Opinión / Columna
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Temas y Sucesos
Humberto Zamora Ruiz
¡Esos héroes!
El Sudcaliforniano
10 de junio de 2009
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El otro día estuvo en mi oficina un señor que trabaja en una dependencia del gobierno y platicando de los sucesos del momento, me hizo un airado reclamo:
¿Por qué no entrevistan a los héroes anónimos que hay por cientos en esta ciudad de La Paz?
Dijo que ¡ya chole! con los políticos, líderes y demás personajes que son figuras habituales de las páginas de los periódicos.
Que deberíamos conocer cómo viven, cómo piensan y qué opinan esos personajes que cotidianamente pasan inadvertidos.
¿Héroes anónimos?
Si.
Ya una compañera estuvo hablando de algunos de ellos.
Pero hay, sin duda alguna, muchos más.
El tema viene a colación porque durante los sucesos del incendio de la guardería ABC allá en Hermosillo donde murieron casi 50 infantes y otros tantos resultaron heridos, hubo varios héroes anónimos, algunos de ellos ya públicos.
De uno de ellos sólo se sabe que salvó a media docena de pequeñines de ser devorados por las llamas.
Que se trata de un joven drogadicto.
De quien, arriesgando su vida, salvó la de otros.
¿Dónde está?
El señor Héctor López, quien le pidió a su hijo Francisco que derribara las paredes de la guardería con su vehículo pick up, dice que él vio al joven drogadicto ingresar a la bodega habilitado como estancia infantil y salvar a varios niños.
Pero nadie se fijó en esa hazaña.
¿Porque se trataba de un drogadicto?
Esa es pura discriminación.
El joven valeroso no es más que una víctima de las drogas.
De un flagelo que destruye el tejido social de un país y deja profundas heridas en las familias de quien cae en ellas.
¿Cuántas veces habrá enfrentado a la muerte ese héroe anónimo?
Muchas, seguramente porque consumir drogas es ubicarse en el filo de la vida y la muerte.
Estoy seguro que los padres de los niños salvados de correr la misma suerte de sus otros 44 compañeros fallecidos, estarán agradecidos toda su vida con el gesto heroico de este muchacho que seguramente se inspiró en aquel que en el siglo pasado Jesús García el llamado Héroe de Nacozari llevó a cabo para evitar que un tren cargado de dinamita, la famosa máquina 501estallara en ese poblado.
Lo que más duele no es que sea ignorado.
Total, el reaccionó como hubiera reaccionado alguien que siente que puede serle útil a los demás aun con todo y que viva estigmatizado como un inútil.
Lo que más duele es ver que ahora las autoridades de los tres niveles de gobierno se avientan la pelotita y que no se encuentren culpables.
Porque de que hay culpables, los hay. Pero no queremos chivos expiatorios. Ni que, otra vez, el hilo se rompa por lo más delgado.
No es posible que una bodega se haya habilitado como guardería infantil sin mayores trámites. ¿Quién o quiénes dieron el Visto Bueno?
Ojalá lo sepamos y más que eso, que paguen por su irresponsabilidad...
La lectura es vida, lo demás...es lo de menos...hzr@prodigy.net.mx