Opinión / Columna
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Rafael Candelas Salinas
Apagón de Luz y Fuerza del Centro
El Sol de Zacatecas
17 de octubre de 2009
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El sábado pasado mientras celebrábamos el pase de la selección mexicana al mundial de futbol en Sudáfrica, un ambiente diferente, nada festivo, se vivía en las inmediaciones de las instalaciones de "Luz y Fuerza del Centro", ubicadas en el DF y sus alrededores. El Presidente Felipe Calderón emitía un Decreto para extinguir este organismo por lo que desde las 23:00 horas, la Policía Federal comenzó un operativo que duró unas dos horas para tomar las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro en el Distrito Federal, Necaxa, Cuernavaca, Pachuca, Pedregal y Lechería. En los primeros minutos del día domingo, la autoridad instruyó a la Comisión Federal de Electricidad para garantizar la operación del suministro de energía eléctrica.
LyFC fue un organismo público descentralizado que produjo electricidad a más de 5.7 millones de clientes, lo que representa una población atendida de más de 20 millones de habitantes en el Distrito Federal y los Estados de México, Morelos, Hidalgo y Puebla, su cobertura ascendió a 20,539 km², lo que representa el 1.04% del territorio nacional y daba empleo a 44511 personas y cerca de 20000 jubilados.
A inicios del siglo XXI, "Luz y Fuerza del Centro" no pudo remontar el estancamiento de su anterior proceso de liquidación y el Contrato Colectivo de Trabajo con el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) bloqueó cualquier intento para modernizar la empresa. Se presume que desde 2003, el presidente Fox elaboró un proyecto de liquidación para terminar con ese Contrato Colectivo de Trabajo; sin embargo, decidieron aplazar la medida por cuestiones políticas y electorales.
En el último reporte sobre sus finanzas emitido en agosto de 2009, demostró que era inviable, registró pérdidas de un 32% debido al robo de energía eléctrica, por lo que dejó de percibir 16 millones de pesos y por supuesto por el alto costo que representaba mantener a la burocracia y al sindicato.
Esta semana la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, reveló que la cartera de morosos de la compañía asciende a unos 7 mil millones de pesos, además, en los tres meses que restan al presente año se tenía previsto destinar sólo para el SME la cantidad de 42 mil millones de pesos, sin duda una ofensa para un pueblo como el nuestro en el que más de 20 millones de personas viven en condiciones de pobreza extrema y en un momento de crisis en el que el Gobierno Federal pretende que los mexicanos sigamos apretándonos el cinturón y a unos días de que el Presidente Calderón enviara a la Cámara de Diputados su proyecto de Ley de Ingresos en la que el Presidente panista propone aumentar impuestos y crear otros nuevos para incrementar la captación de recursos en aproximadamente 175 mil millones de pesos.
Lo anterior nos demuestra que acciones como ésta representan para las finanzas nacionales un respiro, una válvula de escape para la economía nacional y se demuestra que la carga fiscal no siempre tiene que correr a costa del pueblo, sino que existen otras vías menos dolorosas y efectivas como ésta, que pueden ayudar a cumplir los objetivos económicos del país.
Inconsistencias como estas y una mala calidad en el Servicio fueron uno de los motivos para terminar de raíz con este Contrato Colectivo de Trabajo y el organismo mismo.
El gobierno Federal, a través de la Secretaria del Trabajo, intentaron en varias ocasiones mejorar la eficiencia de Luz y Fuerza mediante una reforma al Contrato Colectivo de Trabajo con el SME, con el fin de establecer premios y recompensas a los trabajadores que cumplieran estándares de calidad, sin éxito alguno. Por el contrario, el sindicato siguió por la línea de los excesos y durante su elección interna se realizó un fraude electoral para beneficiar la reelección de su líder por lo que la Secretaria del Trabajo y Previsión Social negó la toma de nota de la nueva dirigencia, por lo que las cuotas sindicales fueron congeladas en las cuentas bancarias. Esta división y los malos manejos, fueron razones suficientes para que el Presidente decretara la final extinción y liquidación de "Luz y Fuerza del Centro" a partir del primer minuto del día 11 de octubre.
Hay que resaltar que ningún Presidente anterior tuvo el valor para hacerlo, por lo que el problema creció hasta llegar a este límite, sin embargo cabe señalar que el Presidente tendrá que pagar costos políticos y sociales por esta decisión, algunas radicales como las marchas y manifestaciones que durante toda la semana se dieron en la capital del país, a lo que se han unido muchas otras voces que ya no solo pelean contra la desaparición de LyFC sino contra el paquete económico y otras diversas causas, se habla de que el jueves desfilaron por la ciudad, 150 mil, 300mil y se dice que hasta medio millón de personas, lo que da cuenta de los intereses que se han tocado con la toma de esta decisión, por lo que ayer comenzaron las negociaciones en Bucareli, ya veremos que sucede.
Hay mucho que decir de este tema, pero me limitaré a los argumentos para desaparecer LyFC, que francamente no se necesitaban muchos para respaldar esta decisión, los hechos decían mucho, el principal argumento para exterminar Luz y Fuerza del Centro es porque no funcionaba correctamente, imperaba la corrupción, la irresponsabilidad, los privilegios para unos cuantos y en síntesis era una empresa patrocinada y sostenida con recursos públicos, no era negocio ni brindaba un servicio eficaz, y aunque quiénes recibimos el servicio eléctrico por parte de la CFE tampoco estamos muy contentos con la prestación del servicio, ni con le precio, ni con las políticas de cobro, comparado con el desastroso servicio de LyFC que sólo buscaba el beneficio de los intereses de su sindicato, podemos decir que la CFE es menos mala.
Si la falta de eficacia, la corrupción y el despilfarro de dinero son argumentos suficientes para la desaparición de este organismo, menuda tarea tiene el Presidente Felipe Calderón y su Gobierno, tendrían que hacer lo mismo con PEMEX, con el IMSS, el ISSSTE, el SNTE y muchas otras paraestatales, secretarias y sindicatos, en donde impera el abuso, la ineficacia, la corrupción y el despilfarro sin resultados para la Población, veremos si era una política de Estado para buscar un beneficio común o una simple llamarada de petate para afectar a un sindicato incómodo.
Política ficción.- Cada que inicia una temporada que convoca a turistas como el Festival de Teatro de la Calle, la Ciudad se ve invadida por supuestas "exposiciones de artesanía" que interrumpen la visibilidad y el acceso a los comercios establecidos que si pagan renta, impuestos, derechos, seguro social, generan empleo y son zacatecanos, para que éstas "expos" puedan vender sus supuestas "artesanías", que resultan chinas, peruanas, bolivianas, etc. en detrimento de los comerciantes y productos zacatecanos, sin que las autoridades digan algo. Nos leemos el próximo sábado.
* Diputado local por el PVEM.
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