Michoacán
Rana Toro, alternativa alimenticia
La rana Toro que se puede producir tiene buena aceptación en el mercado de la gastronomía y se cotiza en 175 pesos el kilo de anca. Fotos: Salvador Alcalá/ El Sol de Morelia.
*** Ya muestra resultados la aplicación de tecnologías aportadas por la empresa certificadora Bioagricert para producir alimentos sanos
El Sol de Morelia
5 de septiembre de 2009

Salvador Alcalá/ Enviado

Pátzcuaro, Michoacán.- Ante la crítica situación que amenaza a las familias de pescadores de las riberas del lago de Pátzcuaro, por la grave disminución del pez blanco y otras especies endémicas, la contaminación y el bajo precio que ahora logran por la venta de la trucha arcoiris, iniciaron un importante proyecto con la producción de la rana toro en cautiverio, apoyados por la lombricomposta, con lo que además evitan seguir contaminando los cuerpos de agua al separar la basura.

La rana toro es originaria del este de América del Norte, desde el norte de Florida al sur de Ontario (Canadá). Está introducida en muchos estados de EEUU (en California a principios del siglo XX) y con distintas poblaciones y distintos grados de asentamiento en los siguientes países: México, Cuba, Isla de la Juventud, Jamaica, Puerto Rico, Española (Antillas), Bermudas, Honduras, Guatemala, Salvador, Panamá, Colombia, Ecuador, Paraguay, Chile, Hawai, China, Taiwán, Japón, Italia, Francia, Bélgica, Holanda, Reino Unido y España.

En España, se cita como introducida en Cáceres en 1987 y 1990 a partir de ejemplares escapados de una granja en Villasbuenas de Gata. En 1997, una granja en Navalcarnero (Madrid) mantenía más de 100 mil individuos de esta especie. Existe otra granja en Egea de Los Caballeros, Zaragoza. Estas empresas, más que producir ejemplares para la venta o consumo, se dedican a la promoción e instalación de nuevas granjas de cría. Granjas ilegales, también de esta especie, han sido localizadas ya en León y Soria.

La Rana catesbeiana es un anuro de gran tamaño que en fase adulta puede superar los 20 cm. de longitud hocicocloaca (valores normales entre 10 y 20 cm. aunque hay citas de un ejemplar de 46 centímetros) y pesar más de 900 gramos (de 60 a 900 gramos).

Es una especie bastante ligada al agua, por lo que se encuentra en las cercanías de charcas, estanques, ríos, lagos, lagunas y barrancos. A pesar de su dependencia del agua es capaz de realizar largos desplazamientos por tierra, lo que le permite colonizar nuevos lugares.

Prefiere aguas tibias o cálidas y someras (soportan temperaturas más altas que la mayoría de las ranas). No obstante, es capaz de vivir en aguas frías y profundas, llegando a hibernar si la temperatura desciende lo suficiente y hasta que las condiciones vuelvan a ser favorables.

Los hábitat degradados por la acción humana, incluso con cierto grado de contaminación, son también aprovechados por esta especie oportunista. La vegetación abundante tanto acuática como de orilla en estas zonas facilita que escape a los depredadores.

En general, su actividad es diurna, incluso asoleándose sobre la vegetación flotante o en la orilla, pero en la época de celo también hay picos de actividad nocturna.

La época de cría depende de las condiciones ambientales y suele coincidir con las estaciones de primavera y verano. El número de huevos por puesta puede alcanzar los 40.000 en hembras grandes, pudiendo producirse varias puestas al año. Los renacuajos de zonas frías pueden alcanzar los 20 cm. de longitud.

Hay registradas longevidades de esta especie de 14 años y 2 meses en cautividad, aunque en la naturaleza la vida media es de 7 a 9 años.

