Policía
Joven campesino muere despedazado por una trilladora
El Sol de Zacatecas
7 de noviembre de 2009

Redacción

Frensillo, Zacatecas.- Trágica y dolorosa muerte encontró un joven de tan sólo 20 años de edad al ser cercenado por una trilladora en la cual desgranaba frijol.

Luis Alberto Martínez Dimas, es el joven campesino, quien al desgranar el frijol, la enorme máquina agrícola lo alcanzó y atrapó una de sus extremidades siendo mutilado y muerto.

Los hechos se registraron en la comunidad de San José de Lourdes, en una parcela enclavada a un kilómetro después de la escuela de la localidad.

Serían como las 19:30 horas de ayer viernes, cuando el delegado de la referida comunidad solicitó el auxilio a través del la línea de emergencia 066 a los cuerpos de rescate, ya que informó que una persona del sexo masculino se hallaba atorado en una trilladora, por lo que era de necesario su pronto arribo, para su rescate.

De manera inmediata y con los códigos encendidos ambulancias y personal de bomberos, se trasladaron hasta el sitio de los hechos, cuya presencia únicamente sirvió para corroborar el deceso de Martínez Dimas, el cual se desangro.

En el lugar de la tragedia se dieron cita varios de los pobladores, quienes observaban consternados el sanguinario incidente sin dar crédito aún de las fatales consecuencias.

Trascendió, que fueron los desgarradores gritos de dolor y auxilio que clamaba el joven los que alertaron a algunos vecinos quienes de inmediato acudieron con el delegado quien posteriormente llamó a las autoridades.

Asimismo informaron a las autoridades que Luís Alberto, tenía alrededor de un mes que había llegado a residir en la comunidad, que por ello poco sabían de él, aunque se veía que era un muchacho tranquilo y trabajador.

Arduas fueron las labores de rescate, ya que estas se prolongaron alrededor de 4 horas, ya que la enorme máquina agrícola tuvo que ser desmontada para sacar los restos del joven campesino.

En el sitio se constituyó el Agente del Ministerio Púbico, asociado con agentes ministeriales, así como personal de Ciencias Forenses, los que tras efectuar las diligencias de rigor, finalmente trasladaron el cadáver hasta el anfiteatro a fin de practicarle la necropsia de ley.