Opinión / Columna
 
René Lara Ramos 
Mentiras, medias verdades y amenazas
El Sol de Zacatecas
29 de septiembre de 2009

  Nada nuevo, la preferencia neoliberal se convirtió en el cerco de hierro que oprime a México al convertirse una vez más en la orientación de la política del ingreso y del gasto públicos para 2010, cuya publicidad tiene como objetivo no declarado el recuperar las preferencias electorales para el PAN, de cara a la elección presidencial de 2012. Si triunfa, permanecerá en Los Pinos. Por lo pronto, el Hogar Público seguirá sin dar cobijo a las exigencias básicas de las grandes mayorías y agravadas por los impactos de una crisis que, según la oficialidad, va de salida. No obstante, los desastres que vienen no se podrán conjurar con esas medidas sin tanta hambre ni dolor, como hubiera sido deseable, pero finalmente Calderón H. de plano no se decidió por el cambio o nunca lo quiso emprender, como divulgó y convocó ante los medios el 2 de septiembre. Su propuesta no implica cambio alguno, sino abona a medidas que afianzan la rapiña neoliberal en los sectores medios y en los de menores ingresos. Resultó lo contrario, en lenguaje coloquial: se echó para atrás y el cambio quedó como frase de aquel evento publicitario. Preludio, a la vez, de la campaña de medios con la que, minuto tras minuto, machaca e insiste en arrasar las mentes de los mexicanos para que acepten sus propuestas y de paso eleven a su autor al rango del más interesado salvador o conjurador del Apocalipsis que se cierne sobre México, y no quede como lo que es: un gobernante cómplice, protagonista y uno de los responsables de los desastres económicos, sociales y políticos, más lesivos que se han abatido sobre México, en los últimos 10 años. (¿Acaso no fue un desastre la dilapidación y remate del potencial y de los recursos energéticos de México, durante uno de los más rentables períodos de auge? ¿Qué hizo ahí como Secretario de Energía?) Agregados éstos a cuando menos otros 20 años de resultados igualmente negativos, obtenidos con la aplicación del mismo molde, por parte del PRI: La gran mayoría de los mexicanos carga sobre sus existencias con los costos de la bonanza de las élites, económicas y políticas, durante un largo período histórico en el que eso ha sido posible mediante la operación de un dispositivo de gran sencillez: desigualdad sin equidad ¿y sin justicia? cuyos resultados hacen a los ricos cada vez más ricos y a los pobres más pobres y más numerosos, a pesar de la continencia y obligada sobriedad de éstos últimos. Según investigadores de la UNAM, a los 10 millones de pobres recién sumados, el año entrante se sumaría un millón más si se aprueban y aplican las hoy todavía sólo propuestas de Calderón H. Y nada de esto es repentino porque se puede verificar y examinar, sobre todo, con especial detenimiento el lenguaje de Apocalipsis, sólo en apariencia inédito o inusual, si en verdad hubiera indicios mínimos de la cacareada responsabilidad de su gobierno, tan llevada y traída en los spots, durante el recién ido tiempo electoral. ¿Qué sucedió u ocasionó tan repentino viraje, si se gobernaba con tanta responsabilidad? ¿Apretó la crisis, cayó un diluvio sin darnos cuenta en qué momento se abatió sobre México? Nada de eso, simplemente, la actualidad muestra que se tergiversó la realidad ante el votante y éste ¡Oh, maravilla! no sucumbió en las urnas y castigó con su voto la realidad dicha por Calderón H.: sus spots no alcanzaron a ocultar las fallas de su gobierno ni a convencer de una responsabilidad que no enfrentó las amenazas actuales. En cuanto a las exigencias democráticas, el castigo alcanzó al PRD por no concurrir a las urnas como oposición creíble, consistente y alternativa a los problemas nacionales. Y cada día estamos más próximos a saber, ¿cuál PRI ganó en esas elecciones?

