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Opinión
![]() Cuadro por Cuadro
Angel Negrete
L o s V i g i l a n t e s
El Sol de Zamora
20 de marzo de 2009
En 1985 Alan Moore escribió una de las novelas gráficas del género de súper héroes más prestigiosas de todos los tiempos (si no es la que más, al haber sido la primera en recibir un premio Hugo o la única en haber sido incluida en el top 100 de las mejores novelas norteamericanas más influyentes desde 1923, de la revista Time).
Esta novela gráfica significó un salto cuántico en cuestión de madurez, complejidad y desarrollo de personajes en el medio del comic, que llevaba décadas estancado, primero, por su propia ingenuidad y después, por la censura del Comic Code... y ha sido un parteaguas y creador de arquetipos y planteamientos que apenas empezamos a ver en otros medios como el cine o la televisión. Tras varios años de intentos fallidos, de un infierno de preproducción y cuestiones legales de derechos sobre su adaptación cinematográfica, Los vigilantes (Watchmen, EUA-2009) finalmente llega a la pantalla grande, y de qué manera lo hace, siendo una de las cintas basadas en comics mejor adaptadas, pues supieron dónde respetar la obra original y dónde no. ¿QUIÉN VIGILA A LOS VIGILANTES? La cinta se desarrolla en 1985, en un mundo alternativo al nuestro, donde el surgimiento de vigilantes enmascarados en los años 30´s alteró drásticamente la historia, pues para empezar, Richard Nixon es aún presidente y la guerra fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética promete calentarse y terminar con todo. Este es el escenario inicial, antes de comenzar con la intrusión de un enmascarado al apartamento de un hombre maduro de semblante acomplejado, donde el enmascarado inicia una pelea con él, que no se ve sorprendente y lucha ferozmente pero sin éxito, pues lo arroja por su propia ventana. Los detectives a cargo del homicidio, de inmediato identifican fotografías del hombre asesinado con el presidente y asumen que el caso es más de lo que parece. Es inmediatamente después que se nos presenta a Rorschach (Jackie Earle Haley), el único vigilante que permanece activo después de que aprobaran una ley que hace ilegal la práctica del vigilantismo. Al inspeccionar el apartamento, Rorschach descubre la identidad de la víctima, Edward Blake, alias El comediante (Jeffrey Dean Morgan), uno de los primeros vigilantes que aparecieran en los 30´s y que permaneció trabajando oficialmente para el gobierno después de que se prohibiera el vigilantismo. Así vamos conociendo al resto de los miembros de la última generación de Vigilantes, como Nite Owl II (Patrick Wilson), antiguo socio de Rorschach, retirado del vigilantismo y añorando sus días de gloria, de los cuales el único vestigio que le queda son las reuniones semanales con su amigo Hollis Mason, el primer Nite Owl (Stephen MacHattie), en las que ambos recuerdan los viejos tiempos. Posteriormente conoceremos a Silk Spectre II (Malin Akerman), también retirada pero que por un tiempo fue vigilante para conservar el legado de su madre, la primera Silk Spectre (Carla Gugino), quien prácticamente le impuso la práctica del vigilantismo a su hija, a quien rondan fantasmas del pasado, que amenazan con revelarle un oscuro secreto del pasado de su madre y del suyo propio. Más interesante aún es la presencia del único y verdadero súper humano de esta cinta, la pareja sentimental de Silver Spectre II, el Doctor Manhattan (Billy Crudup), quien antes fuera un científico al que después de un trágico accidente se le desintegró su cuerpo, mismo que fue capaz de reconstruir, y al hacerlo estableció un nexo sobre la realidad, siendo capaz de manipular materia y energía a su entero antojo y proezas, como teletransportarse a él mismo o a cualquier persona y cosa a donde desee. Por último conoceremos a Adrian Veidt, alias Ozymandias (Matthew Goode), uno de los pocos vigilantes que hiciera pública su identidad y que en base a su fama construyó un imperio multimillonario. Veidt usa sus recursos para tratar de crear un mundo mejor, apoyando incluso al Doctor Manhattan en la creación de energía limpia y gratuita. ¿Y QUIÉN VIGILA A LOS GUIONISTAS? Pese a la opinión que el autor de la obra original, Alan Moore, tiene de Hollywood (o lo justificada que pueda estar debido a la mutilación que la industria ha hecho con adaptaciones de otros de sus trabajos, tales como Desde el Infierno o La Liga Extraordinaria u otros casos en que la adaptación no fue mala, pero no le gustó a Moore, como V de venganza), la verdad es que Los vigilantes es una adaptación demasiado sólida, que mantiene la complejidad y profundidad de su historia y personajes, además del oscuro y turbio mensaje que el autor quiso inicialmente transmitir en el comic que tan brillantemente escribió. El gran logro de la cinta es que incluso logra transmitir sus elementos de una manera aún más sobria que el mismo Moore, cambiando partes clave de la ejecución del plan del villano de la cinta, fragmentos que en la pantalla grande habrían arruinado la credibilidad de la historia, como muchos pensaron que pasó en el comic. Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas, pues aunque la mayoría de las actuaciones estuvieron bien realizadas o cuando mucho fueron algo convincentes, la verdad es que el desempeño de algunos protagonistas no cumplió con lo esperado (más específicamente en el caso de Matthew Good o Malin Akerman). Algo que faltó, pero que es comprensible debido a la extensión de la obra original y a lo mucho que la cinta se hubiera prolongado de incluirlo, fueron varias escenas y momentos claves de la historia, como el desarrollo de las relaciones entre varios personajes. Aunque en una versión extendida para DVD puede esperarse, lo cierto es que la cinta es exageradamente larga y aún con ello, le siguen sobrando escenas y secuencias, y una versión extendida ya no es justificable si antes no hay una reedición de la cinta. Aunque al final, el punto más importante es que se conservó la intención original de la obra y cómo ésta yuxtapone el heroísmo y la villanía y nos pinta un mundo más mundano, donde ser un héroe o villano es relativo y cómo, bajo ciertas circunstancias, realmente vale la pena considerar que el fin justifica los medios. Si se es exigente en términos de una historia profunda, personajes complejos y si de plano no se decanta uno por la línea entre lo bueno y lo malo y se prefieren las áreas grises y filosóficamente estimulantes, Los vigilantes es una buena opción, a pesar de la duración, ya que ha echado todo por la borda, y la vigilia ante la pantalla puede resultar bastante monótona. (L) Columnas anteriores
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