Opinión / Columna
 
Al Cierre 
Rubén Valdez Zamarrón 
Campañas a la vista
El Sol de Zacatecas
27 de octubre de 2009

  Los procesos internos de los diferentes partidos políticos han hecho que la efervescencia de quienes quieren ser candidatos a regidores, presidentes municipales, diputados locales y gobernadores, no solamente se quede en el entorno de la discreción sino que es fácil adivinar quienes en los puntos de encuentro están buscando la bondad del apoyo, moral, económico y de operación política.

No son pocos los que se mueven, al contrario son muchísimos, son un ejército los mismos que seguramente de ser candidatos nos tratarán de mover a las casillas electorales para que crucemos la insignia de su partido o coalición, candidatura común o alianza.

Se pone interesante con los nombres de personajes que están en la cúpula porque para abajo, luego resulta que la negociación la tiene que llevar precisamente quien ha sido designado como candidato a gobernador o gobernadora, en cualquier partido político, evidentemente no todos, tendrán candidatos en todos las posiciones a disputar.

Abajo, en la base, con la militancia que trabaja diariamente, hay quienes hacen más labor política y social a favor de un candidato o de su partido que los mismos que son postulados, porque pretenden generar condiciones favorables para su familia y se amarran a una candidatura pensando en el bienestar no de la población o para que quien están apoyando logre cambiar el mundo nuestro, el de los vecinos, el de los zacatecanos sino que cambie el mundo personal y particular de éste que se mueve más que el candidato.

Hay efervescencia, pero no la hay tanta como las peregrinaciones que van a Villanueva a propósito de la Feria que se desarrolla allá y que está dedicada a San Judas Tadeo, esas si son congregaciones de gente, de fieles que tienen evidentemente una tarea imposible que cumplir y en ese tenor casi todos quieren hacer mandas para lograr lo imposible.

El tercer santuario más visitado en el estado de Zacatecas y la envidia de los políticos. El primer lugar envidiado de los políticos es el Santuario del Santo Niño de Atocha en Plateros, luego el Santo Niño de las Palomitas, después el que ya hemos comentado, el de San Judas Tadeo en Villanueva.

Nada que ver, las fiestas religiosas con los políticos, éstas primeras son, dicen algunos, el turismo de los pobres. Las segundas la desesperación de los personajes que pretenden lograr colocarse y beneficiarse del puesto y si les sobra tiempo modificar en algo el panorama tan aciago que se tiene.

Tenga fe en su religión y rece porque estos muchachos y muchachas que andan en búsqueda del voto no nos vayan a sangrar tan feo, económicamente hablando.

benvalzam@yahoo.com.mx

rubenzamarron@hotmail.com


 
Columnas anteriores
Columnas anteriores
Cartones
Columnas