Opinión / Columna
|
Jorge Miranda Castro
Ciclos de vida y ciclos institucionales
El Sol de Zacatecas
2 de marzo de 2010
|
La naturaleza humana es efímera; vivimos de sueños, de ilusiones y esperanzas; en nuestro paso por la vida, vamos abriendo y cerrando ciclos que son propios de nuestra evolución y de nuestra responsabilidad, para hacer que nuestros pasos, dejen una huella profunda que ni las olas del mar, en su encuentro con la playa, borren definitivamente sin que hayamos logrado cumplir - mas que un principio existencialista -, un deber de extender a futuras generaciones, aquello que heredamos de nuestros padres, abuelos y ancestros.
En cambio las instituciones permanecen por encima de la transitoriedad de quien o quienes las forman, las integran y las conducen, porque son éstas las que cimentan a una sociedad y por lo mismo requieren fuerza para sobrevivir ante la renovación a la que temporalmente se sujetan. Igualmente las Instituciones se transforman para modernizarse o para mejorar en búsqueda de la calidad y de la excelencia. Requieren para ello principios rectores, fundamento ideológico, legitimación y reconocimiento popular, de tal manera que una institución solo puede corresponderse a una realidad social, cuando es capaz de responder y ofrecer respuestas a quienes acuden a ella en su búsqueda.
Nos ha correspondido entregar nuestro trabajo y esfuerzo al pueblo de Zacatecas; nos ha correspondido conducir por los caminos de la legalidad, a la entidad pública del Gobierno del Estado más importante para un óptimo funcionamiento operativo, corresponder a una confianza de quien con liderazgo y visión de Estado, conduce a Zacatecas hacia estadios de desarrollo diferentes. Esta distinción y confianza es personal y por lo mismo, nos compromete mayormente con la honestidad, con la pulcritud, con la transparencia y con los resultados.
Ha sido un gran equipo de trabajo; ha sido un liderazgo real y ha sido un logro de todos, el tener hoy, una Secretaría de Finanzas a la altura de la modernidad de Zacatecas y de México, pero fundamentalmente la institucionalidad tiene preeminencia sobre cualquier individualidad, porque en un Estado de Derecho como el que diariamente nos esforzamos en construir, es la institución y no la persona, la que pervive en el colectivo Zacatecano.
Naturalmente que la construcción de la institución no está terminada; muchas procesos hay que impulsar y mejorar; nuevos retos y desafíos enfrentamos como comunidad y en su impacto no está excluida ninguna institución del Estado, mucho menos la Secretaría de Finanzas, sin embargo, nuevos perfiles, nuevas visiones, nuevas condiciones se imponen y ante ellas simplemente entregamos cuentas claras a los Zacatecanos y a quien nos otorgó el gran privilegio de servir a Zacatecas.
En lo personal, abrimos un nuevo ciclo, con la confianza de que el trabajo honesto y fecundo es la mejor "divisa", para enfrentar las nuevas oportunidades de desarrollo humano, profesional y político que se abren al paso, con la entereza de que la preparación, el estudio y la capacitación permanente, nos permitirá ofrecer a la sociedad Zacatecana, y en obediencia permanente con la Constitución Política y las leyes que le son reglamentarias, una visión diferente y renovada de una de las actividades públicas que pareciera rezagada y anacrónica, pero de la que mas resultados esperan los Zacatecanos.
Columnas anteriores
Columnas anteriores