Opinión / Columna
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Rafael Candelas Salinas
Pasión por correr
El Sol de Zacatecas
7 de noviembre de 2009
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Con todo mi amor para Rafael, Samuel y Luciano... ¡mi inspiración!
La historia de la maratón, comienza en el año 490 a.C. cuando el soldado griego Filípides recorrió alrededor de 42 kilómetros desde Maratón (una llanura donde se efectuaba una batalla contra los persas que querían invadir la ciudad griega de Atenas), para anunciar que los griegos habían ganado la pelea. Al llegar a Atenas y dar la noticia fallece instantáneamente debido a que no soportó el esfuerzo realizado.
En su honor, se creó la disciplina de la maratón para la primera olimpiada moderna en 1896, llevando el nombre de la llanura donde comenzó su travesía.
La Real Academia de La Lengua, señala que maratón significa: En atletismo, carrera de resistencia en la que se recorre una distancia de 42km y 195 m.
No existe una competencia olímpica de mayor resistencia que la maratón debido al gran esfuerzo que representa; tampoco existe una prueba atlética en la que hayan perdido la vida más atletas que en ésta; es pues, una prueba atlética en la que se lleva al límite de sus capacidades al cuerpo humano, quizá por eso y por la discriminación de los griegos sobre las mujeres, en el pasado siglo la maratón sólo podía ser corrida por hombres, luego de la lucha por los derechos de las mujeres a partir de los 70`, a las mujeres también se les permitió competir.
Hoy por hoy los deportistas africanos, son quienes se destacan por su supremacía en esta disciplina, su genética y sus lugares de origen son ideales para competir en esta dura prueba, ahora hay toda una política deportiva que los ha llevado a entrenarse en ciudades con condiciones climáticas y de altura adecuadas (como Zacatecas) para mejorar su desempeño, además su biotipo les favorece enormemente para poder resistir largas distancias a una velocidad constante. Y es que de ello se trata justamente la estrategia en la maratón, de lograr una velocidad promedio, por medio de la cual, la administración del gasto calórico del cuerpo sea lo más eficiente posible. Energía que se requiere durante los 42.195 kilómetros, pero sobre todo en los últimos en los cuales algunos asegurarán la victoria, otros superarán sus marcas personales, otros más simplemente lo terminarán y en casos extremos esa energía te ayudará a llegar con vida.
Correr es de los pocos deportes que además del aspecto físico tiene una parte alucinantemente espiritual, llevar como música tu respiración y como compañía tus pensamientos te brinda la oportunidad de elevar tu mente y sobre todo tu espíritu, a un plano mucho más alto que el piso con el que cada paso marca tu ritmo. Correr y meditar se vuelven lo mismo, se dejan atrás las tensiones, las preocupaciones del trabajo, la superficialidad de la vida mundana, te mantienes saludable, le inculcas la practica del deporte a tus hijos, motivas a otros a hacer lo mismo y te encuentras contigo mismo, conoces tus alcances y tus límites.
Cada quién sabe por que corre, algunos persiguen algo, otros tratan de dejar aluna cosa atrás, pero lo cierto es que el correr siempre te lleva a un mejor lugar del que estás.
Un maratón implica un entrenamiento de por lo menos 12 semanas para los atletas elite y hasta 6 o 7 meses para los principiantes como el que escribe; implica disciplina, constancia, dedicación, fortaleza física y un intenso trabajo mental.
Me siento satisfecho por ser un político que ha roto con la idea de que los políticos somos contrarios al deporte, además de mi labor en la legislatura y mi compromiso con la población que represento, me complemento con la pasión por el deporte, en especial la maratón, actividad que actualmente practico y pocos conocen.
Un estilo de vida saludable comulga totalmente con el deporte, con el cuidado y preservación del planeta, con el compromiso de hacer de tus hijos mejores ciudadanos, inculcarles valores y principios, darles las herramientas para que sepan transitar en este convulsionado mundo, para que sean libres y para ello hay que vencer los límites del cuerpo y de la mente, respetando siempre los principios con los que crees, más allá de posturas políticas o ideológicas impuestas por quiénes se sienten dueños del devenir de los demás, por los líderes de opinión, por las dirigencias partidistas, por los gobiernos.
A pesar de los compromisos, nunca he dejado de practicar deporte, ahora lo hago con más gusto por qué me acompaña la mujer que amo, la madre de mis hijos que, por cierto, corre mejor que yo. Sin duda ella y mis padres han sido mi mayor motivación para mantenerme activo.
