Opinión / Columna
 
Derrotero 
Fernándo Amaya Guerrero 
Magistrados
El Sudcaliforniano
8 de octubre de 2009

  El primer párrafo de una nota firmada por el tenaz reportero Porfirio Sarabia, y que mereció encabezado de ocho columnas, dice así:

"El doctor Jorge Lorenzo Hernández Flores y el licenciado Ramón Mezas Verdugo, de la Federación de Colegios de Profesionistas, y del Colegio de Abogados de Baja California Sur respectivamente, se pronunciaron por el irrestricto respeto a la ley en la elección del nuevo Magistrado del H. Tribunal Superior de Justicia del Estado.

Esta acción de loso abogados, se deriva del momento que se vive ahora, cuando ha de elegirse al nuevo Magistrado, que deberá sustituir al Magistrado Valentín Moreno Soria, mismo que ha cumplido el periodo para el que fue electo.

Los licenciados Hernández Flores y Meza Verdugo, a decir de la nota que estoy comentando, reconocen que el magistrado Moreno Soria se condujo durante el desempeño de su elevada tarea constitucional, con honradez y capacidad, pero aducen que "no es posible que continúe en el cargo, pues de ser así, se estaría violando la Constitución".

Incluyen en su alegato la reforma al Artículo 93 de la Constitución Política del Estado, reforma cuya misión fue la de evitar la inmovilidad de los magistrados en el cargo, "evitando (dice la nota), la posibilidad de que se puedan crear compromisos que afecten una sana administración de la justicia.

Postulan como argumento concluyente (eso de concluyente es de mi cosecha), que resulta por demás conveniente la renovación de quienes imparten justicia. Y dicen que en el estado existen muchos profesionistas preparados y capaces para ocupar tan delicado cargo. Finalmente los dos abogados se refieren al Congreso del Estado, de cuyos integrantes afirman que "hoy más que nunca deberán asumir su responsabilidad y ser auténticos representantes, que no permiten se vulnere el estado de derecho.

A mi parecer que todo lo dicho, desde aquel momento en que los dos abogados reconocen el buen desempeño del licenciado Moreno Soria, hasta el exhorto respetuoso y contunden al Congreso del estado, constituye un poema a la verdad. Es una verdad que anda en busca del más escrupuloso y estricto respeto a la letra de la Constitución que es ley suprema.

Entiendo que esta destacada intervención de los abogados colegiados, se origina en díceres o en intentos por hacer que el licenciado Moreno Soria continúe fungiendo como Magistrado, lo cual según el mismo alegato, es violatorio de la Constitución Política del estado.

Si estos dos destacados abogados han expresado una verdad jurídica inobjetable, terreno en el que yo no meteré mis ignorantes manos, es justo esperar que el señor licenciado Moreno Soria se le agradezca su fiel desempeño y se proceda a la elección de quien ha de reemplazarlo, esto en homenaje al estado de derecho que se demanda y que una sociedad tan respetable como la sudcalifornianas, bien merece.

A todo estos que como usted lectora, usted lector, estaría de acuerdo es clarísimo, yo solamente haría una observación en forma muy respetuosa para el Honorable Tribunal Superior de Justicia y desde luego el muy honorable y bienvenida estado de derecho:

En ese tribunal desde hace 18 años o algo mas, funge como Magistrada la licenciada Guadalupe Elizondo, que por cierto ha sido presidenta, cuando se sabe que cada magistrado, de acuerdo con la ley que los abogados Hernández Flore y Meza Verdugo invocan, es elegido por un periodo de seis años.

Aquí los planos en años no cuadra, pero me imagino que siendo el Tribunal una instancia además de honorable, también dedicada a impartir justicia, habrá alguna buena y por supuesto clara explicación al respecto. La sociedad sudcaliforniana ha esperado durante muchos años conocer esta explicación. ¿Se producirá ahora?

Lectora, Lector:

En la edición de ayer de este periódico, se informa que el Consejo Consultivo de la Universidad Autónoma de Baja California Sur, no aceptó la renuncia del rector Rodrigo Guerrero, pero le dio su respaldo para que insista en su plan de reestructuración administrativa que ha iniciado.

En esta nota, lector, riquísima por el asunto que encierra, hay un párrafo que yo califico de 24 kilates, por lo que usted mismos podrá deducir ahora:

"Cabe mencionar (concluye la nota que firma la inteligente reportera Araceli Hernández) que mientras que la Junta Consultiva analizaba y deliberaba sobre la renuncia del rector Rodrigo Guerrero Rivas, un minúsculo grupo del denominado "Grupo Valista" encabezados por Edith González, Manuel Ávila, Alfonso Castro, Luis Oscar Palos, y Alfredo Madrigal, inmediatamente a la renuncia del rector presentaron ante Luis Armando Díaz, secretario general de gobierno, a Gustavo Cruz (esposo de Judith Juárez, vocera del SPSUABCS) como su candidato para sustituir a Guerrero Rivas".

Este es un párrafo de denuncia, con una dosis periodística inobjetable, y por supuesto plausible, que nos lleva a pensar que cuando el rector se decida a llevar adelante una reestructuración donde la depuración está firmemente incluida, mucha tela donde cortar ha de encontrar.

El Consejo General Universitario al negarse aceptar la renunciar del rector le dio todo su apoyo para que lleve a cabo el plan de reestructuración que se anuncia.

Cuando en esta misma esquina hacíamos un comentario hace días sobre la renuncia del señor rector decíamos, ha de recordar usted, que este hombre entregaba la batuta, profundamente desalentado ante su impotencia para poner orden. Ahora se aclara que el Consejo General Universitario le ha dado todo su respaldo para que lleve a cabo sus planes de reestructuración. Inclusive, hay una mención muy sutil a la parte económica que se menciona en relación a algunas acciones de tipo legal, cuya lectura entre líneas nos habla francamente de indemnizaciones, así lo entendí.

Desde afuera de la Universidad, se observa la postura del Consejo General Universitario, altamente preocupada y profesionalmente dirigida. En esa postura vemos honda preocupación por el destino de nuestra universidad, vemos mucha decisión enérgica, inteligente y valerosa del rector, y vemos que si la oferta de solidaridad total de CGU es verdad indeclinable, nuestra Universidad dará pronto los primeros pasos hacia su autonomía y en consecuencia hacia la única meta que le da vida: Construir las generaciones de ciudadanos aptos y limpios, con maestros libres, para dirigir los destinos de Baja California Sur: ¿Sueños?.

Efectivamente, sueños que si no se realizan ahora mismo, nuestra Universidad quedará baldada y su desaparición a nadie importará.
 
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