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Puerta al mar de Cortés
Los contrastes del mar y el desierto y las playas de arena blanca, son la mejor carta de presentación. Foto: Sandra Ricco
El Sudcaliforniano
26 de julio de 2009

Sandra Ricco

Es el otro México que es Baja California Sur, nuestro mediterráneo de lujo, espléndido, generoso y todavía seguro.

La crisis impulsa a volver a la naturaleza, al contacto con lo nuestro, a una forma de veranear que nos inspire, en espacios abiertos, en pic nic, excursionar o tirar la tienda de campaña y la toalla es economizador y fácil de transportar!

La Ruta....? ¡ Baja California Sur! Ese sitio remoto al que miles de extranjeros se desplazan para ver si es verdad... o es obra de edición de Nacional G.!

Increíble es saber que es uno de los lugares más interesantes en la tierra debido a su exótica naturaleza: serranía, playa, casi al nivel del trópico de cáncer.

Porque ir de La Paz a Los Cabos es un paseo que resulta digno de este tiempo de reflexión y descanso.

La Paz, es anfitrión por excelencia, su arquitectura de influencia jesuita marcada por su historia, y esculturas de diversos autores dan al malecón un encanto único.

Romántica porque el sol, siempre presente que como refleja su escudo y simboliza la prosperidad de la fórmula perfecta: cielo, tierra, agua y gente buena.

Caminar al atardecer su democrático malecón, disfrutando una paleta helada de fruta es rodearse de energía mágica, que proporciona la calidez de sus habitantes, llenos de vida.

El Centro Histórico refleja la cultura ancestral de Baja California Sur: Familiar, intensa y sincera. Donde los nativos y extranjeros se han unido a los artistas bajacalifornianos, y esa mezcla ha dado una riqueza de pensamiento, de libertad de ser que se refleja en el modo de vivir día a día... en Paz, así como de reuniones carne asada, de café y amigos, donde abundan las conversaciones familiares, en torno al porvenir artístico, cultural, periodístico y del vino bajacaliforniano.

Las exposiciones no faltan, el museo del artesano es imperdible, el Mercado Madero y Santuario de Guadalupe son el inicio de la ruta para una caminata llena de sorpresas; las buenas comidas son irreemplazables, abundan los excelentes lugares y se ubican por los paceños, que los conocen y reconocen bien y mal.

La bahía de La Paz es el camino hacia es posible aventurarse, llegar a otro nivel y encontrar acceso al tesoro del paraíso terrenal... el universo marino en el mar de Cortés desde la Marina porque es posible acampar, en casi todas las playas, como El Coyote, El Tecolote o como la hermosa playa Balandra sin olas, apacible y perfecta, una inmensa piscina natural, un SPA único, con el lujo de la creación perfecta de sus formas esculpidas por las olas, sin costo, y de valor incalculable, para cuerpo y el alma de quien se atreva a vivir la experiencia, con el viento siempre a favor, descubriendo los diferentes tonos del mar de Cortés.

Trasladarse al pueblo mítico que es Todos Santos,,, un lugar excepcional de Baja California Sur, de naturaleza generosa, quizá por las vicisitudes de su formación, con vocación cultural, un verdadero refugio para el encuentro con la Cultura.

La carretera número 19 desde Cabo San Lucas lleva a Todos Santos.

Recorrer durante 1 hora kilómetros de hermosas playas del océano pacífico y la peculiar región de pueblos pintorescos rodeados de desierto y cactus hasta llegar al oasis de vegetación exuberante de clima templado y húmedo es increíble. Así, llegando y observando palmeras, flora y un clima templado, se siente un equilibrio, una energía especial. Una isla verde y frondosa en medio del desierto, tan sólo una hora antes el calor era mucho más intenso... resulta increíble.

Pueblo pintoresco diseñado para admirarse, siendo motivo inagotable de inspiración para artistas universales.

Es 1733 que se construye la Primera Misión de Nuestra Señora del Pilar, la santa patrona a quien se rinde devoción desde esa época, cada 12 de octubre las muestras de fe de todos los santeños se hacen presentes con sus fiestas tradicionales, donde se despliega el colorido y arte con bailes populares y carreras de caballos y cuando novenas peregrinaciones, bailes, feria y Kermes deleitan a sus habitantes y visitantes. Todavía hoy su iglesia es ejemplo de la arquitectura de la época.

Místico, por ese aire a pueblo fantasma y refugio, para el reencuentro o el encuentro de uno mismo, de quienes somos, porque aquí se percibe la naturaleza frondosa y tropical y prosperidad, en las plantas, en el paisaje verde, el olor que desprende... y su artesanía, sus colores y cultura: su gente amena.

Todos Los Santos es un oasis entre a La Paz y Los Cabos, el equilibrio de ambos, también en temperatura!

Y al final del paseo se encuentra la más larga y majestuosa península del mundo, donde la naturaleza tenía escondida una de sus más preciosas joyas: Los Cabos, un santuario marítimo.

Es un corredor turístico versátil que comprende los poblados de San José del Cabo y Cabo San Lucas.

En el trayecto de un cabo a otro puede apreciase un espectáculo único por ser natural: el cielo; el inmenso Mar de Cortés, con sus ballenas grises, y el desierto, con sus cactus y vegetación desértica pero verde, viva y salvaje. Esto vuelve a Los Cabos enigmático, así como el famoso arco de piedra blanca esculpido en las rocas, por el azote de sus olas impetuosas.

Es interesante ver el contraste entre San José del Cabo y Cabo San Lucas, una es tradicional con su kiosco lleno de familias con niños, donde la mayoría de los servicios no abren el domingo y otra muy glamorosa, acelerada y liberada... o ¿libertina? a peligro de volverse malinchista; pero es aquí donde está la riqueza de ideas del alma, la mezcla y lucha entre los ligeros de cascos y los más firmes que aman su tierra y origen; aquí se encuentran para darle el equilibrio a la ciudad, que no debe desaparecer.

Los Cabos, antes Anuiti nombre que los pericúes le dieron en el pasado, desde los años 40 ya recibía turismo de lujo. Llegaron directo en sus avionetas privadas un grupo de actores de Estados Unidos capitaneados por Bing Crosby, Desi Arnaz y John Wayne y deciden construir el primer hotel de la zona sólo para su grupo elite.

De ahí que surgieran leyendas... se dice que parte de la obra de Dalí es inspirada en el anonimato de sus visitas a Los Cabos.

Un SPA único, al aire libre con el lujo de la creación perfecta de sus formas esculpidas por las olas, sin costo, y de valor incalculable, para cuerpo y el alma ¡de quien se atreva a vivir la experiencia de valorar lo que se tiene!

riccosandra@hotmail.com