todo momento a quienes les acompañaron, diciendo que ellos no querían ser cómplices y pedirles a los funcionarios de la compañía Exportadora de Sal, que se bajaran sus sueldos, pidiendo de igual manera que ya no le dieran el 2 % a la Empresa Mitsubishi Corporation por los conceptos de comisiones de venta, y pidiendo también al Gobierno del Estado que la Paraestatal fuera propiamente del estado y no un instrumento más del Gobierno Federal. Ya que por medio de este acto pedían justicia al propio municipio de Mulegé para que le fueran pagados sus derechos federales, marítimos y terrestres que al gobierno del lugar le correspondían. Pidiendo también justicia para que en un futuro los trabajadores de ESSA pudieran elegir de una manera demócrata a sus próximos dirigentes, acabándose con ello las prepotencias y los caciquismos del ingeniero Breemer al interior de ESSA y TSSA. Ya que de igual manera pedían que se acabaran los derroches millonarios que se hacen ver todavía por algunos de los funcionarios de esta paraestatal en Guerrero Negro. Todo esto fue mencionado por David García, vocero oficial de los ejidatarios, quien demandó que este acto era avalado como justo y legal y a la voz de primero los valientes se dividieron dos contingentes, los cuales emprendieron marcha para apagar otras dos bombas más que en esos momentos generaban la materia prima para la producción salina dentro de las instalaciones de ESSA en Guerrero Negro. Diciendo por último y haciendo hincapié en lo que sería la principal petición de este movimiento ejidal, el reclamo del pago por la cantidad de 1000 pesos por hectárea de las 36,000 ocupadas ahora por esta paraestatal en Guerreo Negro, equivalente esto a treinta y seis millones de pesos que serían repartidos anualmente entre los ejidatarios al norte del municipio de Mulegé, se dijo en este movimiento al interior de la ahora empresa invadida por los ejidos Díaz Ordaz y Benito Juárez, al norte de esta entidad sudcaliforniana. |
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