Opinión / Columna
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Derrotero
Fernándo Amaya Guerrero
13 de octubre de 2009
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Publicó ayer este periódico una información procedente de Ciudad Constitución, que convoca a los mexicanos a unirse para luchar por sus intereses, que en muchos renglones aparecen francamente en la mira de un gobierno central más preocupado por meter a la cárcel al mayor número posible de mexicanos, que por encontrarse y alentar fórmulas generadoras de alimentos.
El diputado sudcaliforniano Marcos Covarrubias Villaseñor se ha pronunciado por la descentralización de CONAPESCA, iniciando su tarea hacia este objetivo, con un rechazo frontal y total a las aviesas intenciones calderonistas enfocadas a reducir el presupuesto para esta actividad. La nota que firma el reportero Arturo Corona, comienza así:
"Al instalarse la Comisión de Pesca de la Cámara de Diputados, Marcos Covarrubias Villaseñor rechazó la intención del gobierno federal de recortar sustancialmente el presupuesto para este sector en el 2010, y propuso implementar medidas estructurales para desarrollar la actividad a fin de revertir los rezagos, la pobreza y marginación en la que viven miles de familias en la entidad y en el país".
Este diputado sudcaliforniano, secretario de la Comisión de Pesca en la Cámara Baja, busca un presupuesto acorde a las necesidades del sector, pero va más lejos, cuando propuso la descentralización de CONAPESCA.
El diputado acusó al ejecutivo federal de marginar de la agenda de gobierno esta actividad y convocó a todos los diputados integrantes de la misma comisión a trabajar fuerte en esta lucha.
Yo diría que en la convocatoria deberá incluirse a todos los diputados, sean o no de la Comisión de Pesca, y desde luego, a todas las organizaciones de pescadores del país. Hay una fuerza de extraordinario valor que ha luchado por este sector, a la que se debe acudir en esta batalla: CONAGO.
Recuerde el lector que el trabajo del ingeniero Narciso Agúndez Montaño, en su calidad de gobernador y líder en la Comisión de Pesca de parte de CONAGO, impulsó un presupuesto hasta por 3,000 millones de pesos para tal actividad, e inició una extraordinaria lucha hacia la conversión de CONAPESCA, en Secretaría de Estado.
Cada día que pasa, nos convencemos de que mientras Calderón esté en Los Pinos, CONAPESCA estará en peligro, porque el presidente del empleo, solamente ha demostrado habilidad e intenciones para producir mexicanos hambrientos y en la cárcel. La lucha entonces, debe ser con la sociedad mexicana unida y sabiendo que será a largo plazo, lo cual no debe desalentar a nadie.
Covarrubias es un diputado joven y animoso, y se ha comprometido seriamente con la sociedad, a desempeñar una tarea por el bien del pueblo. Esperamos que su decisión, su inteligencia y patriotismo, lo lleven a consumar acciones de unidad y progreso para esta sociedad angustiada y desalentada con un gobierno que con la retórica hueca está cavando su propia tumba.
Lectora, lector:
Aquí mismo debo decirlo porque es mi convicción: La liquidación de Luz y Fuerza del Centro, es un acto valeroso del gobierno federal. Esta fue una medida necesaria que se vino preparando durante muchos años, porque esa empresa sólo produjo trabajadores explotados, líderes enriquecidos y subsidios obligados cuando sus gastos superaron siempre a sus ingresos.
Hasta ahí es un acto plausible. Lo que venga ha de ser revisado con lupa y autorizado o rechazado por el Congreso de la Unión en lo que cabe, y también hasta donde sea posible por un movimiento obrero, hoy en la incertidumbre.
Cuidado con lo que venga luego, porque no son pocos los comentarios de periodistas informados, en el sentido de que Luz y Fuerza es una empresa que el gobierno actual quiere privatizar en beneficio de los amigos del señor presidente y gabinete que lo acompaña.
Que la acción justa, esperada y necesaria, no se vaya a convertir en otro eslabón de la cadena de corruptelas oficiales donde los gandallas son los únicos que se benefician.
Lo mejor de esta enérgica decisión, y lo que más destaca a la vista de la sociedad, es que se les dice con toda claridad a los líderes corruptos, que no son de ninguna manera invencibles, ni eternos. En esa empresa, como sucede a lo largo y ancho de la República, los únicos ganones son los líderes que se enriquecen sin medida, en tanto sus "compañeros" los trabajadores, van acumulando cada día más hambre, más desaliento y más rencores.
Acciones como ésta, de gobiernos sospechosos por cuanto a sus verdaderas intenciones, son impulsadas por líderes venales, deshumanizados y por supuesto, cuando se trata de acumular riquezas, insaciables.
Nadie desconoce que la intención de privatizarlo todo de parte del gobierno, se robustece cada día. Nadie desconoce que este gobierno central tiene en la mira al sindicato, organización que produjo la Revolución de 1910 y que este gobierno de ultraderecha quiere a toda costa desaparecer, para que los suyos, empresarios mexicanos o extranjeros, tengan el campo libre para explotar a los trabajadores y enriquecerse más.
Por eso creo que la acción de extinguir a esta empresa, necesaria, valiente y calculada hasta el infinito, nos obliga a los mexicanos a vigilar con atención aquello que a la liquidación ha de seguir.
El Movimiento Obrero Mexicano, lector amigo, está malherido por acciones de dirigentes voraces, más inclinados a la demagogia que al estudio, y definitivamente "programados" para enriquecerse ellos a costa de lo que sea. Lamen la bota del patrón y patean al trabajador, al que desprecian, y con actitud tal hacen posible que la vocación patronal se fortalezca.
En los días por venir, lector, atestiguaremos los mexicanos muchas cosas, y una de ellas, quizá la más trascendente, sea aquella que nos indique cuál es el destino del movimiento obrero mexicano.
Hoy los patrones que comanda Felipe Calderón, luchan por abatir los montos de indemnización en caso del despido. Mañana, si aquí triunfan, la indemnización será una patada acompañada por una retahíla de majaderías todo dirigido a un hombre o mujer, desvalido, solo, sin defensa alguna.
¿Eso queremos los mexicanos? Eso tendremos, sepámoslo desde ahora, si lo permitimos, si dejamos que los líderes sindicales y sus pares los gobiernos apátridas, sigan adelante con su programa de liquidación de México.
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