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Opinión
![]() Cuadro por Cuadro
Angel Negrete
O s c a r e s
El Sol de Zamora
27 de febrero de 2009
Acerca de un curioso caso de un anciano que se ve rejuvenecido; una escandalosa entrevista a un ex presidente estadounidense; la relación entre un jovenzuelo y una mujer mayor; una historia sobre un político homosexual y sus derechos; un concurso donde un participante se vuelve millonario. Esto y más se vio el domingo por la noche en la entrega número 81 de los Oscar, premios que entrega la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos.
Como marca la costumbre anual, todos los involucrados se dieron cita en la ceremonia que más glamour capta la lente del medio del espectáculo, desde la alfombra roja hasta el interior del teatro Kodak de Hollywood, en Los Ángeles. Convertido en la premiación más publicitada en el medio del espectáculo, todo brilló como siempre lo ha hecho y el lujo se avistaba a cada centímetro, incluso desde la pantalla chica. Y EL NERVIO APARECÍA Aún cuando el filme El curioso caso de Benjamin Button se erige con 13 menciones como la máxima nominada para la entrega de los premios, crecía la expectación, pues no necesariamente la más nominada es la que se lleva la mayoría de los premios, ésta aseveración aplicó esta noche. Sin embargo, se enfrentaba al más serio contendiente, la producción Quisiera ser millonario, que con artistas desconocidos de la India ha arrasado en diversas premiaciones celebradas en las últimas semanas. Quisiera ser millonario es una cinta producida en Bollywood, y cuenta con 10 nominaciones. En la numeralia, encontramos que Milk: Un hombre, una revolución y Batman: El caballero de la noche, recibieron ocho postulaciones. Un dato destacable es que dos mexicanos estaban nominados, Mike Elizalde y Charlie Iturriaga. El primero de Sinaloa, compitió en la categoría de mejor maquillaje por su trabajo en la cinta Hellboy II: El ejército dorado; el segundo, hizo lo respectivo con su labor de supervisión en los efectos visuales de El curioso caso de Benjamin Button. Y SE ENTREGARON LOS PREMIOS Y así fue como Quisiera ser millonario, filme británico sobre un joven de los barrios bajos de Bombay, India, que busca salir de su miseria ganando un concurso en un programa de televisión, se erigió como la triunfadora en la 81 entrega de los premios Oscar, al obtener ocho estatuillas, incluida la categoría de mejor película. Esta cinta ganó, además, en las categorías de mejor director, guión adaptado, banda sonora, canción, edición, mejor fotografía y mezcla de sonido. Boyle, de 52 años, quien nunca había sido nominado para un Oscar, venció a David Fincher (El curioso caso de Benjamin Button), Ron Howard (La entrevista del escándalo), Gus Van Sant (Milk: Un hombre, una revolución) y Stephen Daldry (El lector). El director Danny Boyle brindó un emotivo discurso al recibir los galardones, pero antes, en entrevistas en la alfombra roja, defendió su película de las críticas que recibió en India. La británica Kate Winslet ganó el Oscar como mejor actriz protagónica por su actuación en El lector. Había sido nominada seis veces, pero apenas esta noche llegó la estatuilla a sus manos. Winslet también brindó otra interpretación de antología en Sólo un sueño. Competían por el galardón Meryl Streep, Anne Hathaway, Melissa Leo y Angelina Jolie. En el rubro de mejor actor protagónico, el ganador fue Sean Penn, quien superó al que parecía el gran favorito de la noche, Mickey Rourke (El luchador), para llevarse el Oscar. Penn ya había ganado en esta categoría en 2003, por su actuación en Río místico. El también columnista fue reconocido por su interpretación del activista político homosexual Harvey Milk, filme en el que actuó bajo la dirección de Gus van Sant. En la contienda, además de Rourke, superó a Richard Jenkins (El visitante), Frank Langella (La entrevista del escándalo) y Brad Pitt (El curioso caso de Benjamin Button). Con ese triunfo, la película biográfica sumó dos estatuillas, pues obtuvo también el premio al mejor guión original, de Dustin Lance Black. En su discurso, Penn pidió a los políticos que se han mostrado en contra de la ley sobre la unión de parejas del mismo sexo que reflexionen. En la categoría de mejor actriz de reparto, Penélope Cruz obtuvo la estatuilla por su actuación como la artista María Elena, en Vicky Cristina Barcelona, de Woody Allen, convirtiéndose en la primera española en recibir ese galardón. En la película comparte protagonismo con Javier Bardem, su compañero en varias películas y con quien se le ha vinculado sentimentalmente. Cruz compitió con Amy Adams y Viola Davis por La duda; Taraji P. Henson por El curioso caso de Benjamin Button; y Marisa Tomei por El luchador. Obtuvo el Goya a mejor actriz secundaria y tres galardones más de la crítica en Estados Unidos, aunque perdió el prestigioso Globo de Oro frente a Kate Winslet, quien se lo llevó por su participación en Sólo un sueño. Y LAS SORPRESAS NO PARARON Como estaba previsto, el australiano Heath Ledger, quien murió el año pasado por una sobredosis de medicamentos, ganó el Oscar como mejor actor de reparto por su papel como el villano El guasón en la película Batman: El caballero de la noche. Ledger es el segundo actor que recibe un premio póstumo; dos meses después de su fallecimiento por un ataque al corazón. La película japonesa Partidas, sobre un hombre que trabaja como agente funerario, fue la ganadora sorpresiva como mejor película extranjera. El filme fue dirigido por Yojiro Takita y protagonizado por Masahiro Motoki, como un violonchelista desempleado. Japón obtuvo una victoria sorpresiva con Partidas, debido a que se esperaba ampliamente que el documental animado israelí Vals con Bashir, recibiera el honor. Una de las favoritas de la noche, El curioso caso de Bejamin Button, solo ganó en las categorías de efectos especiales, maquillaje y dirección de arte. En el terreno del diseño de vestuario, la triunfadora fue La duquesa. Wall-E fue premiada en la categoría de mejor película animada, en la que superó a Kung Fu Panda y Bolt: Un perro fuera de serie. A su vez, Hombre en el alambre, documental de James Mars sobre la vida del equilibrista francés Philippe Petit, se llevó el Oscar en su categoría. El presentador de la entrega, el actor australiano Hugh Jackman, abrió la ceremonia remplazando el tradicional monólogo humorístico con un breve espectáculo de comedia musical, en el que pasó revista una por una a las películas con más número de nominaciones. Un año en el que parece que la industria Bollywoodense pudo más que la Hollywoodense. Haber para el siguiente. (L) Columnas anteriores
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