Opinión / Columna
 
Geovanna Cabrera Girón 
Avance para la educación superior
El Sol de Zacatecas
16 de octubre de 2009

  La educación superior en todo el mundo, debe enfrentar retos difíciles: debe formar profesionistas capaces de adaptarse a los imprevisibles cambios de la sociedad y de las actividades técnicas, científicas y sociales, además de generar y conducir dichos cambios; superar el economicismo educativo (que reduce la educación a un mero insumo de la producción, y al ser humano lo reduce a "recurso" como objeto no como sujeto) y rescatar el valor cultural de la educación. Es un reto mejorar la calidad de la educación superior.

Un instrumento que cada vez con más insistencia se plantea estimular el mejoramiento de la calidad de la educación es la acreditación de instituciones y programas1 educativos, en la producción y difusión de información garantizada acerca de la calidad de los servicios educativos.

Este tema hoy en día tiene particular interés en el País, están en marcha diversas iniciativas para construir agencias acreditadoras de los programas de educación superior. La Coordinación Nacional para la Planeación de la Educación Superior (CONPES), instancias en la que participan el Gobierno Federal y las instituciones de educación superior mexicanas, acordó, al crear en 1991 los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES), cuerpos colegiados que han centrado su trabajo en la evaluación diagnóstica.

La acreditación de programas académicos, como un medio para reconocer y asegurar la calidad de la educación superior, tiene su antecedente inmediato en los procesos de evaluación que adquirieron importancia creciente en el mundo a partir de la década de los años ochenta.

Ello se ha manifestado en las políticas y programas que han emprendido los gobiernos de todo el orbe, apoyados por organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), entre otras. En México, la evaluación se institucionalizó con el Programa para la Modernización Educativa 1989-1994, en el que el concepto de modernización de la educación se concibe en términos de calidad, eficiencia, cobertura e innovación de la misma.

1.- Se entiende por "programa" no solamente al conjunto de asignaturas o actividades que conducen a la obtención de un titulo o grado (licenciatura, maestría, doctorado), sino al conjunto de todos los elementos normativos, técnicos, humanos y materiales que conducen al logro de esas metas. Por lo tanto, en la acreditación debe juzgarse no solamente la calidad o nivel de los contenidos curriculares, sino la calidad de todos los factores que intervienen en la consecución de los resultados.

En este programa se incorporó, como una acción fundamental, la de impulsar la mejora de la calidad de la educación superior a través de procesos de evaluación interna y externa de las instituciones. Para avanzar en el logro de este objetivo, la Coordinación Nacional para la Planeación de la Educación Superior (CONPES) creó en 1989 la Comisión Nacional de Evaluación de la Educación Superior (CONAEVA), la cual ha fomentado desde entonces el auto evaluación de las instituciones que forman parte del subsistema público universitario, como se actúa en el Instituto Tecnológico Superior de Fresnillo. 

Correo electrónico: gxcabrera@prodigy.net.mx
 
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