Bajío
Fiestas populares, tradiciones y costumbres
En Tiquicheo

El Sol de Morelia
14 de septiembre de 2011

Fany Almazán

Tiquicheo, Michoacán.- Este municipio es el más vasto de los de Tierra Caliente. Su distancia a la capital del Estado es de 160 kilómetros, y territorialmente está integrado por 209 localidades, tomando como base el Censo de Población y Vivienda 2010.

La superficie es de 2 mil 909.85 kilómetros cuadrados, que representa el 4.89 por ciento del total del Estado y el 0.000148 por ciento de la superficie del país. Hablar de Tiquicheo es hablar de hombres y mujeres trabajadores, personas nobles, llenas de tradiciones y costumbres.

En los últimos tres años fue transformada su imagen, convirtiéndose en un pueblo pintoresco y agradable por su toque femenino impregnado en detalles importantes, haciéndolo resaltar aún más por su peculiar evolución en cuanto a educación, salud, agro, urbanización, agua y vivienda, que brinda el bienestar a los habitantes.

Al arribar a Tiquicheo, bajando de Tuzantla por la carretera, se tropieza con la desviación a El Limón de Papatzindán, donde se observa el boulevard y la robusta figura de don Nicolás Romero, otro rostro totalmente distinto al anterior, Caramécuaro, El Guajolote, Copándaro, Pinzanito y Monte Grande, antes de llegar a la cabecera.

Después de ésta y antes de entrar al territorio de Huetamo, surgen Piedra China, El Rodeo, La Ceibita y Las Crucitas. Del propio El Limón, hacia el norte, sube un trazo que contacta con el municipio de Tzitzio, pero antes pasa por El Zapote y Las Mojarras.

Hacia el oeste, es decir, en el tramo de tierras que se sitúan entre el trazo y el límite municipal de Nocupétaro, están La Escondida, Los Huérfanos, Los Guajes, Las Anonas, Las Trojes, Tzentzénguaro, Zirúcuaro, San Pedro, Tepamal, Los Pinzanes, Purungueo, Las Juntas, Cofradía, Tepehuaje, El Tirador y El Bermejo.

Del otro lado, al este, entre el trazo o la carretera y los límites con el municipio de Tuzantla y los estados de México y Guerrero, aparecen San Carlos, El Tepehuaje, Caja de Agua, Ceibas de Trujillo, Arroyo de Agua, Agua Zarca, Zapote Chico, Albarrán, Capire y Cascalote. En la porción más baja, colindantes con San Lucas, se levantan Palma, Zoquitera y otro Tepehuaje más.

Por otro lado, es importante mencionar que la cuenca del Balsas es una de las más grandes de México y dentro del Estado de Michoacán es la que ocupa mayor extensión. Los afluentes principales que el río Balsas recibe procedentes del ESTADO son los ríos Cutzamala, Tacámbaro o Carácuaro y Grande o Tepalcatepec.

El río Cutzamala es uno de los principales afluentes del Balsas y se une a él por su margen derecha. Sus formadores más importantes son los ríos Purungueo, Tuzantla o Zitácuaro y Tilostoc (Tingambato), éste con nacimiento en el Estado de México.

A decir de los pobladores, Tiquicheo es un pueblo muy tradicional y con costumbres arraigadas, sin embargo indicaron que "hace falta que se realice el ecoturismo en esta zona, realizar cualquier actividad turística sostenible pero sin que se altere el medio ambiente", porque aún tenemos costumbres que directamente dañamos a la naturaleza, como la tala y quema de la rosa". En algunos lugares se hacen fiestas por esta última razón.

También añadieron que son los sábados de Gloria, 25 de diciembre y el 1 de enero, la costumbre es que las familias acudan al río a nadar y, por ende, llevan sus alimentos para elaborar los ricos platillos que hayan elegido para, después de nadar, consumirlos.

Regularmente los festejos se asocian a las ceremonias de tipo religioso o profano, y en cada población honran al santo patrono, además de recordar los hechos históricos sobresalientes de la región. Sin hacer de lado las festividades comunes, como Semana Santa, días patrios y los de Navidad.

En Tiquicheo las fiestas del carnaval se celebran tres días antes del inicio de la Cuaresma y se caracterizan por los famosos toritos. Desde el domingo hasta el martes, los toritos circulan por las calles principales de cada municipio y comúnmente esta festividad es realizada por los jardines de niños, están hechos con armazón de carrizo o tablas delgadas, forrados con tela y adornados con papel china o de estraza; les ponen cuernos y en su interior se mete un hombre; todos los niños van disfrazados y bailan acompañados por un conjunto musical.

Durante la conmemoración de Semana Santa, según la liturgia cristiana, la Cuaresma, como su nombre lo indica, se compone de cuarenta días. La última semana se conoce con el nombre de Semana Santa o Semana Mayor. El penúltimo viernes se le conoce como Viernes de Dolores, y, el último, Viernes Santo. Día importante es el Domingo de Ramos, que se celebra con una procesión, donde llevan palmas. La Cuaresma prácticamente inicia el Miércoles de Ceniza. Además de los ayunos los miércoles y viernes, resaltan el Viacrucis y las procesiones, pero los días más importantes son el Jueves y el Viernes Santo.

