Opinión / Columna
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Temas y Sucesos
Humberto Zamora Ruiz
Nada que agregar
El Sudcaliforniano
23 de noviembre de 2009
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Para darnos una idea de lo que provoca la crisis económica que nos afecta reproduzco del Diario Reforma, la nota siguiente:
"La tarde que Rosa María robó dos pescados en un supermercado sólo iba a comprar pan y leche.
Ese día llegó a la tienda de una cadena de autoservicio de Avenida Universidad con la idea de que tenía que pagar mil pesos de renta, conseguir otros tantos para medicinas y llevar comida para sus tres hijas.
Buscó los dos litros de leche y 10 bolillos que necesitaba y se dirigió a la caja.
Allí, una de sus hijas la preguntó qué iban a cenar esa noche del 3 de septiembre. Rosa María miró la comida que iba a pagar con la venta de dulces en la calle y todo lo demás ocurrió sin pensarlo: vio dos pescados, los tomó y los guardó en su bolsa.
Mi intención no era tomar la comida. Me llegó la desesperación, no pensé en ese momento las cosas y, cuando estaba formada en las cajas, vi el pescado, dijo la madre soltera, quien sigue su proceso en libertad debido a que la Fundación Telmex Reintegra avaló los 13 mil pesos de fianza.
Los pescados que Rosa María tomó, eran lisos, largos como de 30 centímetros con cabeza y cola, empacados en una charola blanca de unicel.
Pensé, bueno, pues, es comida. No pensé que fuera a tener grandes consecuencias porque y veía a mucha gente que se comía las frutas allí, dice la mujer.
...Rosa María no recibe ningún beneficio de los gobiernos. Incluso una de sus hijas tuvo que dejar la escuela por falta de recursos.
La misma que la acompañó el día del robo y por quien la familia tuvo que pagar mil pesos para que no la detuvieran junto con su madre, quien fue llevada la Delegación donde los policías le quietaron la leche y el pan que si pagó en la tienda de autoservicio.
Rosa María estuvo un mes en prisión tras ser acusada de robar los pescados anguila y cola de langosta("no se como se prepara eso, ni siquiera se como sé come", dice) por un valor de 900 pesos.
Su defensor de oficio le aconsejó que reconociera todas las acusaciones para acelerar él su proceso, aunque no fueran ciertas.
En la cárcel conoció a otras mujeres que como ella fueron detenidas por robar comida en supermercados: a una que robó un Tesalón, otra que tomó unos bisteces, la joven de 19 años que bebió un yougourt dentro de la tienda o la señora que sacó una anforita.
Convivió con presas de Costa Rica y Estados Unidos acusadas por robo y tráfico de drogas, quienes le decían que en sus países no se mete a la cárcel a alguien por robar un pescado.
´...Cuando estaba dentro(en prisión) pensaba que nunca iba a salir. Yo digo que no fue justo, fue por una necesidad, lamenta Rosa María.
¿Cuántas Rosas Marías, hay en las cárceles de México?
No se sabe con certeza, pero deben ser muchas.
Actualmente, dice la información, no hay datos oficiales sobre el número de personas que están en las cárceles de país por "robo famélico", es decir, por hurtos menores a los 2 mil pesos. La Comisión Penitenciaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) calculó alo largo del año pasado que 2 de cada 10 hombres presos lo están por esta situación.
Según Coneval, 19.5 millones de mexicanos no tienen recursos suficientes para la canasta básica de alimentos. De ellos, 7.2 millones viven en ciudades y ganan 949 pesos al mes. Los programas federales de atención a la pobreza urbana, como Oportunidades, sólo atienden a uno de cada siete.
Nada que agregar...
La lectura es vida, lo demás...es lo de menos...hzr@prodigy.net.mx
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