México
Se compromete Calderón a trabajar "codo con codo" contra el crimen en BC
Organización Editorial Mexicana
6 de noviembre de 2009


Bertha Becerra / Enviada El Sol de México

Tijuana, Baja California.- En esta esquina de la patria, tan castigada por la criminalidad, el presidente Felipe Calderón dijo que su gobierno está comprometido con Tijuana y Baja California en materia de seguridad. "Hubo quien pensara que solamente por miedo, por indecisión, complicidad o corrupción nos íbamos a quedar cruzados de brazos, viendo cómo los criminales pretendían apoderarse de nuestros pueblos y ciudades. De ninguna manera lo vamos a permitir", aseguró.

De gira de trabajo por esta entidad, donde en esta ciudad inauguró la primera etapa de la Universidad del Valle de las Palmas, de la Universidad Autónoma de Baja California, manifestó que "vamos a seguir trabajando codo con codo con el gobierno de Baja California, con las alcaldías del Estado: Tijuana, Mexicali, Ensenada, Tecate y Rosarito, para hacerle frente a la criminalidad".

Dijo tener conocimiento de que han perdido la vida muchos bajacalifornianos, especialmente policías municipales y agentes del estado. "Estamos con ellos y con sus familias", subrayó.

Pero también es cierto, recalcó, que en Tijuana, a diferencia de muchas otras ciudades, "sí hemos bajado de manera significativa las tasas y los índices de criminalidad y hemos tomado la iniciativa en la lucha contra los criminales".

Destacó que eso ha sido posible gracias a que en Tijuana y Baja California, a diferencia de lo que ocurre en algunas otras partes del país, "aquí trabajamos codo con codo, unidos autoridades estatales, municipales, incluyendo la Policía Federal, las Fuerzas Armadas, esto es Ejército y Marina que ha actuado también en esta ciudad".

Enfatizó: "Y vamos a seguir por este camino hasta ver libre a Tijuana y a Baja California de la acción de los criminales".

Resaltó que una de las acciones emprendidas es evitar que la frontera con Estados Unidos se convierta no sólo en una puerta de entrada del negocio de los criminales sino también su refugio territorial, que desde allá, San Diego y San Isidro, llenen las calles de Tijuana de fusiles, de armas de alto poder, de granadas e incluso de lanza-misiles.

"Y eso sabemos que lo hacían por la absoluta impunidad con que se podía cruzar la frontera, no sólo con armas y con dinero sino hasta con encajuelados que traían secuestrados del otro lado, para acá", refirió.

Afirmó que "queremos una frontera segura, sí, una frontera competitiva, productiva, que permita el paso de la gente que quiera trabajar o visitar de manera honesta, de uno y otro lado, pero segura para todos, no una frontera que esté marcada con el signo de la muerte".

Eso implica esfuerzo y sacrificio para todos, entre ellos el establecer mecanismos que permitan impedir el tráfico de armas, de drogas, de dinero sucio o de criminales, en esta frontera.

Comentó que se establecen sistemas que poco a poco escalan, sin precedentes, la capacidad del Estado mexicano de hacer valer su autoridad en la frontera.

Y cuestionó: ¿Qué casualidad que los vehículos se revisan de aquí para allá, pero no se revisaban de allá para acá?