Con las Fiestas Patrias se celebran los aniversarios: de la Constitución de la República (5 de febrero), de la Bandera (24 de febrero), Niños Héroes (13 de septiembre) y de la Independencia (15 de septiembre). Los más importantes y siempre festejados con júbilo han sido los 15 y 30 de septiembre. Se llevan a cabo actividades patrióticas, culturales y recreativas, como discursos, homenajes a los héroes, actos cívicos, quema de castillos, cantos y bailes.

El 18 de octubre se celebra de forma especial a San Lucas, el Evangelista, santo patrono de Tiquicheo. Es considerado por la tradición cristiana el autor del Evangelio según San Lucas y de los Hechos de los Apóstoles, fue discípulo de Pablo de Tarso.

El 1 y 2 de noviembre se conmemora a los muertos, el 1, dedicado a los niños difuntos, todos los santos y mártires canonizados; y el día 2 es de los fieles difuntos. Según la tradición, los seres vivos se reúnen espiritualmente con sus parientes fallecidos; las familias visitan los panteones donde están sus familiares enterrados, limpian y restauran las tumbas y les ponen flores; en las casas se ponen altares para ofrendarles a los muertos comida, pan de muerto, fruta de la temporada, sus bebidas favoritas, veladoras y/o agua. Las ofrendas se levantan el día 3 de noviembre y los alimentos se los comen las familias.

Las posadas comienzan el 16 de diciembre y terminan el 24 del mismo. Se conmemora el viaje de la Virgen María y su esposo José a Belem y el nacimiento de Jesucristo. Durante nueve días se realizan las posadas con letanías, quiebra de piñatas y rezos, al final se les obsequia a los niños dulces y en algunos casos juguetes; regularmente se realizan de carácter familiar o por organización en los barrios. Además de cualquier bautizo, matrimonio o defunción encuadra ritos muy particulares.

Por otro lado, de entre las tradiciones que sacuden el ambiente, se recogen algunas en forma especial. El aullido nocturno de los perros o el hecho de aparecerse repentinamente una lechuza, es presagio de muerte. Otra tradición, la de velar los cadáveres durante 24 horas y entonar alabanzas; el luto a guardar abarca un año para los familiares, al primer aniversario de la defunción están obligados hacer rezos durante nueve días.

Tradiciones menores que ruedan por la Tierra Caliente es la relacionada con el Sábado de Gloria, quien no se baña ese día en el río antes de abrirse la gloria, convertido será en pescado y si en el pueblo no se quema un judas en tal fecha, las privaciones han de asolar la región y los crímenes habrán de multiplicarse. Estas y otras más se escuchan, aunque muchas de ellas han dejado de tener ya una vigencia en la vida cotidiana de los tiquichenses.

Danzas. Una característica común de las fiestas son las danzas o pastoras que le bailan a la Virgen o un santo festejado, en las cuales los participantes van ataviados con vestimentas moriscas (llamados así por la forma de sus trajes, el color brillante de las telas, los listones y así como la simbología de los movimientos) en las que el pífano o flauta de carrizo y un tambor hecho con piel de venado dan ritmo a los danzantes. Con una breve explicación, se detalla en cuadros fichas informativas de algunas manifestaciones de danzas que se llegaron a realizar en la cabecera municipal y quizás algunas de ellas aún persisten.

Con vestuario de tipo indígena (muy sencillo), tanto niños como niñas bailan y cantan en honor a la Virgen de Guadalupe. La organizadora y maestra hace muchos esfuerzos por mantener esta tradición que en este municipio casi acaba.

Durante los llamados días santos, pero principalmente el viernes, se llevan a cabo representaciones de diferentes pasajes bíblicos sobre los últimos días y muerte de Jesucristo. Cada vez es más difícil conservar esta tradición "ya que -argumenta don Pedro Tavera- a la gente, principalmente los jóvenes, les interesa cada vez menos, debido a que se propagan por la televisión, música y baile extranjeros, más que los del país". El señor Tavera considera que las personas e instituciones que puedan intervenir para corregir esto "lo deben hacer ya, pues dentro de un rato seremos gringos o de costumbres ajenas", dijo.

Estas pastoras son enseñadas por un maestro foráneo. Según la costumbre de esta región, se presentan Pastoras aun cuando los organizadores y pobladores hacen grandes esfuerzos económicos por contratar no sólo al maestro sino a los músicos, también provenientes de otros lugares. Se presenta esta danza como parte de los festejos a la Virgen de "San Juan de los Lagos".

A diferencia de los municipios vecinos, Tiquicheo conserva muy pocas expresiones de este tipo. Entre ellas está la presente danza, que la señora Ortega, de acuerdo a la añeja tradición de estas manifestaciones artístico-religiosas, logró rescatar y organizar recientemente. Esta versión es muy semejante a las demás pastoras y se presenta en algunas casas donde veneran las imágenes de la Virgen de Guadalupe. (A)