México
Existe opacidad en el nuevo reglamento de Pemex, acusa el CIDE
Especialistas critican que el reglamento de la Ley de Petróleos Mexicanos no es transparente. Foto: El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
8 de noviembre de 2009
Especial de Nidia Marín / El Sol de México
Ciudad de México.- Pasado un año de la aprobación de la reforma energética por el Congreso de la Unión, después de siete meses de intensos debates (y protestas de parte de la izquierda), está en la oscuridad el destino de la industria petrolera mexicana.
A juicio de la profesora investigadora del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE) Miriam Grunstein, "uno a uno los reglamentos llegan sigilosamente, sin haber pasado por la etapa de consulta pública, parte del proceso de mejora regulatoria, que establece la Ley Federal de Procedimiento Administrativo".
La especialista, activa colaboradora de la Red Mexicana de Competencia y Regulación, comenta en el segmento del Centro de Investigación para el Desarrollo AC (CIDAC) "Desde la Red" que "sin avisar, el reglamento aparece en el Diario Oficial de la Federación como un ente espectral que produce extrañeza".
Dicho reglamento de la Ley de Petróleos Mexicanos, precisa, no es transparente y translúcido, "pues dice muy poco". Y considera que "su silencio, sin embargo, es de las mayores implicaciones, pues este reglamento tendría que haber detallado información sobre los nuevos esquemas de licitaciones y contratos de Pemex".
La profesora Grunstein comenta que ante ello, "puede inferirse, acaso, que quienes redactaron este reglamento lo concibieron así para que pase de largo frente a sus atacantes. ¿Quién va a asestar un golpe contra un reglamento inocuo y mudo? Así, ni la sustancia de la reforma, ni las intenciones de los que pretenden ponerla en marcha están definidas en este reglamento".
Para ella, el Reglamento de la Ley de Pemex en lugar de decidir, anuncia que en su momento ya vendrán Disposiciones Administrativas y otros documentos que arrojarán mayor luz sobre las licitaciones y los contratos prometidos por Pemex y el Gobierno federal.
Ante tal planteamiento comenta: "De nuevo, pues, volveremos al túnel de las expectativas que, por meses que se vuelven años, nos mantiene en la oscuridad del destino de nuestra industria petrolera".
* La publicación de la nada
Miriam Grunstein expresa al principio de su texto denominado "Reglamentación petrolera o la publicación de la nada" que la instrumentación administrativa de la reforma petrolera, aprobada en 2008, va en marcha, al menos formalmente".
Relata que comienzan a salir los reglamentos que con tanta expectativa han esperado los diversos actores de la industria, ya sea en la trinchera de la consultoría, de las empresas y también de la investigación.
Hace notar que, durante meses, por la densidad normativa de las leyes aprobadas por el Congreso de la Unión, "se auguraba incluso una mayor densidad regulatoria en los dispositivos reglamentarios que emitiera la Administración Pública Federal. Después de todo, los reglamentos sirven para que la ley, por naturaleza más general, pueda ser aplicada a los casos concretos. De ahí que los reglamentos deban ser más detallados y precisos que las leyes".
Después argumenta lo que hasta ahora existe.
Como se recordará, después de foros, debates y protestas, de ocupaciones de la tribuna de San Lázaro, de un tortuoso camino de más de 200 días, el 28 de octubre del año pasado fueron aprobados en la Cámara de Diputados los siete dictámenes que componen la reforma petrolera, que otorga mayor autonomía a la estatal Petróleos Mexicanos y que, según sus opositores, abre la posibilidad de privatizar parte del sector, no obstante que cancela los contratos de riesgo en exploración, explotación y transporte de hidrocarburos.
Ciudad de México.- Pasado un año de la aprobación de la reforma energética por el Congreso de la Unión, después de siete meses de intensos debates (y protestas de parte de la izquierda), está en la oscuridad el destino de la industria petrolera mexicana.
A juicio de la profesora investigadora del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE) Miriam Grunstein, "uno a uno los reglamentos llegan sigilosamente, sin haber pasado por la etapa de consulta pública, parte del proceso de mejora regulatoria, que establece la Ley Federal de Procedimiento Administrativo".
La especialista, activa colaboradora de la Red Mexicana de Competencia y Regulación, comenta en el segmento del Centro de Investigación para el Desarrollo AC (CIDAC) "Desde la Red" que "sin avisar, el reglamento aparece en el Diario Oficial de la Federación como un ente espectral que produce extrañeza".
Dicho reglamento de la Ley de Petróleos Mexicanos, precisa, no es transparente y translúcido, "pues dice muy poco". Y considera que "su silencio, sin embargo, es de las mayores implicaciones, pues este reglamento tendría que haber detallado información sobre los nuevos esquemas de licitaciones y contratos de Pemex".
La profesora Grunstein comenta que ante ello, "puede inferirse, acaso, que quienes redactaron este reglamento lo concibieron así para que pase de largo frente a sus atacantes. ¿Quién va a asestar un golpe contra un reglamento inocuo y mudo? Así, ni la sustancia de la reforma, ni las intenciones de los que pretenden ponerla en marcha están definidas en este reglamento".
Para ella, el Reglamento de la Ley de Pemex en lugar de decidir, anuncia que en su momento ya vendrán Disposiciones Administrativas y otros documentos que arrojarán mayor luz sobre las licitaciones y los contratos prometidos por Pemex y el Gobierno federal.
Ante tal planteamiento comenta: "De nuevo, pues, volveremos al túnel de las expectativas que, por meses que se vuelven años, nos mantiene en la oscuridad del destino de nuestra industria petrolera".
* La publicación de la nada
Miriam Grunstein expresa al principio de su texto denominado "Reglamentación petrolera o la publicación de la nada" que la instrumentación administrativa de la reforma petrolera, aprobada en 2008, va en marcha, al menos formalmente".
Relata que comienzan a salir los reglamentos que con tanta expectativa han esperado los diversos actores de la industria, ya sea en la trinchera de la consultoría, de las empresas y también de la investigación.
Hace notar que, durante meses, por la densidad normativa de las leyes aprobadas por el Congreso de la Unión, "se auguraba incluso una mayor densidad regulatoria en los dispositivos reglamentarios que emitiera la Administración Pública Federal. Después de todo, los reglamentos sirven para que la ley, por naturaleza más general, pueda ser aplicada a los casos concretos. De ahí que los reglamentos deban ser más detallados y precisos que las leyes".
Después argumenta lo que hasta ahora existe.
Como se recordará, después de foros, debates y protestas, de ocupaciones de la tribuna de San Lázaro, de un tortuoso camino de más de 200 días, el 28 de octubre del año pasado fueron aprobados en la Cámara de Diputados los siete dictámenes que componen la reforma petrolera, que otorga mayor autonomía a la estatal Petróleos Mexicanos y que, según sus opositores, abre la posibilidad de privatizar parte del sector, no obstante que cancela los contratos de riesgo en exploración, explotación y transporte de hidrocarburos.