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Comunidad y Cultura Local
Los instrumentos de Stradivarius
n.Los lauderos o luthiers son los constructores de instrumentos de cuerda. Antiguamente los constructores de violas eran llamados violeros. Foto diseño: El Sol de Zacatecas
Suplemento Cultural La Soldadera
El Sol de Zacatecas
19 de marzo de 2007
David Hernández Alonso*
Los más famosos violines de la historia son sin duda alguna los del constructor italiano Antoni Stradivari. En 2005 un violín de este constructor fue subastado en dos millones de dólares y apenas en mayo del 2006 otro violín Stradivarius fue vendido en tres millones 544 mil dólares, la mayor suma alguna vez pagada por un instrumento musical. Los lauderos o luthiers son los constructores de instrumentos de cuerda. Antiguamente los constructores de violas eran llamados violeros, quienes también construían instrumentos de la familia del violín. Desde principios del siglo XVI en Cremona, Italia había comenzado una prodigiosa escuela de laudería encabezada por el famoso constructor violero Andrea Amati, a quien se le considera el creador del diseño del cuerpo actual del violín. Por más de 200 años esta ciudad fue el centro de producción más importante de instrumentos, la familia Amati continuó fabricando instrumentos durante todo este tiempo. Uno de los descendientes de Andrea Amati, fue el importantísimo constructor Nicoló Amati, quien dirigía un taller y escuela de laudería en esta misma ciudad durante la primera mitad del siglo XVII. Entre sus alumnos destacaba el joven Antonio Stradivarius. Antonio Stradivarius -firmaba como Stradivari-, nació en Cremona en 1644. Desde los 12 años ingresó como aprendiz del taller de Nicolò Amati. A partir de 1665 empezó a trabajar por su cuenta y fundó su propio taller en 1680. Trabajaron con él sus dos hijos Francesco y Omobono. Su fama fue inmensa, las más importantes cortes italianas y de toda Europa solicitaron su trabajo. Su obra se estima en unos 1,100 instrumentos incluyendo violines, violas, chelos, guitarras, laúdes y violas de gamba. Agregó importantes mejorías en la construcción del arco así como al instrumento mismo. Era conocida su estricta disciplina en el momento de su trabajo. A excepción de sus hijos, nunca reveló el secreto del maravilloso sonido de sus instrumentos. A través de todos los tiempos muchísimos investigadores han tratado de descubrir el secreto, pero en realidad todo queda en cercanas ideas a la realidad. Según algunos, la madera que utilizó provenía de las vigas de una antigua catedral, otros creen que la excelente madera la obtenía de árboles que habían consolidado sus cualidades sonoras por intensos inviernos de la época. Recientes investigaciones creen haber descubierto las maravillosas cualidades en la composición química de su barniz. Pero lo cierto es que nadie ha podido construir instrumentos de tan maravilloso y potente sonoridad, y se hace evidente el gran conocimiento y dominio por parte de Stradivarius en las propiedades de la madera y su técnica de construcción que había heredado más de 100 años de experiencia en la materia. Se cree que los últimos instrumentos adjudicados a él fueron construidos por sus hijos bajo su supervisión. Murió en su ciudad natal en el año de 1737. Actualmente sólo se conservan cerca de 700 instrumentos originales. La mayoría de sus instrumentos llevan el sobrenombre de las personalidades históricas que los han utilizado. Estos instrumentos pertenecen a instituciones, agrupaciones civiles o a los más importantes músicos del mundo. Hoy día el único ensamble completo de instrumentos Stradivarius es el Quinteto Palatino del Palacio Real de Madrid. Un encargo del Rey Carlos II de España al famoso constructor en el año de 1688. Asimismo la orquesta con mayor número de Stradivairius es la Filarmónica de Nueva Jersey adquiridos por la asociación Herbert Axelrod en el 2003, cuya sonoridad es impresionantemente especial. Muchas fascinantes historias -y otras no tanto- se han suscitado alrededor de estos instrumentos. Comenzando por el hecho de que hoy día los violines fabricados en serie y que son de muy mala calidad, llevan la firma de Antonio Stradivarius y se ha caído en comunes estafas. Además de los que han sido robados y se encuentran desaparecidos, hasta aquéllos que han sido destruidos. Un interesante ejemplo: en 2004 una enfermera de Los Ángeles, California se encontró un violonchelo en un recipiente de basura cerca de su casa. Se lo llevó a su novio, quien es ebanista y pretendía convertirlo en un estuche para guardar CDís, cuando se enteró en las noticias que el chelo era un Stradivarius genuino perteneciente a la Institución Peter Stumpf de la Filarmónica de Los Ángeles y valuado en 3 millones y medio de dólares. La asociación lo recuperó y fue entregado al despistado músico que tal vez lo había olvidado en la puerta de su casa. * Estudiante de viola en la Unidad Académica de Música de la UAZ |
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