Agropecuario
El campesino mexicano se enfrenta a una desigual competencia
De manera particular en Zacatecas las actividades del sector agropecuario ven limitado su desarrollo por factores que obstaculizan su sustentabilidad. Foto: El Sol de Zacatecas
El Sol de Zacatecas
17 de octubre de 2009

Juan Castro

Zacatecas, Zacatecas.- Los impactos derivados de las relaciones económicas, y particularmente de los tratados comerciales, aunque benefician a los países al proveer de mercados mundiales y fomentan la demanda de productos y servicios, también producen daños a los pequeños propietarios, consideró el diputado Ubaldo Ávila Ávila.

Se requiere de dar continuidad a la inversión necesaria para semillas, abonos, maquinaria y mano de obra.

Explicó que históricamente la actividad agrícola ha sido sustento y medio de vida para la sociedad mundial y particularmente para los mexicanos, campesinos que día a día laboran en el campo para lograr el sustento diario con jornadas de sol a sol y sin embargo no obtienen los medios económicos necesarios para solventar una vida digna.

El pasado mes de septiembre la Cámara de Senadores inauguró el Foro de debate "Reforma Integral del Campo Mexicano", organizado por el Grupo de Trabajo para la Reforma Integral del Campo.

Puntualizó que en México no hay un sólo campo, sino que existen diversos problemas que obedecen a la región en que se encuentra y a problemas específicos, hay campos de productores, de exportadores intensivos en capital y tecnología.

A la vez, se tiene el campo de la subsistencia, que es necesario para todos atender y proponer programas, designar presupuesto y avanzar en la incorporación del sector rural al desarrollo y a los beneficios que les han sido postergados durante décadas.

En México, pese a tener una gran extensión territorial, clima y suelo fértil, hay otros elementos adversos que han producido una drástica modificación en la capacidad productiva.

El campesino mexicano se enfrenta a una desigual competencia entre aquellos productores que subsidiados por su gobierno, como el caso de Estados Unidos dentro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, permite a través de leyes que haya un incentivo para la producción del campo.

Ubaldo Ávila indicó que esto abarata literalmente los costos de producción, contra los que no pueden competir los productores mexicanos.

Otra influencia a la que el campo mexicano se enfrenta es la de elegir entre aquellos productos que se consumen en el mercado interno, como el arroz, y aquellos que tienen mayor demanda de exportación, lo que ha impactado en la reducción de extensiones cultivables de este cereal.

Esto es sustituido por cultivos de crecimiento más acelerado y que pueden compartir el terreno con otras especies.

Aunque el Gobierno Federal, a través de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, coordina programas regionales, estatales y municipales, es imperante la reestructuración del campo mexicano.

Vincular a otros actores como centros de investigación, universidades y organismos no gubernamentales, que apoyen el desarrollo de productos mejorados para resistir los embates temporales, y las plagas, lo mismo que mejorar el rendimiento por hectárea, son algunas alternativas para combatir el rezago en este sector.

Ubaldo Ávila dijo que se requiere también una revisión de los sectores, en particular, pues cada uno vive problemáticas diferentes que redundan en el impacto a los costos de producción, complejidad en las cadenas productivas, e ineficacia en la competitividad, tan necesaria en una etapa de libre comercio como la que vive el país.

De manera particular en Zacatecas las actividades del sector agropecuario ven limitado su desarrollo por factores que obstaculizan su sustentabilidad y que pueden agruparse en cuatro categorías: ecogeográficos; económicos; tecnológicos y socioculturales.