Opinión / Columna
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Cuadro por Cuadro
Angel Negrete
G.I. J O E
El Sol de Zamora
20 de agosto de 2009
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Como alguna que otra vez ya he dicho, el cine es un negocio más, y como tal se basa en conseguir un producto que se venda bien y rentabilice la inversión. Los estudios con tal de hacer dinero sacan punta a todo lo que encuentran a su paso, y en este caso crean una película basándose en unos muñecos de acción denominados G.I. Joe, cuya única historia era que ellos eran los buenos y que luchaban contra una organización malvada llamada Cobra que como no podía ser de otra forma, intentaban dominar el mundo.
¡Vamos Joe's!
El mejor exponente de esta máxima de hacer dinero con cualquier cosa suelen ser las películas que comúnmente denominamos de acción. Estas suelen ir destinadas a un público que solo pide protagonistas masculinos musculados y/o femeninos con cuerpos de infarto, explosiones, persecuciones, acción a raudales y un poquito de coherencia en la historia para poder sobrellevar todo lo anterior.
Por supuesto para conseguir todo esto, los estudios invierten cada vez sumas más grandes en inmensas superproducciones repletas de efectos especiales que se estrenan todos los veranos y que normalmente denominamos blockbuster's, porque son las que arrasan la taquilla. Lo que caracteriza plenamente estas películas es que el público siempre está dividido. Mientras unos dirán que es una bazofia, otros se harán fans incondicionales de la misma porque les ha encantado; los dos tienen una cosa en común, han sido atraídos a la sala de cine y han pasado por taquilla, que al fin y al cabo es lo que interesa a la productora.
Pues bien, G.I. Joe: El origen de Cobra (G.I. Joe: The rise of Cobra, EUA-2008) es todo lo anteriormente expuesto y como aviso al personal que pretenda ir a verla; la crítica, la mayoría no saldrá decepcionado del cine por varias razones, y es que como buen blockbuster veraniego te entretiene durante los 120 minutos de metraje sin decaer en ningún momento. La acción no cesa durante todo el metraje, solo lo necesario para que la historia sea capaz de encadenar las secuencias y que parezca tener coherencia.
De igual manera, el guión que normalmente está en tercer o cuarto plano porque los protagonistas son los FX, los FX y los FX, aquí solo está en 2º plano, ya que si bien los reyes de esta siguen siendo los FX, hay algo de intención en la trama. Nada que nos vaya a sorprender sobremanera, pero bastante mejor que la mayoría de sus semejantes. Los protagonistas atraen físicamente a los dos sexos y no pretenden ir más allá de lo que se les exige.
Todo esto hace que el conjunto funcione y apenas si se desvía en algunos momentos, curiosamente en lo que más dinero se invierte, es decir, en los FX. Una pena que cuando se vean al completo escenas desarrolladas totalmente con efectos especiales y que no sean frenéticas, es decir, aterrizajes suaves de naves completas y cosas así, se note tanto que el trabajo del ordenador no ha sido perfecto.
De orígenes y orígenes
En la cinta, G.I. Joe es el nombre en clave de una fuerza especial altamente entrenada cuya misión fundamental es defender la libertad humana y la paz mundial. Los valerosos Joe's son hombres y mujeres de coraje, dueños de una mezcla dinámica de talentos especiales, personalidad e ingenuidad. Dotados de algunas de las armas más sofisticadas que puedan concebirse, estos individuos constituyen la fuerza más formidable de combate del mundo.
G.I. Joe no solo fueron muñecos en los 60 o un cómic en la década de los 70, también fueron el origen de los muñecos de acción que hoy siguen saliendo con modificaciones sobre lo mismo como Max Steel. Debido a su importancia era inminente su adaptación fílmica y aún más previsible que aquellos muñecos de la guerra fría y en jeeps ya no tenían el poder suficiente de enfrentarse a cuanto robot, mutante y alienígena en pleno apogeo en las salas cinematográficas. Por lo mismo tenemos en nuestras manos un G.I. Joe renovado y dirigido a una nueva generación que no tiene ni siquiera la menor idea de este fenómeno sociocultural.
Algo hay que señalar. No solo se revive una vieja franquicia sino que además se revive el viejo espíritu de los veranos que de manera nostálgica recordamos. Todo lo viejo ahora parece nuevo y una película de acción que brille porque logra su objetivo sin contratiempos nos debería preocupar más que alegrar.
Pero los tiempos no están para eso, G.I. Joe: El origen de Cobra es una experiencia de vieja escuela, una película con acción desde la primera hasta la última escena, la eterna lucha del bien y del mal sin más pretensión que dejar claros los papeles para enfocarse a una trama vacía, predecible y muy disfrutable.
Cuando la Cobra se levanta
Eran muchas las expectativas que se habían generado en torno al último film de Stephen Sommers, y no es para menos cualquier treintañero siente al menos curiosidad de ver en una película como sus juguetes de acción de la infancia, los G.I. Joe cobran vida, para enfrentarse nuevamente al malvado comandante Cobra y su grupo de seguidores, Destro, la Baronesa y más.
La película está dirigida por Sommers y el guión es de Stuart Beattie. El reparto está formado por Dennis Quaid, Channing Tatum, Sienna Miller, Ray Park, Rachel Nichols, Adewale Akinnuoye-Agbaje, Said Taghmaoui, Marlon Wayans, Joseph Gordon-Levitt, Arnold Vosloo, Christopher Eccleston, entre otros, incluyendo a Brendan Fraser en un cameo; y la música es de Alan Silvestri.
Pero con todo y ello, a estas alturas no se puede pedir dosis de realismo a los blockbuster's veraniegos, porque para eso hay otro estilo de películas; pero sí que se puede exigir un cierto control sobre las diarreas mentales que se gestan en las cabezas de los guionistas. Desde hace tiempo se viene dando una competencia en este tipo de producciones.
La realización, como dicta el canon, es llena de lugares comunes (científicos locos, militares, monstruos, etcétera), las locaciones salidas del mejor sueño de Flash Gordon, que tiene de real lo que tiene de real que el villano le dé una clase sobre sus planes al héroe principal, que no es más que un soldado común y corriente.
No, G.I. Joe: El origen de Cobra no intenta reinventar el cine, ni las películas de acción, mucho menos intenta dar argumentos profundos o personajes complejos. El objetivo es claro, entregar un blockbuster veraniego, que como en aquellos días, nos haga salir animados, cargados de energía de haber visto escenas espectaculares que no nos dejan ni un momento para preguntarnos todo lo que no se hizo. (L)
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