Morelia
Fernando González Noroña lo volvió a hacer
El Sol de Morelia
16 de febrero de 2008

Héctor Hugo Espinosa

Morelia, Michoacán.- "Ostia, tío, desvergonzado, viola la Constitución, renuncia", fueron los gritos del vocero nacional del PRD, Fernando González Noroña, al arribo del secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño Terrazo, lo que tensó una ceremonia que se esperaba más "tersa".

El perredista, incomodo, lo volvió hacer, encaró nuevamente a un representante del gobierno de Felipe Calderón; la acción molestó a propios y extraños, que le pedían que guardara silencio; no era para menos, pues sus consignas contra el panista inundaban toda la caja de resonancia del teatro Morelos.

El polémico personaje del sol azteca aprovechó la invitación a un acto institucional para con sus gritos, tratar de intimidar al recientemente nombrado secretario de Gobernación; este último solo se detuvo unos instantes en las escalinatas del recinto para lanzar una mirada retadora y percatarse a ciencia cierta quién era su interlocutor.

Juan Camilo Mouriño sin más continuó avanzado para ocupar su lugar como invitado de honor, respaldado por las voces de silencio y abucheos que recibió el vocero nacional del PRD, que incluso ya fue alguna vez vetado de esta labor por la dirigencia de su partido, debido a sus acciones radicales.

La ceremonia pudo continuar sin contratiempos, pero el sin sabor estaba presente; finalmente Leonel Godoy rendía protesta como gobernador constitucional a las 11:50 horas, y de inmediato iniciaba su discurso, que no se vería interrumpido por alguna acción similar.

Un poco antes de terminar la sesión solemne, González Noroña lo volvió a hacer: incomodar a sus compañeros de partido, luego de que se levantó de su asiento para desplegar una bandera de España, y aunque en esta ocasión su protesta fue en silencio, la molestia, incluso de Leonel Godoy, era evidente en su rostro.

Y es que no era para menos, pues lo que sería una festividad para el PRD, una ceremonia "tersa" por la pluralidad política que prácticamente se respiraba en el recinto, se convirtió en un acto más de protagonismo del vocero del sol azteca.

Ante los amagos del Estado Mayor Presidencial, de reprimir al perredista si incurría en una falta de respeto más hacia el encargado de la política interna del país, Fernando González dobló su bandera y en silencio se retiró del lugar, pero finalmente el perredista incómodo lo volvió a hacer. (K)