Opinión / Columna
 
Saúl Alfonso Hurtado Rizo 
Cooperativas: pendiente su regularización
El Sol de Zacatecas
23 de julio de 2012

  El próximo 31 de diciembre de 2012, vence el plazo para que las Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo cuyo monto total de activos rebase el equivalente a 2´500,000 UDIS ($11.87 millones de pesos), y que realicen operaciones que impliquen la captación de recursos de sus socios, puedan constituirse formalmente y obtener la autorización de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para continuar realizando operaciones de ahorro y préstamo.

Ante ello, todos los socios ahorradores que participan en alguna Sociedad Cooperativa deben considerar algunos puntos que determinarán certeza en sus operaciones. Se recomienda: 1.-Verificar el estatus que mantiene su Entidad ante la CNBV para obtener su autorización. 2.- Participar activamente en sus asambleas para conocer su salud financiera-contable, y así saber que sus ahorros están seguros. 3.-Consultar a través de la página de Internet www.focoop.com.mx/, el Fondo de Protección, hace público el registro de las Sociedades Cooperativas autorizadas, y aquellas que están en proceso de obtener la autorización de la CNBV; dicho registro se está actualizando continuamente, así como las Sociedades que no cumplen con la normativa se están excluyendo del mismo.

Por lo anterior, se sugiere que los socios ahorradores de alguna cooperativa estén al pendiente y verifiquen de manera permanentemente el estatus que guarda la sociedad en la cual participan.

El estatus de cada cooperativa se clasifica en cuatro tipos: las que están en "A" y "B" no tienen problemas en su operación. Las clasificadas en "C" y "D" no cumplen por ahora, con las condiciones necesarias para su autorización, pero se está trabajado con éstas últimas en lograr algún tipo de solución que puede ir desde una fusión, hasta el apoyo de asistencia técnica con inyección de recursos.

Al público se le recomienda preferentemente realizar operaciones con alguna de las 63 Entidades, que hasta ahora están debidamente autorizadas, las cuales también pueden ser consultadas a través de: A) El Registro de Prestadores de Servicios Financieros (SIPRES) de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) y B) A través de la página de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV)

Ahora bien, no obstante lo anterior, también se podrá contratar con las sociedades en proceso de obtener su autorización, sin embargo, pueden representar un riesgo. Este aspecto debe ser analizado y sobre todo considerado por lo que implica en materia financiera.



La fecha del 31 de diciembre de 2012 es inaplazable, por lo que las sociedades cooperativas que no hayan solicitado la autorización ante la CNBV para operar como Sociedad Cooperativa de Ahorro y Préstamo, deberán abstenerse de realizar operaciones que impliquen la captación de recursos, en caso contrario, se ubicarán en los supuestos de infracción previstos en el Artículo 103 de la Ley de Instituciones de Crédito y 114 de la Ley para Regular las Actividades de las Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo.

Es por ello, que se debe tomar en cuenta que el hecho de que las personas que desean contratar con estas sociedades, deben tomar en cuenta la definción de contrato, que es un término con origen en el vocablo latino contractus que nombra al convenio o pacto, ya sea oral o escrito entre las partes que aceptan derechos y obligaciones. Este tipo de contrato que puede establecer relaciones a corto o largo plazo, debe constar por escrito ya que estamos hablando de dinero. La ausencia de términos escritos es difícil determinar, sin ambigüedad, todos los términos aplicables a los acuerdos. Esta incertidumbre genera controversias o conflictos complicados en su resolución.

Asimismo, cada uno de los términos y condiciones aplicables a los acuerdos deben estar claros y detalladamente redactados, que permitan tener la certeza jurídica de la operación.

En períodos de dificultades económicas las partes con frecuencia son más reacias a actuar de buena fe. Al solicitar a un tribunal que resuelva una disputa sosteniendo que se supone que una cláusula debiera decir algo que no dice, que se supone que el acuerdo debe incluir un término que no incluye, es poco probable que se tenga éxito.

En conclusión, es necesario conocer los términos en los cuales vamos a contratar, y segundo, en los casos de estas sociedades cuando ya está firmado el contrato, estar al pendiente de las asambleas y del estatus que guarda la institución en su ámbito financiero y contable, que nos permita tener mayor seguridad jurídica de las operaciones.
 
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