Comunidad y Cultura Local
"Dios es redondo"
Juan Villoro (derecha) compartió con los zacatecanos su pasión por el futbol, por la vida, y sobre todo ver un balón rodando por una cancha. Foto: Guillermo Tapia / El Sol de Zacatecas
Notas relacionadas
XXI Festival Cultural Zacatecas 2007.
El Sol de Zacatecas
1 de abril de 2007

Wendy Soto

Zacatecas, Zacatecas.- La Casa Municipal de Cultura fue el escenario donde el escritor Juan Villoro realizó la presentación de su libro "Dios es redondo".

Novelista, cuentista, ensayista y autor de los libros para niños, ha ejercido la crónica en los principales medios y en 1958 reunió algunos de estos textos en los once de la tribu.

Obtuvo el premio Villaurutia por su libro de cuentos "La Casa Pierde", el premio Mazatlán por los ensayos de efectos personales y el premio Heraldo por la novela "El testigo". Ha sido profesor de literatura en la UNAM, en Barcelona, escribe en el Reforma, Jornada.

En este libro explora las supersticiones, los ritos y los mitos que han convertido a los estadios en catedrales, a los jugadores en apóstoles y a los árbitros en ángeles de infierno investidos del poder de quebrar la esperanza a desatar una vanidosa crueldad. Un libro para los fanáticos de las canchas y para los ateos descreídos que juran que nunca verán un partido de fútbol, pero viven deseos de entender del delirio de los fieles.

Durante más de 10 años Juan Villoro ha escrito en los principales medios de España y América Latina sobre el fútbol y su extravagante entorno. Enviado especial a los mundiales de Italia 90 Francia 98, el autor domina las municias deportivas y las enhebra en el maravilloso tejido narrativa que determina sus celebrados cuentos y novelas. Indaga las peculiaridades de un planeta donde la FIFA tiene más agremiados por la ONU retrata al más desaforado rival de las canchas (Diego Armando Maradona), se adentra en el contradictorio esplendor de la liga española.

Juan Villoro comentó al respecto "El título proviene de la columna que escribí para el periódico "La Jornada", durante el Mundial de Francia 98. Dios es redondo, la frase es una voz común que viene del cristianismo neoplatónico, convencido de que expresa el sentido de perfección del creador. Alude a los componentes religiosos del juego y la tribu que convierte los goles en artículos de fe".

Sin duda un excelente libro que mantendrá al lector al borde del suspenso, como quien contempla un penal en el último minuto del partido.

Por último concluyó con la frase "El fútbol es maravilloso, un milagro escenificado cada fin de semana".