Opinión / Columna
 
Al Cierre 
Rubén Valdez Zamarrón 
Alianza con la Alianza
El Sol de Zacatecas
31 de octubre de 2009

  Miguel Alonso Reyes, diputado local priísta que es el líder de Zacatecas en Movimiento se está reuniendo con el dirigente del Partido Nueva Alianza, Martín Carrillo Guzmán y convenientemente se aleja de la posibilidad de que el Partido Verde sea el único con el que logre una alianza, podrían ir los tres partidos políticos en la entidad zacatecana.

Tres reuniones en la semana, la primera en la Garufa del Bulevar, la segunda en la Casa de los Alonso Reyes en la calle Fernando Villalpando y la tercera en el Hotel Days Inn, de los equipos de Miguel y de Martín dejan claro que quieren reforzar lo que priístas y aliancistas han hecho en Tabasco y Coahuila: ganar elecciones.

De paso, dejan sin efecto las pretensiones que tiene Carlos Puente Salas de ser en candidato del Verde Ecologista de México como candidato de la mencionada alianza porque al final se trata de, como dicen en el póker, un blof que se inventó Rafael Candelas Salinas para volverle a competir a su acérrimo enemigo Miguel Alonso Reyes, la posición de la candidatura.

Joel Guerrero Juárez, delegado especial del CEN del PRI ya asumió como Presidente del PRI en Zacatecas, antes de hacerlo, advirtió en conferencia de prensa que no viene a favorecer a nadie y que viene a consolidar las relaciones que entre priístas zacatecanos tienen que darse para lograr el triunfo y la recuperación de la gubernatura.

Para los propios priístas, Alonso Reyes, al interior significa el aspirante a vencer y para los de fuera también. En ese tenor si no sucede lo que en 1998 al interior otra vez del Partido Revolucionario Institucional entonces podría verse fuerte pero tiene también aristas que librar.

Desde la llegada de Miguel Alonso al PRI, con todo y sus compañeros de bancada, no ha sucedido nada extraordinario, de hecho la bancada priísta que ya estaba desde antes, le cerró el paso a las organizaciones sociales que pretendían competir en las elecciones como lo proponía la bancada aloncista, en caso de que no quedara como candidato priísta a la gubernatura.

Tampoco ha sucedido nada desde la entrada de los aloncistas al priísmo, es decir, no se incrementó el voto, no ganaron una diputación federal y no definieron nada de lo que ya tenían previsto los mismos priístas que fueron vapuleados por el PRD.

Son en cierto sentido las dos posiciones respecto del futuro inmediato de la esperanza que le tienen algunos priístas a Miguel para que se genere el crecimiento, no por arte de magia sino por trabajo electoral y político y por el otro lado, los hechos que hablan de lo sucedido ya en procesos electorales con la integración de Alonso Reyes.

benvalzam@yahoo.com.mx

rubenzamarron@hotmail.com
 
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