Opinión
Con Sentido Empresarial
Jorge Zimmermann Mireles
La historia, solución a la crisis

El Sol de Zamora
4 de diciembre de 2008

La economía que presume ser la más poderosa del mundo se ha declarado en recesión, situación que ha causado un miedo enorme a nivel mundial, ya que los efectos de la contracción y disminución en la dinámica económica norteamericana, causarán un grave impacto.

Dice un dicho que "el que lo busca lo encuentra", la política económica de Estados Unidos, basada principalmente en su actividad bélica a escala mundial, el intervencionismo y el hostigamiento a naciones de menor capacidad militar y económica, le produjo un nivel de gasto que ya no pudo soportar.

Solemos ser muy malos, según nuestra conveniencia, para aprender y estudiar la historia.

Señalo lo anterior porque es un hecho histórico que toda nación que fincó sus expectativas de crecimiento y desarrollo económico, así como su hegemonía hacia otras naciones, por medio de la guerra, llegó a padecer un cisma que fue la antesala de su debacle.

Recordemos a España, que llegó a ser el principal imperio del mundo, luego del descubrimiento de América y que la lucha de intereses entre sus gobernantes y grupos privilegiados, le llevó a perder prácticamente todas sus colonias.

El caso de China y de Mongolia, a quienes sus luchas internas les llevaron a ser vencidos y dominados por sus enemigos, perdiendo incluso grandes territorios que alguna vez les pertenecieron.

La ambición y soberbia desmedida con que se han conducido algunos gobernantes de los Estados Unidos, en particular los integrantes del tristemente célebre Clan Bush, el clan de los Hawks, ha sido la base en que la actual crisis norteamericana se fincó.

La fijación de George Bush padre, en torno a dominar la riqueza petrolera del Golfo Pérsico, llevó a la primera Guerra del Desierto, en contra de Irak quien fuera su antiguo aliado en la zona, ya que así le convenía al interés de grandes corporaciones como Haliburton y Blackwater.

Sin embargo, aquel conflicto que terminó en un empate técnico y del que ambas parte se declararon vencedoras, tuvo su segunda parte con el hijo del Hawk mayor, quien no solo enfrascó a los Estados Unidos en una guerra sin sentido, que le ha costado mucho más de lo que presuntamente ha ganado; si no que pasará a la historia como un estratega torpe, ya que el conflicto con Irak iniciado en 2003 no ha sido más que un nuevo Vietnam para los estadounidenses.

Pero lo malo no es que los norteamericanos lleven 5 años y medio en una guerra sin sentido. Lo malo es que la debacle financiera derivada de su pésima planeación y búsqueda por favorecer solamente intereses personales y de grupos de poder, ha llevado al mundo por entero a una situación alarmante.

La recesión norteamericana impactará negativamente en la economía mundial por la reducción y encarecimiento de créditos, aumentos de tasas de interés, incremento de la cartera vencida en varios gremios económicos, por la contracción en el circulante y por la desconfianza mundial de los mercados internacionales.

A título personal (y espero equivocarme), creo que no será nada fácil para el nuevo líder norteamericano, Barak Obama, solucionar el nudo gordiano que recibe de país (caso similar a lo que ha pasado con Calderón y Fox), pero lo más negativo es que, como siempre, los que menos culpa tienen son los que más la van a pagar. (O)
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