Opinión / Columna
 
Cuauhtémoc Hinojosa Herrera 
Con Zacatecas, no se metan
El Sol de Zacatecas
27 de mayo de 2009

  No sólo deja una mal sabor de boca la fuga de 53 reos del penal de cieneguillas, los cuales, según lo dicho por el gobierno del Estado, algunos estaban presos por delitos del orden común y, otros, por delitos federales; también, genera indignación la reacción de los distintos grupos políticos ante un hecho que, como mínimo, debiera llamar a la prudencia.

Dudo mucho que a las madres y padres de familia zacatecanos les haya sido indiferente enterarse que ese gran número de pillos ahora estén libres y prestos a seguir con sus fechorías. El miedo, pero sobre todo el coraje se ha apoderado de muchos de quienes habitamos el Estado.

La seguridad de las personas, en un sistema democrático, no puede quedar a expensas de la lucha encarnizada por el poder, la fuga de tal cantidad de delincuentes no es oportunidad para sacar raja electoral, más bien, para cerrar filas ante un problema que tiene agraviado a los habitantes de un Zacatecas que otrora hacía fiesta de la tranquilidad que lo distinguía.

Nadie puede aplaudir el espectáculo agreste que nos dan aquellos zacatecanos que por dinero permitieron el retroceso en la lucha contra los grupos organizados de poder delincuencial. Alentar la descomposición de la autoridad a través de grupos de choque que envenenan y secuestran a nuestros hijos, además de demente, es un acto que muestra la falta de creatividad en la búsqueda y ejercicio del poder.

A Zacatecas se le ha distinguido por mantener entre su seno a gente pacífica, que para desfortuna nuestra, los actores políticos han confundido con ingenuidad. El que hasta el momento no hayamos salido a la calle vestidos de blanco para exigir nos regresen la tranquilidad perdida, de ninguna manera debe interpretarse como una validación tácita del ejercicio del poder.

En la solución de este problema, ninguno de los poderes constituciones en los distintos niveles de gobierno queda exento, tampoco los ayuntamiento, mucho menos, los partidos políticos o grupos-familias de poder político. Antes de lanzar acusaciones mutuas que sólo generan incertidumbre, todos los involucrados deben rendir cuentas claras de su actuar, a nadie le conviene que el Estado de Zacatecas se vaya por la coladera, es mejor ponerse a trabajar conjuntamente.

A los delincuentes les debemos dejar claro que con Zacatecas, no se metan, para ello, son necesarias las acciones de presión ciudadana exigiendo resultados claros en la lucha contra el crimen, sea éste organizado o no. Además, es indispensable que no toleremos ni seamos partícipes de actos de corrupción, a pesar de nuestros temores fundados y de la desconfianza que priva en la autoridad, debemos denunciar cualquier acto ilícito.
 
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