En cuanto a la inmediatez, las rencillas familiares y el imaginario duelo que a diario se atiza entre destacadas personalidades o familias, son la constante, junto a la manipulación 'a modo' de situaciones y eventos que no muestran lo interesante de la izquierda o lo de la derecha, ni lo que las demás posiciones políticas o matices consideran las vuelve singulares en tan abigarrado panorama, ¿mezcolanza, revoltijo artificial y deliberado, de qué? ¿Hay un hilo conductor para entender? ¿A alguien le interesa, entender? En política llana, ¿qué tan rentable puede ser para los políticos, entender y entenderse? Es distinto a las posibilidades de encuentro el mandar instrucciones políticas por el medio que sea. Eso no publicita ni abona al afán de entender, menos al de entenderse, si lo que resalta es el afán por mandar, el de dar órdenes para mantenerse en la soledad, ¿de la cúspide? o en la singularidad, ¿de la unicidad? ¿Todos codician ser el Uno? ¿Esa es la motivación política? El rostro bien puede ser otro y el discurso, la doblez. En general, tiende a prevalecer el juego de dividir y encuadrar. Encuadrar y dividir, en la coyuntura abierta, forzada desde hace años y hoy más bajo la presión del título de aquélla canción: Es Ahora o Nunca, significado que se clava (y los clava) en un medio limitado y escaso de posiciones políticas que despierten un interés auténtico de los jugadores por servir a los demás, a los otros. Objetivo político situado más allá del afán por lograr la reproducción de su poder, su presencia, su imagen, su influencia o su patrimonio, aunque el sustantivo en uso sea GENTE.. En otros términos, ¿cómo y quiénes van convocar a los zacatecanos para que, aceptada y reconocida su diversidad, se inicie la construcción de las formas de unidad política que hagan falta para respaldar a sacar adelante sus legítimos anhelos, más allá de la inmediata coyuntura electoral? ¿Esas formas de unidad reconocen, reciben, aprecian y alojan la diversidad, y de ellas se hace emerger lo concreto de la pluralidad? Para ello, las señales desde el ámbito federal no son nada buenas porque con incapacidad y chantaje se hace ruido y se arma confusión, pero así no se combate la pobreza, menos si a ello se suman la codicia, la soberbia, el desprecio por los pobres y el atropello a sus diferencias, de regreso al tema: ¿es verdad que si se aprueba la propuesta económica de Calderón H. será para que los millones de pobres de México "sigan comiendo, tengan atención médica y (sus hijos) sigan en la escuela"? ¿Tan tarde se dio cuenta del problema? A la prédica, sigue la amenaza, en caso de no aprobarse dicha propuesta económica, ¿se estará "sacrificando a una generación; condenando a los niños a seguir reproduciendo los patrones de pobreza; lo que queremos evitar es que un niño deje la escuela o se salte una comida"? El Sr. Calderón H. y sus corifeos partidarios o mediáticos, ¿pueden probar la verdad de sus dichos? Sin datos que los sustenten, la realidad a la que aluden probaría que son proferencias más bien falsas. Sólo material informativo a manipular en sus spots y a esgrimir como amenazas que buscan generar miedo a no tener nada de nada para subsistir si no se cuenta con la ayuda del gobierno federal. Aun en el mejor de los casos, ¿quién garantiza que el señor Calderón H., su gobierno y su partido, el PAN, ante la derrota electoral que le infligieron los mexicanos en las pasadas elecciones intermedias, no harán uso indebido de los Programas Sociales -públicos- para crear una infraestructura política, clientelar o no, pero susceptible de ser explotada para su beneficio, en las próximas elecciones presidenciales? Aspecto de cuidado en tiempos de recorte y astringencia ¿selectiva? Práctica cuestionada y de dura disputa entre los Partidos Políticos en el Poder. Rolando Cordera afirma: 'Las prédicas gubernamentales sobre el patriotismo, la solidaridad con los pobres o la salud amenazada, no pueden sustituir lo que el gobierno no ha querido hacer a la luz del día: admitir que la estrategia neoliberal del priísmo tardío, adoptada con peculiar alegría por el panismo pasmado, ya dio de sí.' ¿Qué organización política va a enfrentar eso, qué va a preponer para sustituirlo y cómo lo hará?
 
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