Zamora
Hoy la fiesta patronal del Señor de la Salud
Es la primera imagen que se honra de Cristo Crucificado desde el año 1640. Fotos: Claudia Avalos Torres/ El Sol de Zamora.
El Sol de Zamora
31 de marzo de 2010

María Isabel Rivas Martínez

Zamora, Michoacán.- Hoy se celebrará la fiesta patronal del Señor de la Salud en el Calvario, festividad que los zamoranos atañen a la Semana Santa, la cual se vive con gran intensidad y religiosidad, señaló el presbítero Santiago Ceja Novoa.

El padre responsable del templo mencionó que esta celebración es una fiesta rumbosa, misma que es de toda la ciudad y de todos los pueblos de la región que visitan con gran devoción el recinto.

Señaló que este festejo es considerado como el más grande en la ciudad que se celebra todos los viernes de cada semana, a parte de la fiesta a la Virgen de Guadalupe en diciembre, ya que es la primer imagen que se honra de Cristo Crucificado desde el año 1640, desde entonces se ha ido ganando el afecto, la devoción, por tantas curaciones que hizo, hace y seguirá haciendo, debido a los grandes testimonios que la gente expresa.

Comentó que es una fiesta auténticamente religiosa, por lo que no hay ni castillo, ni bandas, ni cuetes, únicamente se lleva a cabo dentro del templo con celebraciones eucarísticas, así como peregrinaciones, confesiones, porras para el Señor de la Salud.

Explicó que para este día habrá misas desde las 6 de la mañana dedicadas a otras parroquias, así como misa de unción de enfermos y para sacerdotes vivos y difuntos.

De igual manera a las 20:00 horas, se realizará una misa concelebrada, dedicada a la parroquia del Calvario, presidida por el Señor Obispo de la Diócesis de Zamora, Javier Navarro Rodríguez.

Indicó que después de la misa, se realizará el solemne traslado de la imagen Vicaria del Señor de la Salud a su capilla, en donde se dará la bendición correspondiente a toda la ciudadanía presente.

Ceja Novoa añadió que esta fiesta culmina con la tradicional procesión con la imagen vicaria por varias calles de la ciudad donde participan entre 15 y 20 mil personas y al regresar al templo solamente esa vez cada año, se baja la imagen original y se coloca en un templete donde se da la bendición a la ciudad y a toda la región.