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Exhorta alcalde de Guadalupe a fomentar valores universales
El Sol de Zacatecas
3 de noviembre de 2009

Rubén Valdez

Guadalupe, Zacatecas.- Reforzamiento de la cultura cívica, herramientas protectoras de los derechos humanos con las comunidades, como una forma de legitimar el estado y enfatizar el acatamiento de la ley a través de programas fomentando valores universales y prevención del delito, por lo que es necesario impulsar la formación del desarrollo de multiplicadores que incidan y sean capaces de inculcar en los jóvenes el respeto a sus semejantes.

Sostuvo el alcalde de Guadalupe, Mario Román Ortiz en plática con jóvenes universitarios en donde señaló que "como autoridades civiles y municipales estamos obligados a fortalecer y establecer políticas y acciones de gobierno que fortalezcan el sistema de prevención de la violencia, que promuevan de la difusión de la cultura de la legalidad y a fortalecer la integración familiar desde nuestros niños y nuestros jóvenes".

Expuso ante universitarios que "todos y cada uno de los ejes de los niveles de gobierno, federal, estatal y municipal, estamos obligados a trabajar de forma conjunta, no tendría caso sin el apoyo de la otra fuerza y es la sociedad civil, los niñas y niños, jóvenes y las familias sólo así se puede lograr crear una sociedad".

Continuó diciendo que esta sociedad que colabore con la implementación de una cultura de legalidad es trasladarse al seno familiar y desde los primeros grados de la educación del ser humano, para fortalecer los valores y las conductas de honestidad y apego inquebrantable a la legalidad, a través de programas de actividades que coadyuven a elaborar esquemas de conductas.

Apuntó que las diferentes dependencias gubernamentales, Secretaría de Educación Pública, Secretaría de la Función Pública, Contralorías Estatales, autoridades educativas locales, deben mancumunar esfuerzos, con el firme propósito de lograr una promoción de la legalidad, entre niños, adolescentes y jóvenes, de todo el país y desde el salón de clases.

Desde el punto de vista de Mario Román "no se puede tener plena satisfacción de la vida, cuando alrededor de nosotros, en nuestro ambiente, se ejerce una coacción física, una manera de actuar haciendo uso excesivo de la fuerza".

Fomentar a través de programas de equidad de género que fomenten la cultura de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres y la prevención de la violencia familiar y de género, ejerciendo formas de acción, política que se caracteriza por el empleo de tácticas no violentas.

Pugnar por la cultura de la legalidad, la prevención y la denuncia, contempla que tiene como eje la prevención y la denuncia anónima como parte sustantiva de la participación ciudadana y de la nueva cultura de la legalidad en el país.

Como parte del reforzamiento de la cultura cívica, profundizar en los temas y herramientas protectoras de los derechos humanos con las comunidades, como una forma de legitimar el estado y enfatizar el acatamiento de la ley a través de programas de equidad de género, fomentando los valores universales y la prevención social del delito, por lo que es necesario impulsar la formación del desarrollo de multiplicadores que incidan y sean capaces de inculcar en los jóvenes el respeto a sus semejantes.

Se tiene que hacer énfasis en el trabajo sobre la pedagogía en derechos humanos y en el seguimiento de casos de los mismos derechos, en cuanto a la cultura de la legalidad, se trata de afianzar una ética ciudadana, formadora de valores colectivos, construida en alianza con sectores sociales y que genere conciencia de la sociabilidad.

La esencia de un programa es lograr un mayor acercamiento a la ciudadanía, de las instituciones del estado, encargadas de la justicia, la seguridad y la convivencia, propiciando la conciliación y resolución directa e institucional de los conflictos en la comunidad misma.

Incluye la divulgación intensa y planificada de las normas y atributos de estas formas cercanas de aplicación de justicia, busca además, la consolidación de espacios para propiciar empoderamientos ciudadanos y la presencia tangible del estado local que permita ser del ejercicio público una tarea que surge de la ciudadanía y que vuelve a ella traducida en acciones contundentes a elevar su calidad de vida.