Opinión / Columna
 
Hormigas 
Alma Rita Díaz 
Ernesto Juárez Frías, leyenda viva de Zacatecas
El Sol de Zacatecas
10 de agosto de 2011

  Un orgulloso sobreviviente de las artes populares, artista polifacético: compositor y músico, dibujante y acucioso investigador de la historia zacatecana, son algunos rasgos sobresalientes de este personaje, que en días pasados celebró 80 años de vida, dedicados con devoción absoluta a honrar a Zacatecas, su tierra de origen, que a la fecha, le sigue debiendo el reconocimiento que su vida y obra merecen.

Mientras esperamos a que esto suceda, él ya forma parte del patrimonio nacional y a su carácter estoico.

Siendo que la perseverancia es el motor que lo impulsa para hacer arte, ante el pétreo desconocimiento de la práctica formal que sin saberlo, cierra sus oídos y da la espalda a figuras notables como él, Ernesto Juárez Frías, promotor incansable de nuestra cultura y de sus héroes y heroínas, con ejemplar entusiasmo, sigue hoy bregando con mucho esfuerzo, por dar en síntesis, lo sembrado, por compartirlo con las nuevas generaciones.

Tuve la oportunidad de saludarlo en el Museo Zacatecano en un sencillo homenaje orquestado por él mismo, bajo la tutela del Gobierno local, los ahí reunidos, pudimos constatar su profunda emoción y gratitud a sus amigos y al Gobierno de Zacatecas. Ver esa escena, me recordó el último reconocimiento que en vida recibió en la Capital, el poeta Roberto Cabral del Hoyo, a quien el gobierno en turno no apoyó como debió y tras la foto y los aplausos, todo retornó al olvido.

El maestro Ernesto Juárez Frías nació en Nochistlán, un municipio muy importante en la tarea pendiente de comprender la historia y la múltiple identidad cultural de lo zacatecano. Fue el octavo de 14 hermanos dentro de una familia católica refinada, de principios rígidos, inspirada en el trabajo y el amor por las artes. A muy temprana edad aprendió a tocar el violín y el piano. Tras una sólida formación en el Seminario Conciliar de Guadalajara, descubrió que no era su vocación y regresó a Zacatecas. Estudió la licenciatura en Derecho en el Instituto de Ciencias, hoy Universidad Autónoma de Zacatecas.

La música ha sido determinante en su vida, clásico y popular; pequeño también, escribió sus primeras canciones, recuerda con particular afecto Borradita diente de oro, luego una a una, más de 100 canciones grabadas por intérpretes inolvidables como María de Lourdes, Chavela Vargas, Demetrio González, Lola Beltrán, Amparo Montes, Lucha Moreno. Su tema Juana Gallo, dio vida a la película que protagonizó María Félix. Como actor, el maestro Juárez Frías participó en más de 80 películas. Hizo amistad con los directores de la época de oro del cine nacional y los artistas más destacados que el pueblo de México ha inmortalizado hasta nuestros días.

Integrante por 15 años de la famosa Orquesta de Ingeniería de la UNAM, fundador de la Casa de la Música en la Ciudad de México, defensor del legado del porfiado guerrero caxcán, Tenamaxtle -que según el historiador mexicano, Miguel León Portilla es el gran Precursor de los Derechos Humanos en el mundo-, el maestro Juárez Frías, no ha cejado en su labor ininterrumpida por enaltecer al estado de Zacatecas.

En el ámbito de las artes y la cultura popular, hay siempre una pregunta crucial: ¿Cuándo se les reconocerá en profundidad y con sinceridad a los creadores que dan vida al espíritu popular?... El reconocimiento no es un asunto de clases, ni arte culto, ni de aspectos superiores e inferiores, es de elemental justicia y de verdadera democracia. La cultura es la palanca mayor de toda estructura social y está se halla contenida en el pueblo y su patrimonio es el verdadero sentido de su razón de ser.

Irrenunciablemente queda en la mesa del debate, la necesidad de revisar apoyos financieros y becas. Hay un tácito derecho y dentro de una política de la generosidad, no debe pasarse por alto, este derecho. Honor y larga vida, al maestro Ernesto Juárez Frías.
 
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