Opinión / Columna
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Francisco Carlos Infante
Políticas asistencialistas en México
El Sol de Zacatecas
29 de enero de 2012
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Hoy trataremos sobre un tema en boga por el periodo electoral que se dará en cuanto inicien formalmente en los meses subsecuentes las campañas para la presidencia de la República y demás cargos de elección popular. Para mala fortuna las políticas asistencialistas en México son vistas como parte de la política social imperante de poder ayudar a los más necesitados y más desprotegidos; que en la mayoría de las veces quienes aspiran algún cargo de elección popular se valen de todo tipo de dadivas para ganar la atención pero sobre lo más delicado el voto que los llevara a la cúspide del poder.
Tenemos una clase política que se vale de todo, desde aquellos que siempre buscan el cargo, los que llegan al cargo y se convierten en gobierno, sea municipal, estatal y federal. o los que estando en el cargo deciden dejarlo para brincar o postularse para el siguiente cargo. Tan sólo apreciable lector analice a los actuales legisladores o servidores públicos de la actual administración gubernamental.
He contado a Arturo Ramírez Bucio que de diputado federal busca ser precandidato a senador, a Samuel Herrera Chávez que de diputado federal busca ser precandidato a senador, a José Narro que de diputado federal quiere ser precandidato al senado. No pueden faltar Ricardo Monreal que de senador buscará y es probable que de nuevo sea diputado federal. Los que también tienen su corazón puesto en buscar otra posición dentro de las elecciones de este año son la diputada local Giovanna Bañuelos, la diputada federal Claudia Anaya Mota, al diputado federal Luis Enrique Mercado, los niños verdes Gerardo Ramírez y Jorge Álvarez. Hasta nuestra ex gobernadora Amalia García tratará de buscar un escaño en el senado, y se me olvidaba el señor ex Secretario de finanzas Alejandro Tello que aspira al senado de la república.
¿y un ciudadano común con un mínimo de preparación, cuando podrá acceder a este tipo de cargos? Las caras son las mismas, los políticos de siempre, las formulas gastadas de ofrecernos como referencia su amplia y vastísima experiencia de ganar dinero a manos llenas denominado pomposamente "dieta" que de dieta no tiene nada. y que muy bueno seria saber su productividad, la respuesta ya la se, pues hábiles algunos de ellos en su oficio de ser buenos oradores, no todos y muchos con labia de embaucar dirán que hicieron maravillas con las leyes y que trabajaron en pro del estado, etc, etc. Pero los mexicanos ya no nos tragamos la receta de siempre, como en el sexenio anterior pero bajo las siglas de otro partido político, hoy el PRI buscará carro completo en los cuatros distritos electorales. Recuerdo a algunos de los que actualmente estan ahora en sus cargos, cuando en campañas saludaban cual Judas, que nos dan el abrazo a medias y poco falta para el beso, como se lo dieron a Jesús antes de ser entregado; muchos lo hacen en aras de buscar la simpatía de los electores desde sonrisas, palmaditas, buscan la foto, la pose, regalan prendedores, pines, mandiles, cubetas y playeras de baja calidad con los slogans de los candidatos a los puestos de elección popular.
México independientemente de la idiosincrasia paternalista de ser cobijados por los apoyos del gobierno, necesitamos realmente una fiscalización y un buen uso de los apoyos en especie y recursos económicos para los más necesitados. Pues aunque se diga y se escuche en los promocionales que a diario vemos en televisión o escuchamos en radio, se sigue dando el "mapacherismo" político, las despensas, apadrinamiento de niños de la calle, regalar juguetes y cobijas en temporadas invernales.
De tal suerte que los gobiernos se regodean al tratar de convencernos que dichas practicas son una muestra de solidad social, pero sin lugar a dudas es obvio que los programas asistencialistas buscan y otorgan ayuda a los sectores más vulnerables de la sociedad. en lugar de tratar de crear políticas públicas que busquen elevar el nivel de vida de los mexicanos. Para mala fortuna en las prácticas de estos apoyos, aunque se haga alharaca de que no se otorgan con fines electorales, sabemos como se dan las cosas y las denuncias de dichos apoyos condicionados. Según los estudiosos de la economía y la ciencia política el asistencialismo es una asignación misericordiosa, lo que origina discriminación, discrecionalidad de los beneficiarios e insuficiencia para erradicar la pobreza y para satisfacer las necesidades más apremiantes de la sociedad que son obligaciones del Estado.
Pero si nos remontamos al problema de fondo en cuanto a las crisis que ha habido en nuestro país, han venido a agravar aun más la pobreza.
Sin embargo en el gobierno de Carlos Salinas en 1989 se da la transición hacia el llamado modelo neoliberal, el cual sería aplicado y sustentaría entre sus preceptos fundamentales los lineamientos derivados del Consenso de Washington. Ese mismo año, se destacó por una serie de reformas que se orientarían principalmente a la disminución de la participación del Estado en la economía y a mantener un equilibrio fiscal; regresando a los viejos principios de la teoría neoclásica con algunas diferencias en donde sobresale el proceso de globalización de las economías.
Bajo esta estructura de política económica global, inserta en el marco del modelo neoliberal, es evidente que las políticas públicas que surgen, como la del gasto para el desarrollo social en la economía, evidentemente tenderán solo a ser un paliativo contra la desigualdad que genera la política económica neoliberal y nunca en la mayoría de las veces una solución.
Resulta interesante la comparación del gasto público social en el contexto del modelo neoliberal en México de 1995 a 2007. que mucho tiene que ver la gran influencia que tienen los organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional, por la adopción de un modelo de crecimiento basado en la apertura de la economía y a la disciplina fiscal del Estado. Con el control estricto de la base monetaria en la economía mexicana con la tarea principal del Banco de México que es lograr una estabilización de precios y del tipo de cambio, después de la devaluación de diciembre de 1994 y que se manifestó con la crisis financiera de 1995.
Desafortunadamente los gobiernos y los representantes actuales de los mismos, solo buscan en la mayoría de los casos sus subsecuentes acomodos en la política y la sociedad sufre las penurias de siempre con los apoyos raquíticos que otorga el gobierno cuando se supone que se luchan y buscan el bienestar de la colectividad.
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