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Opinión
![]() Cuadro por Cuadro
Angel Negrete
N a d a r u d a, t o d a c u r s i
El Sol de Zamora
2 de enero de 2009
Justo como lo dice el comunicado de Universal: Había una vez dos hermanos... con dos sueños distintos: uno quería cantar, y el otro quería jugar futbol. Y en la vida real había dos hermanos que hacen cine, algunas veces juntos, otras veces no. Y también había dos amigos, hermanos de la vida, que actúan en películas. Y había otros dos directores, hermanados por el cine...
Y todos estos y otros hermanos cinematográficos se juntaron a echar una cascarita y poner su granito de arena en el primer largometraje escrito y dirigido por Carlos Cuarón: Rudo y cursi (EUA/Méx-2008) que llega a las pantallas con un conglomerado de marketing a su costado y no era para menos, pero suponemos no ha valido la pena. Y LOS HERMANOS TAMBIÉN Acostumbrados a las historias de dos adolescentes reventados que ven la vida pasar ante sus ojos y en los cuales las consecuencias de todas sus acciones son su ultima prioridad en esta no podía ser la excepción, además de que en esta ocasión vuelven a estar bajo la dirección de un Cuarón, en esta ocasión del hermano de Alfonso quien los hubiera reunido por primera ocasión en la cinta Y tu mamá también. En esta ocasión, los hermanos de la película son Beto "el Rudo" (Diego Luna), que quiere ser futbolista, y Tato "el Cursi" (Gael García Bernal), que quiere ser cantante. Ambos ven en sus sueños la posibilidad de superar su condición y no dudan en seguirlos hasta el final en esta comedia que, con una mirada aguda, refleja y cuestiona nuestras formas de ser. Que habla de la hermandad puesta a prueba, de la rivalidad por el amor a una mujer y a una madre, de la superación enfrentada al arribismo, de las debilidades a flor de piel. De quién apuesta por la pasión y quién por el talento. Como lo maneja la anterior sinopsis, esta es una película entretenida con esencia de mediocridad innegable, donde Cuarón sigue al pie de la letra el método utilizado en Y tu mamá también, al reunir elementos con los que el público se sintió identificado y la colocaron en la cima de las producciones de los últimos tiempos; así que de entrada esta es una cinta ventajosa en todo sentido, y esto es una cuestión innegable. DE CURSI TODO De entrada Carlos recurre a los dos protagonistas estrellas del momento en el cine nacional, Bernal y Luna; apoyados por una voz en off que relata las fortunas y desavenencias de la pareja de hermanos, que por lo menos interactúa con ellos dentro de la historia; así como la inclusión de algunas escenas jocosas en las que el sexo y la virilidad vuelven a ser centro del chiste soez, esta ocasión inmortalizado por doble partida dentro de la misma película; y estas, son solo algunas de las similitudes que mantiene con la cinta estrenada allá por el año 2001. Lo que contrarresta un poco la comparación es el tema en el que argumentan su historia, donde priorizan los ideales y sueños de personajes ajenos al consumismo y corrupción, fenómenos latentes en cualquier ámbito de las grandes urbes, quienes suelen ser devorados por ego propio y las mentiras que sus representantes hacen creer. Rudo, hombre débil al juego en general, a las apuestas e incluso a las sustancias; Cursi, tipo soñador, iluso y alegre, ambos expuestos a un ámbito difícil. El filme no ofrece nada novedoso, va de cliché en cliché hasta el final del metraje. Con sus momentos excepcionales, claro está, pero no es suficiente. Amén de que la peli se pasa de volada gracias a la temática que se hace amena, y a las tan acertadísimas como tramposas elementos que se cuelan en Rudo y cursi a medida que esta avanza. El desenlace es bastante predecible, y cabe destacar que tristemente la cosa se queda ahí. Es un producto que no aspira a algo más que no sea el éxito comercial. Es el precio que se paga a un producto, que, aunque con momentos chispeantes, no posee la calidad suficiente para aspirar a algo más. Pero bueno, cumple con lo que se esperaba o por lo menos con lo que la mayor parte de la gente esperaba. Así de triste es la realidad. DE RUDA NADA La mejor actuación recae en Guillermo Francella, aquí conocido como Batuta, un argentino cazador de talento que se sabe todas las artimañas del negocio del balompié y sirve como narrador en off para la historia de desencuentros entre dos carnales costeños que por azares del destino cumplen sus sueños pamboleros y musicales, para después probar la miel amarga del éxito y la rivalidad. Es una película para que las estrellas (Luna y García) se lucieran en las jugadas, pero sus mejores momentos en la cancha ocurren fuera de cuadro. Recordemos a Kuno Becker, que se dedico a entrenar mucho para las películas de Gol (Goal!), en donde lo vemos y totalmente nos creemos el hecho de que él es un jugador de fútbol con talento, en Rudo y cursi nos lo tenemos que imaginar porque la cámara está enfocando ya sea al Batuta o al publico emocionado. Aparte ese chispeante acento que este para de actores le dan a sus personajes es molestísimo; pues por principio de cuentas, le quita realidad y se muestra ese aspecto exageradamente falso. Los de provincia y más aún los de pueblo perdido en la provincia no hablan así, en momentos todo se va para abajo por este aspecto pues lo minimizan a una burla de sketch. Ya una vez García había demostrado no saber como interpretar la voz de alguien de distinto nivel social y cultural al suyo. Si recordamos aquella aberración cinematográfica llamada Déficit, sabrán a que me refiero. Hay trabajos previos de Carlos Cuarón como cortometrajista, y la verdad no es un buen director. Carlos Cuarón tiene una idea básica acerca del error que cometió y no cayó en cuenta. El siempre proclama que "hay quienes confunden la pasión con el talento"; y Carlos la ha confundido. Carlos Cuarón es buen escritor, pero no es un buen director. Hay escenas obviamente hechas al aventón y hay momentos en los que la afamada cámara en mano termina por hartar. Aunque el final parece realista, creíble y hasta correcto, creo que no queda muy bien con la línea humorística que se establece durante casi toda la película. Viéndolo desde el punto de vista de la tragicomedia claro está. El mensaje de trasfondo está muy bien, no cabe duda que por más talentoso que seas si eres ignorante e idiota, todo el éxito y fama que llegues a ganar lo vas a perder. No por nada dicen que lo difícil no es llegar, sino mantenerse. Rudo y cursi es una cinta que puede llegar al nivel de dominguera, pero es una película fácilmente olvidable, de esas que un año después ya se perdieron en el videoclub. En resumidas cuentas creo que es una buena película, pero no a la altura de los nombres que la apadrinan y de las expectativas que durante más de dos años llevaba generando. Columnas anteriores
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