Opinión / Columna
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Derrotero
Fernándo Amaya Guerrero
V Informe
El Sudcaliforniano
18 de marzo de 2010
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El V informe del ingeniero Narciso Agúndez, como corresponde a un documento tan importante para la vida de un estado, estuvo rodeado de conceptos. Tuvo reproches y también aplausos. Hubo actos de sincera adhesión, y también adhesión interesada.
Yo destacaría entre los reproches, aquel que hizo Estelita Ponce Beltrán, priísta estudiosa y convencida. Ella dijo:
"No será con gestos obscenos y pertenencias partidistas fuera de lugar, como el gobernador podrá resolver la crisis de gobernanza que enfrenta su administración, agregando más adelante ante los reporteros: "El desdén gubernamental ante las exigencias de justicia, es una muestra más, dolorosa, de cómo un grupo, una familia utiliza el poder político alcanzado en acciones de dudosa legitimidad para hacer de la prepotencia, la desinformación y el patrimonialismo, sus métodos de gobierno. El más reciente gesto obsceno del gobernante, pierde, ante lo ya dicho, relevancia".
No voy a terciar aquí. Mas que decir si la joven política priísta tiene razón, o no la tiene, digamos que su decisión por hablar en nombre de una oposición serena, auténtica y por consecuencia válida , honrar a la oposición misma.
Hoy en día las adhesiones y las oposiciones aparecen en la escena política nacional como lamentables monigotes, en quien nadie cree. Su accionar es trágico, porque representa al payaso aquel cuyo histrionismo se ha devaluado tanto, que ya no hace llorar, pero tampoco reír. Pobres políticos los nuestros, que para sobrevivir se degradan hasta lo último. Fingen, esa es su arma y ese será su cadalso.
Espero que Estelita y algunos políticos que con ella, son auténticos toda vez que el naufragio aún no se consuma, se salven de la contaminación que avanza como las olas del mar, esas que todos advertimos, pero nadie puede detener.
¿Usted ha visto a la señora alcaldesa que va de fiesta en fiesta, invitada o no, para que adviertan su presencia? Ese es el método de los políticos de ahora moverse mucho, exhibirse más, para que sepa la sociedad, esa que pretenden explotar, perdón, representar, que están siempre presentes, son vistos, es la fórmula, aun cuando si de obras de verdadera trascendencia para el pueblo se trata, bien sabemos que siguen pendientes "para la otra", dirán sus panegiristas.
Al ingeniero Agúndez se le reprocha una señal que hizo en público. No debió ser, desde luego. Eso no está a la altura de un gobernante trabajador, pero tampoco vale tanto como para poner el hecho, como centro de una discusión, de un análisis, y mucho menos de una decisión popular.
Véase en cambio, la obra realizada. Revísese, con lupa, si es preciso, el anuncio , y desde la ópticas de la sociedad, que tiene capacidad, y también derecho, califíquese en justicia, habida cuenta que es acto que no admite apelación, cuando surge de la entraña popular.
En su mensaje el ingeniero Agúndez estableció.
"El trabajo a favor de todos los sudcalifornianos es el mejor blindaje contra la crítica de quienes no aceptan que Baja California Sur es hoy mejor que antes y que sus habitantes saben distinguir con gran claridad que gobiernos son eficientes y que gobiernos han fallado. Así es la democracia y en la democracia siempre habrá voces discordantes. De nuestra parte siempre habrá pleno respeto a la libertad de expresión y libre manifestación".
Decía al inicio de este comentario, que el V informe del ingeniero Agúndez estuvo rodeado de conceptos, cuyo texto aparece en la prensa regional. El lector se dará cuenta del sentido de cada pronunciamiento, y advertirá que hay conformidad o inconformidad de cada opinante, de acuerdo con su personal signo partidista, lo que no garantiza necesariamente imparcialidad. Por ello es que el análisis de la propia sociedad es el que a la postre tiene valor ¿Exageró? El gobernador ¿dijo la verdad? La descripción de la obra realizada ¿corresponde a la verdad? Dígalo usted como ciudadano, y finalmente, como el verdadero mandante. Su voz tiene valor en una democracia como esta que seguido presumimos.
Finalmente, calificar al funcionario, potestad inalineable de la sociedad es un atractivo, útil y justo ejercicio que en la medida que lo utilicemos, nos dará agilidad, paciencia y determinación para que invariablemente nuestros gobernantes a todo nivel, sepan que ruidosa, o silenciosa, la vigilancia está presente.
Lectora lector.
Es imposible soslayar los últimos acontecimientos nacionales que tuvieron como centro nervioso Ciudad Juárez, Chihuahua. Allí el presidente de la República fue, no para informar a la sociedad mexicana sobre los avances en la investigación de 16 muchachitos asesinados, eso no; fue porque los criminales mataron a 3 empleados del Consulado Nortemericano en Juárez. ¿Acto de sumisión subliminal? No de ninguna manera. Abierto y hasta cínico.
El presidente se puso enérgico y exigió al gobierno de los Estados Unidos su participación en la lucha contra el crimen organizado. Sin restarle justicia a esta exigencia, solamente habrá que reprochar su tardanza. Fue una demanda que llegó tarde, yo no se si por la impericia del señor presidente, o por cálculo. La cosa es que llegó tarde. ¿Porqué?
Porque cualquier guerra, lectora, lector, exige, como fundamento primario y obligado, a la planificación. No se puede pensar en ganar una guerra cuando se lanza el guerrillero a la calle y comienza a disparara como loco por todo lados, como queriendo matar a todos. Esta no es una película de vaqueros.
La guerra contra el crimen centralmente el contrabando de drogas, exige la presencia de todos los actores. Si Estados Unidos y México son dos naciones agredidas por los narcotraficantes, es de sentido común, un pequeñito de instrucción primaria lo sabe, que deben participar Estados Unidos y México, no solamente México, como decidió Calderón, con el nefasto resultado de 17,000 muertos en tres años y el crimen organizado mas evalentonado cada día.
Hoy los criminales ya "agarraron al onda" y saben que picándole las costillas a los norteamericanos, lograrán que estos intervengan y empujen hacia la renuncia de Calderón. Es una renuncia que la sociedad mexicana está pidiendo ya. Las mujeres agredidas, que son legiones, encabezan la demanda.
Hay algo mas grave en todo estos, lector: Todos sabemos que el imperio no se detiene para invadir países cuando se ve agredido. Si el asunto de los asesinados en el consulado norteamericano de Juárez, se repite, no quiero pensar cuál será la reacción de Obama,: Solamente hace falta preguntar al presidente Calderón, cuyo genio de estrategia militar anda por los suelos: ¿Ha calculado las consecuencias de mas acciones criminales contra ciudadanos norteamericanos? ¿Tiene idea de hasta donde puede extenderse esto?
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