Zacatecas
Día de muertos en Zacatecas... entre tradición y vendimia
Es costumbre que la gente permanezca por algunos minutos junto una lápida o dentro de alguna de las capillas de los panteones de Herrera y de la Purísima
El Sol de Zacatecas
1 de noviembre de 2011

Raúl García

Zacatecas, Zacatecas.- Los panteones de la ciudad de Zacatecas se llenarán de miles de vivos.

La tradición del Día de Muertos es aprovechada por más de 200 comerciantes de productos tradicionales como flores y otros artículos que los deudos llevan como ofrenda hasta la tumba en que reposan los restos de sus seres queridos.

Es costumbre que la gente permanezca por algunos minutos junto una lápida o dentro de alguna de las capillas de los panteones de Herrera y de la Purísima; colocan un arreglo floral, rezan y algunos hasta llevan su lonche y algún tamborazo que interpreta las canciones favoritas del difunto.

Mientras tanto, afuera de los camposantos se lleva a cabo otro ritual mercantil de calabazas, camote, enchiladas, menudo, calaveritas de azúcar, disfraces de Halloween que con el paso de las décadas, se ha convertido en otra práctica añadida al ancestral día de muertos.

Para que toda esta práctica se desarrolle de la mejor manera, fue necesario que las autoridades municipales, con cinco semanas de anticipación realizaran una labor intensiva de mantenimiento en las 15 hectáreas que suman los dos panteones fundados a finales del siglo XIX y que ahora tienen casi 40 mil fosas.

La administradora de estos lugares, María Guadalupe Márquez Velazco, comentó que en las labores de limpieza, se llenaron 60 camiones de carga con basura, escombro y hierba que fueron extraídos de estos sitios y trasladados hasta el tiradero municipal. También se limpiaron las pilas de agua, a las que también se les colocaron pastillas desinfectantes para evitar la posible proliferación del mosquito trasmisor del dengue.

"Estamos listos para este día de muertos" comentó la funcionaria municipal al señalar que en estas semanas se contó con el apoyo de 40 personas que se sumaron a los 17 trabajadores habituales de los panteones.

En los últimos dos meses aumentó la vigilancia a cargo de la policía municipal, con rondines cada dos horas durante todo el día y la noche. De esa forma -dijo- se terminó el peligro de un grupo de drogadictos que por las noches se reunían entre las tumbas.

Según información proporcionada por el Ayuntamiento, como parte del operativo del día de muertos, se destinaron cerca de 40 elementos de dicha corporación, quienes recorren no sólo los panteones, sino también los puestos del tianguis que ocupan parte de la Avenida México y los alrededores de cada camposanto.

LA VENDIMIA

Desde el viernes de la semana anterior, gran parte de los comerciantes ya se habían colocado en este lugar.

El objetivo es que los deudos no lleguen al panteón con el estómago ni con las manos vacías.

Hay algunos vendedores que durante más de medio siglo han sido partícipes de las ventas especiales por el 2 de noviembre.

Tal es el caso de José Ramos Casillas hombre que el próximo día 13 del mes en curso, cumplirá 78 años de edad. Desde que era niño -no recuerda la edad exacta- aprendió de su papá, la elaboración de calaveritas de azúcar y calaquitas de barro. Junto a su puesto ubicado frente al kínder "Julia Salazar", se dice orgulloso de ser de los pocos representantes de esta tradición que sobrevive hasta nuestros días.

Sus calaveritas de azúcar van desde las diminutas de 6 pesos, hasta las de 200 pesos que pesan más de dos kilos pero que en realidad están sólo de adorno porque casi nadie se interesa en adquirirlas por ser demasiado grandes.

Entre más cerca se está del acceso principal, aumentan los vendedores de flores. Desde hace diez años, doña Fabiola se dedica a ello. Ofrece sólo dos tipos de flores, que son las que tienen mayor demanda. El ramo de cempasúchil lo vende a 10 pesos, mientras que las moradas flores "mano de león" cuestan 15 pesos. Ella se muestra un tanto pesimista, pues dice que en esta ocasión, la mercancía -que obtiene en Tacoaleche- fue muy cara, por lo que la ganancia será escasa. A lo anterior se suman los mil 400 pesos que tuvo que pagar a la Presidencia como permiso para ocupar cuatro metros cuadrados de la banqueta. Posiblemente este será uno de esos años en los que en lugar de ganar, "le pierde".

La competencia es mucha, pues hay al menos una docena de puestos de flores, ello sin contar a los vendedores de flores artificiales.

Las autoridades municipales argumentan que la intención de permitir la permanencia del tianguis anual, es conservar la tradición mediante la venta de productos típicos de la temporada. Sin embargo, cada vez es más abundante la venta de discos pirata, ropa importada, disfraces de bruja y diversos monstruos, puestos para la venta de controles universales para televisión, juguetes bélicos "made in China" entre muchos otros que en realidad no pertenecen a tradición mexicana alguna. Los puestos permanecerán hasta el viernes de la semana en curso.