Opinión / Columna
 
Manifiesto 
José Chablé Ruiz 
* Valioso para PRI suma de Evaristo y Bertruy * Alí tiene que cuidar conducta de campaña
El Heraldo de Tabasco
28 de septiembre de 2009

  La suma de Evaristo Hernández Cruz y Humberto de los Santos Bertruy a la campaña de Jesús Alí de la Torre da por terminada las diferencias que existía entre el alcalde de Centro y el exsecretario del Ayuntamiento con el PRI estatal y el gobernador Andrés Granier Melo.

Además, envía un claro y contundente mensaje a la clase política local que los priístas si pueden superar sus diferencias internas a través del diálogo para alcanzar acuerdos políticos, e inauguran una nueva época de hacer política entre los priístas locales.

Por vez primera, desde que en 1988 surgió la oposición en la entidad, la dirigencia estatal del PRI y el gobernador muestran capacidad política para restaurar la unidad de la militancia, luego que los pasados procesos internos priístas para seleccionar a candidatos a gobernador, alcaldes y diputados locales, había generado inconformidades, confrontación y resabios internos, que provocaban defección y deserción de militantes priístas.

La forma peculiar de hacer política del gobernador Andrés Granier Melo aunado a la frescura, la prudencia y la capacidad política del novel dirigente estatal del PRI, Adrián Hernández Balboa, ha permitido finalmente que el PRI tabasqueño haya salido lo menos dañado posible en su unidad como partido político en el reciente proceso interno tricolor.

Esto permite que la militancia y los que aún aspiran en el futuro a volver a competir por una candidatura a un cargo de elección popular se reagrupen y trabajen por el triunfo priísta en los comicios locales del 18 de octubre.

Incluso, Adrián Hernández ha tenido que "enmendarle la plana" al dinosaurio priísta Adrián Alanís Quiñónez, quien más que representante del CEN del PRI parecía un promotor de la oposición al motivar con declaraciones y actitudes que priístas abandonaran su militancia y se resquebrajara la unidad interna del tricolor.

Con acuerdos o sin acuerdos políticos o por lo que haya sido, la clase política y la militancia priísta tiene que aplaudir la conducta asumida por el alcalde Evaristo Hernández y Humberto de los Santos, porque hicieron a un lado sus intereses personales y de grupo, para privilegiar la unidad priísta y garantizar el triunfo que pueden obtener los candidatos del PRI a la alcaldía de Centro y a diputados locales.

A qué esperar que depare el futuro político a Evaristo y Humberto de mantener la confrontación con el gobernador Granier y el PRI estatal, si todos ellos serían perdedores de cara a las elecciones por la gubernatura del 2012, ya que el PRD ha mostrado su verdadero rostro político.

Además, los priístas y hasta los militantes de la oposición deben adoptar conductas similares como principio de instaurar una nueva cultura política, en la que si bien durante los respectivos procesos internos para elegir candidatos a cargo de elección popular se pueden "dar hasta con la cubeta", pasado el evento triunfadores y perdedores tienen que alcanzar acuerdos para que después unidos participen en los comicios constitucionales.

Esta conducta promueve civilidad política, que debe prevalecer pasadas las elecciones constitucionales, donde los ganadores de los cargos de elección popular tienen que actuar con respeto y humildad ante sus adversarios, para generar gobernabilidad con armonía y confianza.

Así, todos los tabasqueños se dedicarán, en sus respectivas trincheras, al trabajo para mejorar las condiciones de vida en la entidad.

Por otra parte, el diferendo que existió entre el gobernador Granier y el alcalde de Centro tiene también que dejar una buena lección a los futuros alcaldes y diputados locales, en el sentido de que no pueden estar confrontándose entre si o entre poderes porque son los tabasqueños los que salen perjudicados con ese tipo de diferencias o visiones de gobernar.

Confiamos también que el acto de unidad que encabezó ayer la dirigente nacional del PRI, Beatriz Paredes Rangel, en el parque Juárez no alimente la soberbia con que se conduce, en algunos eventos, el abanderado priísta de Centro, Jesús Alí, porque entonces sería el único responsable de su derrota.

Y es que el candidato del PRD a la alcaldía de Centro, Fernando Mayans Canabal, también se conduce de esa forma pero tiene la ventaja de que genera simpatías entre el electorado femenino, lo que lo hace un adversario de cuidado si el priísta no actúa con humildad.

Hay que recordar la formula con la que Manuel Andrade Díaz le ganó a César Raúl Ojeda Zubieta la gubernatura, en la segunda vuelta electoral de 2001. Fue el haberse conducido siempre con humildad durante toda la campaña por la gubernatura.

FUSIL: No apostamos ni a la utopía o a un espejismo. La unidad del PRI debe ser ejemplo para el PRD. Mañana El Heraldo de Tabasco cumple cinco años de existencia.


 
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