Internacional
Ataque con machetes deja 13 muertos en Nigeria; la mayoría mujeres
Organización Editorial Mexicana
17 de marzo de 2010


Reuters

Byei, Nigeria.- Asaltantes armados con machetes mataron este miércoles al menos a 13 personas en un ataque en un pueblo aledaño a la ciudad central nigeriana de Jos, cerca de donde cientos han fallecido este año como consecuencia de la violencia sectaria.

Un testigo de Reuters en el pueblo de Byei, en el área de Riyom, a unos 30 kilómetros al sur de Jos, contó 13 cadáveres, la mayoría de mujeres, luego de que residentes reportaron en las primeras horas del día que había habido un ataque. Al menos tres chozas fueron incendiadas durante el asalto.

El ataque ocurrió a pesar de regía un toque de queda durante la noche en el estado de Plateau que fue impuesto por militares desde enero, cuando cuatro días de enfrentamientos entre turbas de musulmanes y cristianos dejaron más de 400 muertos, según líderes de comunidades locales.

"Ya es suficiente. No queremos a los militares de nuevo", dijo Emmanuel Jugu, que representa a Riyom en el parlamento del estado de Plateau.

"Hemos estado observando el toque de queda. Entonces, ¿cómo puede la gente ahora venir y masacrarnos? Los militares deben retirarse. Somos capaces de defendernos nosotros mismos", agregó. La Cruz Roja dijo que había enviado un equipo de voluntarios a la aldea.

El estado de Plateau, del cual Jos es la capital, se encuentra entre el norte musulmán de Nigeria y el sur cristiano del país, en una región que es conocida como el "cinturón medio".

La fuerte competencia por el control de granjas fértiles entre grupos cristianos , animistas autóctonos y colonos musulmanes del norte ha desencadenado en repetidas ocasiones disturbios en la región durante la última década.

Después de los disturbios de enero, la violencia volvió a estallar hace 10 días con ataques a los pueblos principalmente cristianos de Dogo Nahawa, Zot y Ratsat, justo al sur de Jos, en donde hay temores de que cientos de personas hayan muerto.

Los disturbios ocurren en un momento difícil para Nigeria, con el presidente interino Goodluck Jonathan intentando consolidar el poder, mientras el debilitado mandatario Umaru Yar'Adua, quien recientemente regresó al país tras pasar tres meses en un hospital saudita, está demasiado enfermo para gobernar.