Zacatecas
Exhorta la Iglesia Católica a reconstruir la paz en México
Monseñor Cabrero Romero dijo que "vivimos tiempos difíciles, pero tenemos la certeza que de Cristo venció a la muerte y en él hemos puesto nuestra confianza". Foto: El Sol de Zacatecas
El Sol de Zacatecas
17 de noviembre de 2009

Fátima Ibarra

Zacatecas, Zacatecas.- El Episcopado Mexicano promueve una carta dirigida a todos los cristianos y aquellos hombres y mujeres de buena voluntad, en la cual destaca su malestar por la difícil condición en el tema de la inseguridad y violencia que se vive en todo el país, y a su vez hacen un llamado a la reconciliación para la reconstrucción de la unidad nacional.

El obispo de la diócesis de Zacatecas, Carlos Cabrero Romero dio a conocer el documento en el que la Iglesia Católica hace un llamado a la sociedad, para que prevalezca una verdadera reconciliación para "(...) reconstruir la unidad nacional en la riqueza de la pluralidad de nuestras culturas y de la sociedad, debemos unirnos en la construcción de la paz y en el impulso del desarrollo humano integral y solidario de nuestro pueblo mexicano".

En la carta dirigida a la sociedad en general establece, que ante la realidad de inseguridad y violencia que se vive en el país, la Iglesia quiere alentar la esperanza de quienes viven con miedo, angustia e indignación. Y como embajadores de la reconciliación y de la paz, "se hace una invitación para volver la mirada hacia el señor".

"Nos desgarra la sangre derramada, la de los niños abortados, la de las mujeres asesinadas, las víctimas de secuestros y asaltos, los que han caído en la lucha entre las bandas, los que han muerto en la guerra contra el crimen organizado y los que han sido ejecutados con crueldad", puntualizó el Jerarca dando lectura al documento.

Agregó; "nos interpela en dolor, la angustia, la incertidumbre y el miedo de tantas personas que lloran la pérdida de seres queridos, nos cuestiona más lo que empieza a florecer en el corazón de muchos mexicanos, la indignación, el coraje, la rabia, el odio, el rencor y el deseo de venganza. En el fondo lo más preocupante es el desprecio por la vida, el ser humano convertido en mercancía, en objeto desechable".

El Prelado aseguró que la sociedad está perdiendo la noción de la dignidad de las personas y la capacidad de verse como hermanos.

Ante tal situación exhorta a que se cuestione el significado ser cristianos en estas circunstancias, y cuáles son las palabras de esperanza que pueden dar a los pastores de la Iglesia; "¿cómo vencer la sensación de impotencia que muchos compartimos y que al mismo tiempo ofrecer a este grave problema una solución que se aparte de la lógica de la violencia?, puntualizó.

Aseguró que el México enfrenta un problema que no se solucionará con represión, sino fundamentalmente con conversión.

La represión según la postura de la Iglesia, controla e inhibe temporalmente la violencia, pero nunca la supera.

Advirtió que los cristianos saben que la solución al problema del mal, es más honda y compleja; los actos de violencia que se presencian a diario y que se sufren en las calles, no son sino síntomas de otra lucha más radical donde se juega el futuro la patria y de la humanidad.

Finalmente, Cabrero Romero dijo que "vivimos tiempos difíciles, pero tenemos la certeza que de Cristo venció a la muerte y en él hemos puesto nuestra confianza, la historia de nuestro pueblo mexicano, no ha sido fácil, pero siempre ha contado con la nobleza de los hombres y de sus mujeres. Hoy no puede ser distinto, pero debemos reconciliarnos para reconstruir la unidad nacional en la riqueza de la pluralidad de nuestras culturas y de la sociedad, debemos unirnos en la construcción de la paz y en el impulso del desarrollo humano integral y solidario de nuestro pueblo mexicano".