Mi padre por su ejemplo, por que desde pequeño me inculcó la pasión por el deporte y me dio las mejores lecciones. Como no recordar la dedicación de El y de mi madre para llevarme a clases de natación dos veces al día durante mas de 12 años, luego a karate también por mas de 12 años, los fines de semana al fut bol, las clases de boliche en "el casino del empleado", el basket bol; aún recuerdo mi primer competencia de natación a los 5 años de edad, en la que quede en tercer lugar (sólo éramos tres), los torneos de karate, los partidos de fut bol con el Real Patrocinio; su esfuerzo por enviarnos a cursos de verano a otras ciudades de México y de otro país con tal de practicar y ser mejores deportistas. Y todo para terminar de Diputado.
Mi esposa no sólo ha sido mi motivación, también es mi compañera, mi amiga, mi socia, mi equipo y mi sostén, la que me despierta cuando tenemos que entrenar todavía de madrugada, la que me levanta cuando quiero decir "no puedo más" la que me cura cuando me lesiono, la que en medio de la carrera me habla fuerte para seguir adelante, la que me espera cuando llego a la meta, la que me recibe con un abrazo cuando por fin llego.
Sin duda el maratón de Nueva York es el más popular del mundo y uno de los 5 más importantes, junto con el de Chicago, Berlín, Londres y Boston. El 12 de octubre de 2008 corrimos nuestro primer maratón en la ciudad de Chicago, cumplimos nuestra meta que era terminar; yo lo hice en 4 horas 58 minutos y mi esposa en 4 horas 51 minutos. Apenas el domingo pasado corrimos el New York City Marathon, lo concluimos satisfactoriamente en un tiempo de 4 horas 17 segundos el que escribe y mi esposa en 3 horas 58 minutos.
Jamás olvidaré la experiencia de correr al lado de otros 44 mil corredores que arrancamos con la ilusión de terminar las 26.2 millas, la emoción de ser apoyado por más de 2 millones de espectadores que todo el trayecto estuvieron alentándonos, las más de 70 bandas de música en vivo, los atletas con alguna discapacidad física que lo intentaron y lo lograron, los 4°C, la humedad, el aire y el frío que sufrimos durante cuatro horas de espera mientras truena el balazo de salida, los tonos ocres del otoño neoyorquino, el recorrido desde Staten Island, cruzar el Verrazano Bridge para llegar a Brooklyn, luego atravesar Queens, subir el Queensboro Bridge, correr por Manhattan, luego por el Bronx hasta volver por el Madison Avenue Bridge y por supuesto la llegada al Central Park, arribar a la meta y mi medalla.
Antes de un maratón hay dudas, miedo, incertidumbre, tensión, momentos en los que prefieres no pensar y luego tienes que concentrarte, prepararte para planear la carrera, para hidratarte, para comer bien, para descansar, prepararte para vencer la "pared" de los 30 kilómetros, para vencer las adversidades del clima y para terminar en buenas condiciones los 42 kilómetros.
Entrenar para un maratón también contiene una emoción exagerada por correr la distancia, pero sin duda lo que más emociona es imaginar que después de los 42K la vida no es la misma, sea tu primera vez o la segunda o la que sea. Después de un maratón el sentido de tu existencia es otro, te vuelves más fuerte, sabes que haz borrado y rebasado tus barreras físicas y mentales, encuentras la verdadera libertad, la libertad de ser tu mismo, de sentir la sensación de que eres capaz de vencer cualquier reto por más grande que este sea, los 42K tienen el poder de hacerte sentir que eres una persona invencible, te dan la energía para buscar nuevos retos y el equilibrio y la serenidad para ser más paciente y tolerante.
Una de las principales lecciones de mi padre es que el deporte te enseña que lo importante no es ganar sino competir, te enseña a saber ganar y a saber perder, a ser humilde en la victoria y digno en la derrota; la política y la vida son como un maratón, son pruebas de resistencia y no de velocidad, hay que saber llegar a la meta a pesar de todas las adversidades que se encuentra uno en el camino.
Hace algunos días leí un artículo que decía que los maratonistas viven en otro mundo; y sí, es verdad.
Política ficción.- Más allá de consejeros electorales, más allá de negociaciones partidistas, más allá de los PPS, más allá de las candidaturas, más allá de las grillas de los políticos... la vida sigue corriendo. Nos leemos el próximo sábado.
* Diputado local del PVEM
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