En lo referente a la alimentación, la Rana catesbeiana es una especie oportunista que caza al acecho. Cualquier objeto móvil que tenga el tamaño suficiente para ser engullido, puede considerarse presa potencial de la rana toro. La dieta en la naturaleza la constituye todo tipo de invertebrados terrestres, acuáticos (incluyendo animales de caparazón duro como los cangrejos de río) y voladores. Lo mismo ocurre con los vertebrados que se aproximan a un ejemplar de rana toro inmóvil y camuflado. Análisis de contenidos estomacales revelan que devora peces, renacuajos, tortugas, serpientes, mamíferos como ratas o murciélagos (que se acercan a beber a las charcas) e incluso individuos de su propia especie.

Cada ejemplar adulto debe consumir, como mínimo, aproximadamente entre el 5 y el 10% de su propio peso diariamente; aunque son capaces de resistir largos períodos de ayuno después de una comida copiosa.

VENTAJAS DE ADAPTACION

1.- La rana toro americana es capaz de soportar niveles de contaminación relativamente altos, lo que le ha permitido usar hábitat degradados por la actividad humana.

2.- La temporada de cría es prolongada, el número de huevos por puesta es muy elevado (hasta 40 mil) y pueden realizar varias puestas al año.

3.- Por otro lado, esta especie ha evolucionado para hacer frente a depredadores acuáticos de las fases larvarias desarrollando sustancias repelentes que confieren sabor desagradable a los huevos y los renacuajos. Como consecuencia, la tasa de supervivencia de los renacuajos es mayor que la de otros anfibios. Las larvas, además, son bastante inactivas y permanecen ocultas entre la vegetación, con lo que se reduce su exposición a los enemigos potenciales.

4.- Los adultos, debido a su gran tamaño y agresividad, poseen un número de depredadores escaso.

5.- El alto rango de tolerancia térmica (tanto en límites superiores como inferiores) facilita la adaptación a nuevos ambientes.

Desde el punto de vista del impacto ambiental, la Rana catesbeiana es la responsable del drástico declive de, al menos, seis especies de ranas, una de tortuga acuática y otra de serpiente en el oeste de Estados Unidos. En general, depreda y compite con las especies de anuros nativas. Este hecho, en Canarias, no supondría un problema grave ya que las ranas citadas en el Archipiélago son también introducidas. Sin embargo, ya desde la fase larvaria, supone un grave peligro para la biota canaria. Los renacuajos, eminentemente herbívoros, tienen un impacto significativo sobre las algas y otra vegetación dulceacuícola, desestabilizando la estructura de las comunidades acuáticas. Estas comunidades tienen importantes endemismos en Canarias. Los adultos, por su parte, son depredadores potenciales de cualquier especie de invertebrado o vertebrado de tamaño igual o inferior a la propia rana, lo que supone un abanico de presas autóctonas enorme.

La dispersión de la especie se debe a que, en aquellos lugares donde habita originariamente y existen industrias de acuicultura, los renacuajos se mezclan con los alevines de peces cultivados y son alimentados involuntariamente junto a éstos. En el traslado de alevines suelen ir también larvas de rana toro con lo que se colonizan nuevas charcas, ríos o estanques. Una vez asentada una población, su gran capacidad de desplazamiento les permite dispersarse activamente de forma muy efectiva.

En algunos países fueron introducidas para controlar plagas agrícolas, convirtiéndose ellas mismas en un problema de conservación grave. También se han producido introducciones con fines ornamentales o para el consumo local. Los ejemplares escapados de granjas con medidas de seguridad insuficientes se han establecido también en muchos lugares y ésta es, actualmente, la principal vía de invasión de la especie.

La creciente demanda de ancas de rana para consumo humano y el uso de esta especie con fines biomédicos han producido la proliferación de granjas de cultivo de rana toro americana. Por otro lado, ejemplares mantenidos como mascotas, al alcanzar tamaños considerables, han sido liberados de forma temeraria al medio natural constituyéndose en poblaciones reproductoras asilvestradas.

Ahora con la aplicación de proyectos productivos se espera que los pescadores tengan opciones de vida y con ello mejoren sus condiciones y el de sus familias, además de permitir descansar el lago de Pátzcuaro al tener medios de subsistencia. (A)