Opinión / Columna
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Tiempo y destiempo
Gilberto Dévora Rodarte
5 de abril de 2010
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Tres son los comentarios que abordaremos esta semana, dos de ellos se originaron en noticias de la prensa nacional y que nos hablan del gasto oneroso que tenemos que pagar todos los mexicanos y otro de la política local de Zacatecas, que continua dándonos sorpresas tras sorpresas.
El primero de ellos se refiere a los recursos que están empleando los señores diputados de la LXI Legislatura del Congreso de la Unión, para trasladarse por avión y que en los primeros seis meses de función de esa legislatura, alcanzó la estratosférica suma de 100 millones de pesos. Y no se crea que esos pasajes estuvieron fuera del presupuesto aprobado. No. Forman parte de su dieta, lo que quiere decir que son legales, aunque no sean legítimos, por tratarse de un país que está hundido en plena crisis económica.
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) había revelado desde hace dos años el excesivo gasto que representaba0 la entrega de cupones para la compra de boletos, ya que éstos correspondían a un precio superior al valor real, con lo que los legisladores habían violado los artículos 134 de la Constitución y el primero de la Ley Federal de Presupuestos y Responsabilidad Hacendaria.
Al transcurso del tiempo se ha evidenciado que el estudio de la ASF no ha sido tomado en consideración por los diputados, en vista de que no se modificaron las reglas para el uso de los pasajes aéreos y se mantienen los mismos vicios y prácticas, de manera que los boletos pueden ser usados por terceros o cambiados a efectivo sin que exista la obligación de rendir cuentas, que pueda garantizar que tales instrumentos sean usados a favor de la tarea legislativa.
Cada diputado recibe cuatro cupones mensuales para un viaje redondo por el vuelo más caro a su lugar de origen, en caso de vivir a más de 300 kilómetros de la ciduad de México. Además, si el diputado forma parte de la Comisión Permanente recibe un boleto de avión extra de forma semanal y si el legislador lo desea, puede solicitar boletos extra para eventos que se realizan fuera del Distrito Federal. Este mecanismo todas las fracciones lo avalan y usan, por lo que existe la percepción ciudadana de que los legisladores no son solidarios con la nación en tiempos de austeridad.
Pero esto en el gobierno federal no es todo. La ASF encontró dos irregularidades relevantes al revisar las cuentas de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en 2008. Por una parte, 134 millones de pesos para pagar a 670 comisionados por el SNTE, que curiosamente tenían a cargo encomiendas sindicales son goce de sueldo. Por la otra, que se otorgaron 17 millones 325 mil pesos a los jerarcas del sindicato para asignar 13 mil 544 becas, a su libre albedrío y sin regulación alguna.
Nada más como ejercicio mental, vale la pena hacer cuentas. Si tenemos 134 millones destinados al pago indebido de 670 comisionados, una simple división arroja que, nada más en ese año, a cada uno se le entregó en promedio 200 mil pesos. Entre 12 meses, la cifra es de 16,679 pesos, lo que significa 556 pesos diarios. Cerca de 10 salarios mínimos cada 24 horas.
No está nada mal ese sueldo en nuestros tiempos, sobre todo si tomamos en cuenta que la labor sindical estipula que no se deben percibir ingresos por realizarla y mucho menos otorgados por la SEP. En cuanto a la graciosa concesión a una buena cantidad de hijos de sindicalizados, las becas alcanzan a 1,280 pesos mensuales por persona.
¡¡Viva México!! Afortunadamente la crisis no nos ha llegado a todos. Los señores del dinero de las grandes empresas no pagan los impuestos que deberían y los gobernantes, funcionarios y sindicalizados del gobierno federal están protegidos de los inconvenientes que la gran mayoría del pueblo estamos pasando. No a todos nos llega el hambre y la desesperación.
Finalmente, la noticia política local que acaparó la atención de analistas y politólogos fue el laudo que emitió la Segunda Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TETPJF) en donde invalidó la dirigencia estatal del PRI, representada por Julio César Flemate Ramírez y Angélica Náñez Rodríguez como presidente y secretaria general respectivamente. El pleno declaró procedente la queja interpuesta por Javier Valadez Becerra en contra de la sentencia del Tribunal Electoral de Zacatecas, que le negó el registro como candidato para dirigir el Comité Directivo Estatal del PRI, en fórmula con Ruth Dueñas Esquivel, bajo el argumento de que no cumplió con los requisitos establecidos en la convocatoria. La resolución no invalida los actos realizados desde el 13 de diciembre de 2009, por lo que el convenio de coalición con los Partidos Verde Ecologista y Nueva Alianza se mantienen, así como la candidatura de Miguel Alejandro Alonso Reyes para gobernador del Estado.
Aquí lo destacable para comentar es la increíble incapacidad de la Comisión de Procesos Internos y de la dirigencia del CDE, que rechazaron una planilla sin los elementos suficientes para hacerlo. Qué lástima por el partido, que cuando más necesita salir del hoyo; cuando más necesita de la capacidad, la sensibilidad y el oficio de sus dirigentes, es cuando emergen sus fallas terribles. Ojalá que este traspié no se traduzca en la emigración de cuadros y en la merma de votos en las urnas. Sería lamentable que en estos momentos, en que el PRI está retomando su fuerza y rescatando posiciones en todo el país, en Zacatecas se quedara con las debilidades electorales que ha observado los últimos dos sexenios.
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