Opinión / Columna
 
Ignacio Martínez Ortiz 
1977: triunfo de la izquierda
El Sol de Zacatecas
9 de febrero de 2012

  Llevo tres artículos refiriéndome a los acontecimientos de aquel año o de los inmediatos anteriores. Con este ya serían cuatro. ¿Será para tanto? Bueno se refieren al movimiento que cambió la universidad y que también tuvo una repercusión de regular importancia en la sociedad. En la sociedad de los principales municipios del estado como Zacatecas, Fresnillo y acaso, Guadalupe.

El cambio en la universidad fue principalmente de personas en los puestos administrativos. "Se quitaron a unos para poner a otros". Durante muchísimo tiempo se ha manejado que el cambio implicaba algo más sustancioso. Se habla de un congreso o "simposyum de Reforma" del año1971. Yo creo que eso es un mito. La tal "Reforma" fue muy limitada, principalmente se cambiaron de los planes de estudio de la escuela Preparatoria y de Economía. En la Prepa se quitó la materia de Filosofía para impartir Filosofía marxista; se quitó también la materia de Historia de México del siglo XIX, para "dar" Historia de la Revolución mexicana (principios del siglo XX). También en todos los bachilleratos se impartiría matemáticas (Algebra -repetición de la de secundaría- y algo nuevo, Geometría Analítica). En Economía los cambios sí fueron de mayor relevancia, se trató de estudiar fuerte y en toda forma la economía marxista. Sin embargo los cambios o modificaciones en los planes de estudio en esta escuela no trascendieron como pudierapensarse: el número de alumnos era muy escaso, por aquellos años decir que llegaban a 40, en el total de la carrera, era una exageración.

Las carreras profesionales no fueron tocadas, para nada, con la tal y famosa "Reforma del 71". Se manejaba en aquel entonces que la "Reforma" había originado una actitud de los universitarios. En sus escuelas y en la sociedad misma. Que incluso, el cambio en los jóvenes, era en el sentido progresista, colocándolos del lado de los pobres y explotados. Y estando los muchachos del lado del pueblo, los confrontaba con el poder. La realidad desde mi punto de vista, y ahora que han pasado tantos años se ve con mayor claridad, era que ocurría en "el país"y a nivel "general" un manejo de la situación política muy propicio para la participación de los jóvenes y de la llamada izquierda para intervenir en las cuestiones sociales y hasta tener una relativa cobertura de acción sin temer represalias policíacas. Así. El régimen priísta con Luis Echeverría permitió, y hasta impulsó, la actividad de los grupos progresistas.

Después del 68 se vio con claridad que eran dos tendencias de la izquierda con ansia por hacerse oír y tener forma de encauzar los acontecimientos según el esquema socialista. Una, la tendencia radical. Pero la radical de verdad. Los guerrilleros. Los que con las armas en la mano y sin esperar a que las condiciones fueran todo lo propicias del caso, buscaron tomar el poder al precio que fuera. Su vida misma, para empezar.

Otra, la tendencia moderada y digamos, más pensante. Que ajustaba su acción a la obediencia de la ley. De la ley, que se pensaba, era progresista y de "avanzada". Las situaciones de injusticia y atraso en ciertas zonas del país, según esta tendencia, eran producto de un grave y lamentable desajuste en el esquema gubernamental. Había una notoria contradicción entre lo dictado por la leyes y las múltiples normas jurídicas, y la actuación de los funcionarios, políticos y burócratas, profundamente reaccionarios y corruptos que daban al traste con el sentido de las instituciones, llevando a tener circunstancias verdaderamente injustas para los sectores humildes. Por ejemplo, era muy usual que un campesino tuviese una deuda desorbitada en el Banco de Crédito Ejidal. Ello se debía a las enormes trampas de los corruptos funcionarios del Banco que con argucias y triquiñuelas se quedaban con el dinero de los supuestos préstamos; dinero que nunca llegaba a las manos del hombre del campo, que era quien cargaba "la deuda". Claro, claro, ni se diga del gran conjunto de instituciones socialistas y socializantes del gobierno para educar y capacitar al pueblo y a la sociedad para alcanzar los niveles de progreso. Estos empleados y funcionarios, cabrones ignorantes, burros y de un pensamiento derechista que anteponiendo sus bastardos intereses de holgazanería y enriquecimiento personal,echaban todo a perder. Las instituciones eran (y son, obviamente) inmejorables, los tipos convertían (y convierten) todo en un desastre. Contra eso luchaba la tendencia moderada de la izquierda de los años setentas. Jesús Pérez Cuevas y Heberto Castillo. Pérez Cuevas en la universidad de Zacatecas y en el Frente Popular. El ingeniero Heberto Castillo en el partido PMT. Sentían ambos que su acción política se ajustaba al marco legal de nuestro país.

Algunos tontos de aquella época (y también de ahora) consideraban al Frente y a Pérez Cuevas de tendencia izquierdista radical. Qué falsedad. Radicales, radicales, los guerrilleros que un día del 76 llegaron a querer dialogar o establecer un contacto con los militantes del Frente. Qué barbaridad, Pérez Cuevas nos ordenó encerrarnos en nuestras casas y no salir de ahí hasta que esos pinches locos no se hubiesen ido de Zacatecas. Los macizos, y radicales de verdad, también pusieron en aprietos una vez a Heberto. En Sinaloa le dijeron que si era revolucionario de verdad debía desarmar, y volver a armar, el fusil que le colocaban en ese instante sobre la mesa. El ingeniero, por supuesto no lo tocó. En represalia lo guerrilleros le lanzaron una bomba. Para el calor infernal de Culiacán el agua de la bomba sirvió de refresco a Heberto.

En el desenlace del conflicto del 77 intervino el gobierno federal. El máximo cargo lo ocupaba ya entonces José López Portillo, JoLoPo, revolucionario (Institucional), como Echeverría. Muy favorable a las tendencias izquierdistas moderadas. En términos de discusión política, cordial, de altura y muy civilizada, trató el secretario de gobernación: Jesús Reyes Heroles, a Pérez Cuevas. Hablaron y negociaron sobre los cambios que se logran por la acción de las masas y del papel de los dirigentes en la conducción de los movimientos populares. Ahí se selló la derrota de la derecha y de los sectores conservadores de Zacatecas.

¿Cómo tratóReyes Heroles a los guerrilleros de la izquierda radical? Dijo hacia la mitad de año 1978 y justificando las acciones de la Brigada Blanca, el irregular segmento de la policía que exterminó a los de la Liga Comunista 23 de Septiembre: "para el Estado mexicano las cuestiones de su seguridad están por encima de las normas de jurídicas y de legalidad". En el 77 ganamos. Teníamos que ganar. Todo estaba de nuestro lado.
 
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