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México
Corrupción endémica del sistema político, alerta Sartori
Giovanni Sartori minimizó las protestas postelectorales de las elecciones presidenciales del año pasado, y señaló que México es suficientemente democrático. Foto: El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
11 de abril de 2007
El Sol de México
Ciudad de México.- El politólogo italiano Giovanni Sartori sostuvo el martes que acabar con la corrupción es uno de los más grandes pendientes que tiene México, ya que es uno de los males "endémicos" del sistema político de nuestro país, aseguró. Sartori sostuvo que la detención y el castigo severo a los corruptos será un paso importante para combatir este flagelo, aunque reconoció que no existen formas para eliminar por completo este fenómeno, las sanciones dan un respiro. "Me pronunciaría por detener a alguien y ponerlo a él o a ella, porque las mujeres también pueden ser corruptas, en la cárcel". Consideró que se tiene que trabajar todavía en problemas añejos como el de la corrupción; "viene desde muy atrás la fuerte corrupción endémica en el sistema, que viene muy del pasado. Todavía se tiene que trabajar un poco con ella". Al participar en una mesa redonda en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM sobre los Retos de la Democracia en México, dijo que se tiene que trabajar en resolver esa situación de corrupción, porque es fuerte y data de muchos años atrás. En entrevista, Sartori minimizó las protestas postelectorales de las elecciones presidenciales del año pasado, y señaló que México es suficientemente democrático, y que esas expresiones son parte normal de una democracia. "México tiene una larga tradición de vulnerabilidad. En la pasada elección la gente, especialmente quien perdió, se preguntaba si ésta fue regular, pero es un signo de normalidad en las democracias que quien pierde por muy poco siempre dice que ha habido trampa". Previamente, durante su participación en la mesa redonda "Los retos de la democracia. Un diálogo con Giovanni Sartori", el nuevo doctor Honoris Causa de esta casa de estudios afirmó que en el año 2000, México vivió una de las transiciones más trascendentales, debido a la democracia. Este cambio no fue "de un sistema dictatorial, pero sí de uno autoritario". Giovanni Sartori subrayó que el país estaba listo para esa transición pacífica porque tenía partidos satelitales con suficiente espacio para emitir su voz, y aclaró que el régimen priísta no era dictatorial, sino un sistema hegemónico con un mecanismo de balance rotatorio. Ahí, explicó que el sistema político que duró 70 años en el poder no era dictatorial porque el jefe del Ejecutivo se retiraba de manera espontánea cada seis años, "no es una dictadura por definición". Los dictadores, recalcó, jamás se retiran, "mueren en su cama dentro del poder y con el poder en la mano". |
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