Opinión / Columna
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Geovanna Cabrera Girón
Números y más números
El Sol de Zacatecas
9 de octubre de 2009
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En relación al estado que actualmente guarda la educación superior, resulta pertinente un somero análisis de dos situaciones en particular, las cuales en gran medida son consecuencia del multimencionado tratado de libre comercio. Por un lado la escasa producción de profesionistas y por otro el número de estos que no logra emplearse.
Para muestra basta un botón, si la cobertura a nivel nacional no es suficiente y si además consideramos características específicas por estado, como capacidad económica, nivel cultural, mercado laboral, entre otros, los números que resultan dan miedo.
Particularmente en el estado de zacatecas de acuerdo con información proporcionada por INEGI (Gobierno del estado 2008) si la población total en el año 2005 era de 1'367,692 habitantes, para el año 2010, esta se estima en 1'359,486, lo cual arroja una apreciable disminución.
Por niveles educativos y para mejor ejemplificar, en el ciclo escolar 1996 - 1997 ingresaron a nivel primaria 37,373 alumnos (fuente://estadística.seczac.gob.mx 2009), de los cuales 31,640 ingresaron a secundaria (85%), en el ciclo 2005 - 2008, 18,346 se inscribieron al nivel bachillerato (49%), sin embargo y con respecto al ciclo anterior, un 42% no continuó de secundaria a bachillerato. Finalmente a nivel licenciatura llegaron 9,463 (26%), dicho de otra manera de nivel bachillerato a nivel licenciatura 48.6% de los alumnos desaparece con las consabidas consecuencias a nivel de población y solo el 26% de los que se inscribieron a primaria ingresó a una carrera profesional.
Aún falta comentarles que del 26% restante y con una tasa de deserción a nivel estado del 19%, solo concluyeron su carrera profesional 7,665, esto es, un 20.51% de la generación 1996 - 1997.
¿Cuál es la causa?, evidentemente requiere un análisis más profundo en este sentido, en muchos de los casos la falta de dinero, la marginación y la falta de interés en otros tantos.
Por el mismo rumbo andan los datos relativos a los recursos necesarios para satisfacer adecuadamente la demanda y desde luego de aquellos que concluyeron, ¿cuántos trabajan? y de estos, ¿cuántos lo hacen en áreas de su especialidad?
Concluir una carrera no es sinónimo de empleo, la formación luego de licenciatura debe ser continua y en el trabajo la capacitación una obligación por norma de calidad, cuando menos.
La iniciativa privada considera que las instituciones de educación superior ofrecen carreras que no corresponden al mercado laboral del país, en tanto que en el sector educativo se dice que para ser un país más culto México necesita de intelectuales.
Durante enero del presente año se perdieron más de 300,000 empleos, 0.96% más que el año pasado, de acuerdo con datos proporcionados por INEGI, de estos casi 63,000 (21%) correspondieron a profesionistas.
De los poco más de 45 millones que constituyen la población económicamente activa en México, 20 millones carecen de empleo formal, el nivel más alto de desocupación se ubica entre los jóvenes que se incorporan al mercado laboral, dos tercios de los desempleados del país son personas con estudios por debajo de bachillerato. A juzgar por tales cifras es claro que en México y particularmente en nuestro estado al ciclo educación - empleo le hace falta una articulación más sólida y también se hace necesario fortalecer la formación académica como medio para lograr mejores condiciones de vida.
La situación de estancamiento y abandono en que se encuentra la educación, requiere un presupuesto robusto para solventar sus carencias actuales y este tiene que ser el resultado de la visión de las autoridades a nivel nacional y de la intención por hacer de nuestro México un país mejor.
Correo electrónico:
gxcabrera@prodigy.net.mx
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