Opinión / Columna
 
Temas y Sucesos 
Humberto Zamora Ruiz 
Bendita Partidocracia
El Sudcaliforniano
19 de octubre de 2009

  La partidocracia en México, le está tratando de rascar los aquellos al tigre, con eso de gastarse anualmente tanto dinero que es de los contribuyentes.

Es tan buen negocio manejar un partido político, que no están dispuestos los dirigentes a solidarizarse con los mexicanos.

Pudiera ser que la propuesta del presidente nacional del PAN, Cesar Nava Vázquez, tenga un fondo demagógico, pero no inviable, como lo argumentaron los dirigentes nacionales del PRI, PRD, PANAL, PVEM, Partido del Trabajo y el de Convergencia.

Nava Vázquez propuso hace unos días que dentro del presupuesto de egresos para el 2010 se aplicara una reducción del 50 por ciento al financiamiento que se otorga, vía el IFE, a todos los partidos políticos con registro.

Y el líder nacional panista fue todavía más allá pues propuso que también se redujeran las prerrogativas que reciben los partidos a través de los institutos estatales electorales.

En conjunto esas reducciones podrían llegar fácilmente a los 3 mil a 3 mil 500 millones de pesos, dijo

Una cifra enorme que, en esta crisis financiera coyuntural que enfrenta México, bien podría servir para apoyar a sectores que realmente lo necesitan.

Los que arguyen que la propuesta panista es demagógica, aducen que el PAN la presenta porque vio reducido el número de diputados en la cámara baja del Congreso de la Unión, lo que provocará que ahora reciba menor financiamiento público que en los últimos tres años.

Pero hay otro argumento ramplón: que al reducirse el financiamiento a los partidos políticos se correría el riesgo de que dinero proveniente del narcotráfico se infiltrara en las campañas políticas.

Como si esto no sucediera ya.

Allí está el caso más sonado, por tratarse del hermano de un gobernador, en este caso el de Michoacán, del diputado federal Julio César Godoy Toscano quien no pudo tomar posesión de su cargo precisamente por haber una orden de aprehensión girada por la PGR sustentada en su relación con el crimen organizado, concretamente con el Cártel de La Familia.

La triste realidad es que el financiamiento público a los partidos políticos en nuestro país es monstruoso.

Ni siquiera en los países llamados ricos, ocurre algo así.

Y lo peor de todo es que mucho de ese dinero va a parar a las cuentas bancarias personales de los dirigentes y sus secuaces.

El PVEM ha recibido casi 2 mil 500 millones de pesos en 10 años y bien a bien no se sabe a dónde va a parar la mayor parte de ese dinero porque no llega a los comités estatales.

Aquí el ex dirigente estatal del PVEM, Manuel Salgado Amador anda metido en líos de reclamos públicos porque aparentemente quedó a deber dinero de la renta del edificio que ocupaba ese partido en La Paz.

El mismo ex dirigente y ex diputado federal ha dicho que de su bolsillo tuvo que cubrir las mensualidades de la renta en muchas ocasiones porque no le enviaba dinero el CEN de su partido.

Y por las mismas andan el PT, el PANAL y Convergencia.

Casi 5 mil millones de pesos anuales que se llevan los partidos políticos, entre el financiamiento que les otorga el IFE y el que les aportan los gobiernos estatales, es demasiado dinero.

¿No cree usted?

La lectura es vida, lo demás... es lo de menos... hzr@prodigy.net.mx
 
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